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Fotografías por Brad Elterman

Entrevista Rolling Stone: El corazón rockero de Miley Cyrus

Después de dos años agitados, Cyrus vuelve con un nuevo álbum, una nueva perspectiva y mucho que decir sobre sus héroes, la sobriedad y obtener el respeto que merece

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El sol se empieza a esconder en Los Ángeles y Miley Cyrus está ocupada “afinando armonías”, como ella lo explica con orgullo. Ha pasado toda la tarde encerrada en su estudio con el productor Andrew Watt. Su nuevo álbum, Plastic Hearts, hace mucho que está terminado, pero el par todavía tiene trucos bajo la manga, como una versión del sencillo de Metallica de 1992, Nothing Else Matters, para una próxima compilación. Cyrus ha estado cantando el coro durante la última hora, con un gruñido que hizo que Waylon Jennings le preguntara a su padre, Billy Ray Cyrus, por qué dejó que una niña de tres años fumara.

“¿Me escuchas gritar aquí?”, pregunta, sorprendida de que su voz fuera lo suficientemente fuerte como para atravesar la consola con estampado de cebra y una escalera decorada con Playboys vintage hasta su sala de estar. La casa es hogareña, pero igual tiene toques surrealistas y de “mierdas coloridas por todas partes”, como ella lo dice, como pinturas psicodélicas de neón y esculturas multicolores sentadas junto a grandes libros de mesa sobre David Bowie y Pink Floyd. Miley se mudó aquí en septiembre de 2019, estableciéndose junto a vecinos como las Kardashian, Drake y Jessica Simpson. Al principio, el lujoso complejo privado parecía un poco “normcore” para ella. Y hoy, con un corte mullet, botas de combate y un chaleco estampado del CBGB, parece que estaría más cómoda en la entrada del Trash & Vaudeville en Nueva York con el resto de los chicos punk.

En los últimos meses, muchas personas han escuchado la voz de Cyrus como si fuera la primera vez. En agosto, lanzó Midnight Sky, un tema cósmico y ochentero con samples de Stevie Nicks, y luego pasó los siguientes meses demostrando que puede cantar casi cualquier cosa. Sus versiones en vivo de canciones como Heart of Glass de Blondie y Zombie de The Cranberries se han vuelto virales, y para cuando anunció Plastic Hearts, el público le suplicaba que lanzara un álbum de rock. Pero ella estaba un paso adelante: el álbum es un ruidoso tributo a los sintetizadores, las power ballads y el libertinaje de los 80, con la ayuda de invitados como Joan Jett, Stevie Nicks, Dua Lipa, Billy Idol, Mark Ronson, Chad Smith de Red Hot Chili Peppers y Taylor Hawkins de Foo Fighters. Es una movida emocionante, pero no es gratuita. “Uno de mis primeros conciertos fue Poison y Warrant”, dice, señalando que casi se rompió una pierna cuando se subió a una silla plegable para poder ver. Terminó haciendo un cover de la balada de Poison, Every Rose Has Its Thorn en Can’t Be Tamed de 2010, el primer álbum que lanzó como cantante adulta, abandonando su pasado de teen pop.

Cuando nos encontramos, Miley estaba a unas semanas de cumplir 28 años, lo cual es un poco difícil de creer dado cuánto tiempo ha sido famosa. Fue vista en las casas de millones de niños como la estrella adolescente de Hannah Montana, luego pasó los años posteriores a Disney destruyendo lo que quedaba de su imagen como la dulce chica estadounidense, cantando sobre marihuana, balanceándose semidesnuda en una bola de demolición, y creando una obra de pop psicodélico con Wayne Coyne de The Flaming Lips.

La ironía de que Plastic Hearts le rinda homenaje a algunos de los años más salvajes del rock es que la propia Cyrus en este momento está lo más centrada que jamás había estado. “El otro día una persona me dijo: ‘Creo que eres como un pájaro libre que no se puede encarcelar”, comenta. “La verdad es que no me siento así, me siento muy cargada y anclada. Soy libre, pero siento responsabilidad, me tomo mi salud mental y física mucho más en serio que antes”.

Sin embargo, para llegar a ese punto, tuvo que pasar dos años llenos de malos momentos. A finales de 2018, la casa de Malibú que compartió con su entonces prometido, Liam Hemsworth, se quemó por el incendio de Woolsey. La pareja, que estuvo comprometida por seis años, se casó un mes después, pero luego, solo ocho meses después, se divorciaron. Después de la ruptura, la cantante tuvo un par de relaciones con Kaitlynn Carter de The Hills y su amigo Cody Simpson.

Luego, en noviembre de 2019, se enfrentó a otra sorpresa cósmica: una cirugía de emergencia por edema de reinke, el cual es debido al uso excesivo de las cuerdas vocales. La cirugía fue exitosa, pero la experiencia, junto con el sano temor a unirse al Club de los 27, la persuadió para dejar el alcohol y las drogas.

“Mi voz es mi parte más valiosa, para mí y para otras personas”, dice, estirada en el sofá en forma de U en su estudio, bebiendo una Heineken sin alcohol. Por primera vez en su carrera, Miley siente que la voz que tanto valora y las palabras que dice finalmente están siendo tomadas en serio. Ella cita a Jett, Dolly Parton y Debbie Harry como las inspiraciones de Plastic Hearts: hacer discos honestos sin sacrificar el glamour que adora. “Le estoy presentando a mi público, a mi generación, todo lo que me inspiró y creó este cóctel de caos que soy”.

Siempre ha parecido que tienes un gusto por el rock, desde hacer covers de Nirvana cuando eras adolescente hasta cantar Say Hello 2 Heaven en un tributo a Chris Cornell el año pasado. Se siente como si hubieras estado esperando por años para hacer este álbum. ¿Por qué ahora?

Podría decir que lo planeé y soy una maldita genia estratégica, pero ojalá fuera tan estratégica. Nunca sé qué tipo de disco estoy tratando de hacer cuando empiezo a hacerlo. Y luego, gracias a cómo es mi vida y dónde estoy en mi vida, siempre encaja y funciona porque, simplemente, es honesto. Crecí escuchando música country, somos narradores. Cada disco es narración.

Parece que nunca has recibido tanto respeto como ahora. ¿Eso significa algo para ti?

Creo que realmente estoy aceptando —y todos los demás también— que la música es una prioridad en este momento. [Señala una foto gigante de ella lamiendo un cono de helado en 2013. Mira esta maldita pared, por un momento no se trataba de la música. La música las guiaba, pero todas esas cosas de esa época, especialmente con Bangerz, los momentos de cultura pop casi eclipsan la música. Supongo que estoy enamorada del hecho de que por fin todo se siente realmente enfocado en la música, y creo que sentía como una culpa por distraerme a veces.

Recuerdo comentarios que decían: “¿Por qué carajos los distraes con desnudarte y sacudir el trasero cuando eres una cantante tan talentosa?”. Pero como crecí viendo el show de Cher religiosamente, me encanta el mundo del espectáculo, me encanta el entretenimiento, me encanta la cultura pop, me encantan los momentos inolvidables. Creo que había un equilibrio entre que me encantara hacer grandes momentos mediáticos y una tristeza en preguntarme si alguien siquiera había escuchado mi canción. Cuando piensas en Wrecking Ball [de 2013], no piensas en el dolor, no piensas en mí mirando directamente a la cámara, llorando y extendiendo la mano. Recuerdas que me desnudé, y no sé de quién es la culpa. No sé si es mía o de la forma en que nuestros cerebros están programados para pensar que la sexualidad, a falta de una palabra mejor, supera el arte.

Estamos reclamando esa palabra, “superar” [trumps en inglés].

En realidad es una palabra perfecta para ello, especialmente para eso. Creo que hay poder en la sexualidad. Cuando piensas en “estrellas de pop predecibles”, piensas en estrellas pop desnudas con un body, y eso no es cultura pop, eso no es pop. Las estrellas de pop… son como superhéroes.

Me encanta Dolly [Parton] por su personaje, por lo que Dolly como personaje representa, y que la música es genuina. Lo mismo pasa con Bowie. David Bowie con un traje color turquesa y zapatos de plataforma, eso es interesante para nosotros, y él es hermoso y es un alien. Eso es lo que crea la fantasía, que a su vez crea el escapismo. Cuando se usa de manera responsable, es un regalo increíble que se le puede dar a la audiencia. Especialmente en años como este.

Esas posibles “distracciones” pueden ser lo que hace que una canción sea legendaria. Todavía tienes éxitos de tus días de Disney.

Por eso me encanta tener ídolos como Joan [Jett]. Cuando pienso en The Runaways, era una banda adolescente. Era rebeldía porque ninguna chica estaba haciendo lo que ellas estaban haciendo en ese momento, pero eran un grupo de chicas adolescentes. Si tan solo pudiéramos darnos a nosotros el crédito que les damos a otras personas… Mi terapeuta siempre dice, “¿Tu hermana te diría eso?”. Las cosas que me digo a mí misma, ¿les diría esta mierda a personas que amo? No.

Me desacredité por lo que había sido en casi cada paso del camino. Durante Dead Petz, desacreditaba a Bangerz. Durante Bangerz, desacreditaba a Hannah Montana. Durante Malibu, desacreditaba a Bangerz. Es como que al evolucionar, me daba vergüenza la persona que fui antes. Considero que lo que te hace un adulto es estar bien con quien has sido antes.

¿El álbum estaba listo antes de que saliera Midnight Sky?

Sí, teníamos casi todas las canciones además de Midnight Sky. Angels Like You iba a ser el primer sencillo, y luego me dije, “Vamos al estudio. Vamos a escribir una cosa más”. Que Stevie [Nicks] bendijera Midnight Sky me hizo saber que era la correcta, porque es casi como si ella hubiera validado toda esta era. Es más que una era.

Supongo que entrando en eso, es crucial… En realidad, una de las razones por las que dejé de beber fue que acababa de cumplir 26 años, y dije, “Tengo que organizar mi vida antes de los 27, porque es el momento en que cruzas ese umbral para vivir o morir como una leyenda”. No quería no pasar por los 27 años, no quería unirme a ese club. Probablemente a mediados de 26, dejé de beber. Luego, para cuando cumplí 27 [noviembre de 2019], estaba casi completamente sobria. Entonces, como mucha gente, durante la pandemia, recaí. Fue una lucha, salud mental, ansiedad y todo eso. Me perdí allí, y ahora volví a dejarlo y voy cinco semanas.

Por recaer, ¿te refieres a beber?

Si, hace años que no me drogo. Honestamente, nunca intento ser adivina, otra vez. Trato de no ser ingenua. Las cosas pasan, pero, sentada aquí contigo ahora mismo, diría que tendría que haber un día muy frío en el infierno para yo que recagia en las drogas.

Quizá comería hongos. Tomé ayahuasca, y realmente me gustó, pero no creo que lo volvería a hacer.

Parece muy intenso.

Muy intenso. ¿Lo has hecho?

No.

La ayahuasca es una de mis drogas favoritas que he probado. Cuando lo hice, le pregunté a todos los demás que estaban conmigo, “¿Cambió tu vida? ¿Eres una persona nueva?”. Todos me miraron y me dijeron que no. “Eres muy extrema, obviamente debías tener el viaje más extremo de todos”. De hecho, el chamán dijo que la gente toma ayahuasca tres, cuatro, a veces hasta 30 antes de tener el tipo de viaje que yo tuve.

Vi las serpientes de inmediato, y las serpientes vienen y te llevan con mamá Aya, y ella te guía a través de todo tu viaje, y fue bastante loco. Pero me encantó.

La letra de Angels Like You que más me llamó la atención es “Soy todo lo que dijeron que sería”. Has sido una figura pública la mitad de tu vida y has sido percibida de un millón de maneras diferentes. ¿Cómo crees que te perciben hoy en día?

Hoy es muy diferente. Creo que desde Midnight Sky mucho ha cambiado. Creo que siempre he tenido un nivel de respeto, pero me etiquetaron mucho con la palabra “loca”. Que estaba loca, y que, incluso en algunos momentos, era fría o incapaz de sentar cabeza. Y de eso se trataba Angels Like You, yo soy el estereotipo, soy lo que pensaste que sería, soy todo lo que dijeron que sería. Tuve cierta culpa o vergüenza con esa canción por la manera en que está escrita, pero ahora que la escucho, en realidad es una disculpa. “No es tu culpa que lo arruine todo, y no es tu culpa que no pueda ser lo que necesitas”. Mi independencia y, supongo, mis instintos de supervivencia hacen que pueda parecer egoísta.

Es curioso que la gente te acusara de no poder sentar cabeza. No se me ocurre nada más estable que casarte con alguien con quien empezaste a salir cuando tenías 17 años.

Exactamente. Creo que en los últimos dos años hemos hecho grandes progresos, especialmente en cuanto a las mujeres y los cuerpos. Ni siquiera sé si ahora puedes humillar a una mujer al decirle zorra. Los medios no me han humillado en mucho tiempo. En un momento pensé, “Yo tengo 16 años y tú hablas de mis senos y mierdas así… ¿y yo soy la mala?”. Creo que la gente está empezando a darse cuenta que es suficiente y es una mierda. Están empezando a saber quién era el enemigo y quién era la víctima.

¿Sientes que se ha producido un efecto a largo plazo en ti por el intenso escrutinio en tu sexualidad y cuerpo desde una edad tan joven?

No recuerdo si hería mis sentimientos o no. No lo recuerdo de una manera realmente penetrante. Creo que sabía quién debía ser, pero estoy segura de que hay algo ahí, un trauma al sentirme tan criticada, creo yo que por lo que sentí que fue una exploración bastante normal en la adolescencia, en los veintitantos.

¿Cómo reaccionaron tus padres cuando filtraron tus fotos privadas o cuando algunos afirmaron que estabas bailando en un poste de stripper en los Kids’ Choice Awards?

Mi papá lo ignoró porque es como cualquier adolescente y su padre les dice, “Por favor, no tengamos esta conversación”. Mi mamá… creo que se enojó mucho. Creo que incluso ella sintió que podía ser una distracción de lo que estaba haciendo. Ella conocía la voz y los talentos que yo podía ofrecer. Ella decía, “¿Qué carajos? Tienes la canción más grande. ¿Puedes enfocarte en la canción? ¿Por qué tienes que atraer la atención sobre eso?”.

¿Recuerdas la primera canción que escribiste?

Pink Isn’t a Color, It’s an Attitude. “It’s the sparkle in the shine. It’s the green and the grass to kick in the ass”. Esa fue mi primera canción, es una canción de Avril Lavigne. Había estado haciendo pop rock y escribí una canción llamada Evil Mother in the Dead of the Night. Se trataba de que mi madre intentaba comprar la felicidad en el centro comercial porque ella siempre me llevaba al centro comercial, y yo fingía ser un maniquí. La gente se me acercaba porque posaba por mucho tiempo. Se trataba de que ella era superficial. Cuando fui a casa, saqué mi diario, se la canté, y ella me dijo: “Eres una pequeña cabrona”.

¿Cuántos años tenías?

Probablemente comencé a escribir canciones a los 10 años. Creo que habría algún tipo de problema de publicación, me hubieran demandado si fuera una canción real, porque en una feria compré algo que decía: “El rosa no es un color, es una actitud”, y me pareció genial. Comencé una banda llamada Blue Roses, y nuestra primera canción fue Pink Isn’t a Color, así que teníamos el azul y el rosa. Esa fue mi primera banda. Era una banda de rock de chicas.


“Me encanta tener grandes momentos mediáticos, pero me pregunto si alguien ha escuchado siquiera mis canciones”


¿Todavía escribías mucho cuando empezó Hannah Montana?

Siempre escribía. Escribí el disco de Meet Miley Cyrus con el colaborador con el que escribí 7 Things. Fue tan honesto como cualquier cosa que he escrito hoy. Con 7 Things entré y dije: “Estas son las siete cosas que más odio de este tipo que me rompió el corazón”. Y él respondió, “Bueno, escribamos 7 Things”. Fly on the Wall era sobre los medios de comunicación en ese momento. Ya empezaban a etiquetarme como “la dulce chica estadounidense se desvía”. Pensaba, “Si tan solo pudieras ser una mosca en la pared… es peor de lo que imaginas”. O mejor, supongo.

Debe haber sido difícil estar por tu cuenta como una estrella de pop después de la serie.

Tuve que evolucionar porque Hannah era más grande que la vida, más grande que yo. Sentí que nunca iba a tener el éxito de Hannah Montana. Así es como Lil Nas X supo de mi padre. Creció viendo Hannah Montana y dijo: “Quiero hacer una canción con Robby Ray”, eso es literalmente lo que pasó. Ser el ídolo de un niño gay que podría resultar ser un Lil Nas X y crear toda una identidad para sí mismo inspirado al verme crecer. O escucho a artistas como Troye Sivan decir que se sintió más cómodo con su sexualidad cuando salí con My Heart Beats for Love.

Cuando amigos tienen estas experiencias y se aceptan a sí mismos por algo que demostré cuando ellos eran niños, es cuando digo: “Mierda, sí soy Hannah Montana”. En realidad, Hannah Montana no era un personaje, de eso no se trataba la serie, se trataba de una chica normal con una peluca. Todo recaía en mí. El concepto de la serie soy yo.

¿Ahora tienes un miedo similar cuando se trata de Miley Cyrus, la estrella de pop? ¿Te preocupa que tu pasado eclipse tu presente?

Siento que he superado ese miedo, estoy muy cómoda con lo que estoy haciendo y con quién soy. Todo lo que siempre he querido es respeto como artista y sentirme orgullosa de lo que hago. Creo que eso llega con la dedicación y la diligencia de que me esforcé, trabajé duro.

Llegas a un punto en el que los números y los titulares no tienen la misma reacción química en tu cerebro que al comienzo. Hay una liberación de dopamina que sucede en tu cráneo cuando la gente está loca por ti o cuando caminas por un puesto de revistas y estás en cada portada. Encontrar el balance que tengo ahora ha hecho que todo sea más fácil para mí. Me comí el miedo y lo escupí.

No has hecho una gira grande desde Bangerz. ¿Hay una razón consciente para mantenerte alejada de eso?

Creo que es la expectativa. Son muchos asientos por llenar y eso significa que le debes agradar a mucha gente.

Después de que Younger Now saliera en 2017, decidiste no hacer giras y en vez te quedaste en casa con tus cerdos, como dijiste en ese entonces, y Liam. ¿Cómo fue eso?

A principios de 2018, estaba jugando a la casita y se sintió muy bien en ese momento. Ahora tengo una perspectiva saludable que no tenía antes. Aprendí mucho sobre lo que puedo y no puedo ser para otra persona, y lo que puedo y no puedo aceptar por mí.

Hace un par de años, parecía que estaba viviendo un cuento de hadas y realmente no lo era. En ese momento, mi experimentación con las drogas y el alcohol, y el círculo de personas a mí alrededor no era satisfactorio ni me iba a impulsar a mi máximo potencial y propósito.

¿La experimentación con drogas y alcohol sucedió al mismo tiempo que jugabas a la casita?

Sí, hay una idea de que durante la era de Younger Now, yo era pura. A los medios les encanta tener mi cabello o mi aspecto como punto de referencia para mi cordura. “Tiene el pelo largo y rubio, está cuerda en este momento, no debe estar consumiendo drogas. Cuando tiene el cabello pintado o se está dejando crecer el pelo en la axila, ahí es cuando está tomando drogas”.

Esa también es una visión muy estereotipada de la feminidad y las mujeres.

Cien por ciento. “Ella tiene un hombre y está viviendo en una casa jugando a ser la esposa”. Amigo, estaba mucho más descarrilada en ese momento que antes, cuando mi cordura era cuestionada. No me gusta afirmar demasiado nada, pero en este momento me he centrado en la sobriedad, ya que quería despertar por completo. Si alguna vez he aprendido a controlarme y a no llevarlo demasiado lejos, intentaba hacerlo. Pero hasta ahora, cada vez que lo he hecho, no me ha dado el resultado que quiero.

No creo en la manifestación de sentarme en una almohada por la mañana, con el índice y el pulgar juntos, los ojos cerrados y esperando. Yo trabajo hasta que se vuelve realidad. En todos los sentidos, ese momento de mi vida no era para mí.

¿Dejar de beber fue una elección o una necesidad?

Fue una elección. Depende de cómo lo mires, creo que para mí es necesario cumplir mi propósito en este momento. Trato de rematar todo por ahora, de lo contrario se convierte en una declaración. Supongo que de eso es lo que habla Midnight Sky, “Para siempre y nunca más”, no más declaraciones concretas.

¿Reevaluaste lo que era divertido para ti?

Soy muy buena dejando cosas. Tengo una máquina de yerba aquí, está llena y jamás he fumado de ella. [Si] tuviera una máquina de cocaína, puede que no estaría llena. Esa es la cuestión. Realmente no soy adicta. Puedes quedártela. Para mí, es divertido cada que siento que realmente muestro o alcanzo todo mi potencial. Cuando rompo mis barreras, eso es jodidamente divertido para mí.

No puedo imaginar cómo se siente perder una casa por un incendio forestal. ¿Cómo te afectó eso a finales de 2018?

En cierto modo, hizo lo que no pude hacer por mí misma. Me sacó de lo que ya no servía a su propósito. Y mientras te ahogas, buscas ese salvavidas y quieres salvarte a ti mismo. Creo que eso es lo que realmente fue el casarme para mí, un último intento de salvarme.

La última canción que lanzaste antes de la cirugía fue Slide Away, y se sintió como una declaración pura sobre el final de tu matrimonio. ¿Cuándo escribiste esa canción?

Todavía estaba en mi relación, todavía vivía en mi casa en Malibú. Por eso [canté], “Quiero mi casa en las colinas”. Quería salir de ahí, y la canción dice, “No quiero el whisky y las pastillas”, no quería mantener ese estilo de vida. Es muy raro porque nunca he podido descubrir qué va primero: ¿el arte o la vida? ¿El arte imita la vida o la vida imita el arte? ¿O hay que decirlo hasta que se haga realidad? ¿Soy tan poderosa que cuando escribo algo, me convierto en eso?

A veces pienso que hacer música escomo un sacrificio, porque terminas escribiendo canciones que pueden herir a la gente, que pueden herir a una persona pero hacerla sentir menos sola. Es como, ¿vale la pena? ¿Vale la pena escribir música tan honesta? Dolly dijo que hay dos lados en cada historia. Cuando estás contando tu versión de la historia, ¿es justo? No haces canciones para herir a alguien, pero lo hacen. Canciones como Angels Like You no son fáciles de escuchar cuando esa persona sabe que es sobre ella. “Desearás nunca habernos conocido el día en que me vaya”. La música puede ser un sacrificio.

En Hate Me contemplas lo que sucedería si mueres. ¿Piensas en tu propia mortalidad a menudo?

Creo que la mortalidad de todos persiste de alguna manera. Creo que pensar en la vida y en la muerte es parte de la gratitud. Tener miedo de lo inevitable es perder el tiempo, he intentado pensar mucho en cada segundo de mi vida y hacer que realmente cuenten. Eso es lo que ha sido una especie de cura para mí, ya sea con ansiedad, celos, resentimiento o amargura.

Eso tuvo mucho que ver conmigo y mi vaivén con la bebida. Es como que quiero joderme y vivir mi vida al máximo. Pero, ¿realmente vives al máximo si no puedes recordar [nada]? “Vivir rápido, morir joven” no es el punto. Quiero esforzarme, quiero ver si puedo llegar a ser menos sólida y atrapada en esta forma física, y ver cómo podemos expandirnos, pues creo que eso es lo que hace la música.

De hecho, físicamente me siento así en días como hoy, con el lanzamiento de Prisoner y siendo consciente de que este álbum está a punto de nacer. Puedo sentirme a mí misma, no a mi ser físico, sino en esta forma de alma, siendo arrastrada en todas estas diferentes direcciones. Puede ser bastante difícil volver a una existencia pesada que está anclada y asentada, porque es muy desconcertante ser arrastrada por todas esas otras conciencias.

¿Cuál quieres que sea tu legado?

Quiero comenzar a pavimentar un camino para la próxima generación de artistas y filántropos, de la misma manera en que Debbie Harry lo ha hecho por mí. Me gustaría ser conocida como alguien que creó algo que no existía del todo, o que entregó algo que nadie sabía que necesitaba o quería, pero una vez lo tienen, no pueden vivir sin él. Eso es lo que quiero como artista.

Pero no tengo idea de cómo carajo me gustaría ser recordada. Soy una hija muy perversa. Considero que soy muy dedicada a mi familia, siento que he luchado por lo que quiero, ya sea luchar por los derechos, contra injusticias, o con la Happy Hippie Foundation. Me gustaría que fuera una prioridad. Me hubiera gustado ser una pionera, pero creo que es muy difícil hablar de eso porque todavía tengo mucho por hacer. No puedo decirte cómo quisiera que me recordaran porque todas las cosas por las que espero ser recordada, aún no han pasado.