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Ghosts V y VI de Nine Inch Nails: esperanza y oscuridad para tiempos de crisis

Trent Reznor y Atticus Ross han publicado un álbum de música reconfortante y otro que captura la ansiedad de estos momentos
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Trent Reznor entró al Salón de la Fama del Rock & Roll a principios de este año.

Nine Inch Nails

Ghosts V y VI

Han pasado 12 años desde que Nine Inch Nails publicó Ghosts I-IV, su compilado de música instrumental, y desde entonces, Trent Reznor y Atticus Ross han hecho mucha música sin palabras para distintas industrias. Musicalizaron la película Red Social de David Fincher dos años después, ganando así un Óscar y un Globo de Oro, también han compuesto música para más de una docena de filmes y series de televisión. En varias entrevistas, Reznor ha dicho que grabar álbumes de Nine Inch Nails, como Add Violence, su EP de 2017, o Bad Witch, su álbum de 2018, es como un respiro de sus obligaciones de trabajo como compositor para filmes. 

Es muy interesante cómo Ghosts V: Together y Ghosts VI: Locusts suenan a sus predecesores. Las 36 canciones de Ghosts I-IV son experimentales, Reznor dijo que el objetivo de ese proyecto era mirar una fotografía y componer, grabar y mezclar una canción nueva sobre esa misma foto cada día. Ghosts V y VI se sienten mucho más planeados. Las canciones de la primera edición de Ghosts tenían nombres genéricos y casi que no había una conexión entre los temas. Pero los cortes en V y VI tienen títulos descriptivos y se complementan entre sí.

Cuando Reznor y Ross publicaron de sorpresa los álbumes la semana pasada, fue con la intención de otorgarle a las personas una banda sonora para el distanciamiento social a causa de la pandemia de coronavirus. Ellos explicaron que cada volumen representa distintos estados de ánimo. “Ghosts V: Together es para cuando las cosas parezcan estar bien”, escribieron, “y Ghosts VI: LocustsBueno, ya se darán cuenta”.

Ghosts V se enfoca en ambientes alentadores. Como mucha de la música de Ghosts I-IV, se nota la influencia de Brian Eno y del compositor de Twin Peaks Angelo Badalamenti, pero con suficientes disonancias para que tenga ese sonido propio de Reznor. Las canciones son espaciosas, con zumbidos gentiles, murmullos, y sintetizadores que lentamente se complementan con bellas melodías de piano.

Los cuerdas de Out in the Open suenan casi como una iglesia, y Your Touch tiene un sonido bastante abierto que parece desmoronarse cuando aparece la melodía progresiva del sintetizador en 8 bits. La mejor canción del disco, y la más tradicional para Nine Inch Nails, es Still Right Here, la cual se asemeja a las primeras publicaciones de la banda, como Pretty Hate Machine y Broken, a lo largo de sus 10 minutos de duración. La agrupación no utiliza guitarras pesadas (como lo hicieron en Ghosts I-IV), haciendo que los 70 minutos que dura el álbum sean serenos.

La música se torna mucho más oscura en Ghosts VI, lo que lo hace el más interesante de los dos. El disco abre con The Cursed Clock, un tema con un agudo piano repetitivo, que se parece al que tanto fastidiaba a Bill Murray en Cazafantasmas; tiene tantas variaciones que pareciera que sonara como música clásica minimalista. La canción que le sigue es Around Every Corner, la cual convierte la línea de piano en un jazz disonante y le añade esa trompeta que puedes escuchar en las películas de Philip Marlowe. When It Happens (Don’t Mind Me) vibra con acordes punzantes de dulcémele, Run Like Hell combina la esencia del trip hop con vientos de cine negro, y Another Crashed Car se acerca a lo industrial con sonidos emitidos por un teléfono. Your New Normal tiene ruidos de golpes, todo es tensión, algo muy representativo de Reznor.

A diferencia de la primera colección de Ghosts, estos álbumes tienen distintos elementos artísticos. Cuando Reznor y Ross los anunciaron, parecía que se habían apurado para acabarlos. “Decidimos trasnochar y acabar estos nuevos discos de Ghosts como método para mantener la cordura”, escribió el dúo. Pero de cierta forma suenan más planificados y completos que los primeros volúmenes. Es reconfortante e incómodo ver cómo estas canciones se desenvuelven y toman forma, pero los mejores trabajos de Nine Inch Nails suceden cuando Reznor pasa mucho tiempo en la oscuridad.