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Evanescence busca el significado del goth metal en The Bitter Truth

Esta es la última batalla de Amy Lee por la redención
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Nick Fancher

Evanescence

The Bitter Truth

La cantante de hard rock proveniente de Arkansas, Amy Lee propuso una figura única cuando apareció por primera vez a mediados de los 2000. La escena de nu metal a la que la cantante se metió no solo estaba dominada por hombres, sino que estaba dominada por idiotas. Pero Lee logró ascender sobre ese basto mundo de quejas y bello facial, gracias a su enorme poder vocal y su carisma emo gótico. Evanescence para, Synthesis, su álbum de 2017 incursionó en lo artístico. Pero ya están de vuelta con los crudos y fuertes acordes que tanto los hicieron famosos en The Bitter Truth, donde muestran sus cicatrices de batalla y donde buscan su propio pedacito de Valhalla. 

En The Game is Over,  Lee canta sobre morderse los labios y perder la cordura antes de que la banda desate todo su poder antes de que ella termine hablando sobre encontrar su propia autenticidad en medio de una existencia plástica: “Cámbiame en algo que sí pueda creer”. Hay un poco de rock industrial en Broken Pieces Shine, algo de rabia en Feeding the Dark, y una purga luego de una fuerte tusa en Better Without You. En Use My Voice, Evanescence pasa de una búsqueda personal guiada por un piano a destrucción total, mientras Lee canta sobre irse sin ser escuchada de un mundo que conspira para callarla. Ella es capaz de sonar íntima y reveladora incluso cuando la música la engulle en un remolino. Lee muestra sus talentos como solista en la balada Far From Heaven, una reflexión sobre el hambre espiritual y la ambivalencia religiosa. 

Todo ese conflicto y drama podría ser demasiado abrumador si no fuera por la fe inquebrantable de Lee. El mejor momento del álbum es también la cereza del pastel: Yeah Right es una mezcla entre The Beautiful People de Marilyn Manson y Womanizer de Britney Spears, antes de lanzarse a un coro que es a la vez agudo y digno de ser gritado. Es una prueba de que, si bien la batalla para redimir tu alma es un trabajo serio, también puede tener destellos de diversión.