fbpx

Grimes ve el mundo arder en Miss Anthropocene

Entre pop experimental, la cantante canadiense saca un álbum conceptual sobre la crisis climática
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Ilustración por Natalie Foss

Grimes

Miss Anthropocene

El cambio climático no se reduce a un solo enemigo, y entender esta crisis se ha convertido en una tarea prácticamente imposible mientras todo empeora. No se trata únicamente de derrames de petróleo y bolsas plásticas, está presente en el aire que respiramos y en la comida de comemos a diario. Cuando hay un reto frente a nosotros que está destruyendo el planeta, se busca que este tema más digerible al mostrar a las figuras más importantes. Teniendo esto en cuenta, Greta Thunberg no es una activista por el medio ambiente, sino una superheroína. Si le preguntas a Claire Boucher, dirá que el cambio climático no es un desastre medioambiental, sino una diosa malvada llama Miss Anthropocene, como su nuevo álbum.

Boucher ha estado lanzando canciones extrañas y usualmente hermosas de synth pop bajo el nombre Grimes, escalando hasta lo más alto de un grupo de productores indie de la última década. Tomando influencias de todos lados, desde Mariah Carey hasta Nine Inch Nails, la música que hace ha estado entre la luz y la oscuridad, con una voz celestial.

Desde que lanzó Art Angels en 2015, su álbum más digerible, Boucher ha estado cada vez más presente en las redes sociales y ha generado controversia por algunos comentarios. En Twitter perdieron la cabeza cuando confirmó su relación con Elon Musk en 2018, y el mes pasado anunció que estaban esperando su primer hijo. También criticó el periodismo de la post verdad en una entrevista con Crack, en la que explicó que ese antagonista climático que creó en su álbum también está inspirado en sus últimos encuentros con la prensa.

Pero jugar a ser la villana no es algo nuevo para ella (en un perfil de The New Yorker dijo que asustaba a sus compañeras de clase en el colegio católico diciendo que era el diablo), como tampoco lo es que su música gire alrededor de la tecnología y el apocalipsis del medio ambiente. Pero después de pasar la mayor parte de los últimos 10 años en un camino de pop de autor, Miss Anthropocene parece un regreso al ambiente del nu-metal. Hay humo venenoso en canciones como So Heavy I Fell Through the Earth, la introducción de seis minutos. Mientras la voz de Boucher flota sobre la música, un puñado de sintetizadores le vuelve a poner los pies en la tierra.

Parece que disfruta este ambiente de destrucción, antes de aceptarlo y, eventualmente, unírsele. La innovadora 4AEM abre con un collage de ritmos tropicales, antes de llenarse de energía como si fuera un himno de batalla de la Cabalgata de las valquirias. Por su parte, Violence mira la explotación de los recursos del planeta a través de un lente sadomasoquista y canta, “I’m, like, begging for it, baby/Makes you wanna party, wanna wake up/It’s violence” [Estoy rogando por eso, bebé/ te hace querer ir de fiesta, despertar/ es la violencia]. ¿Su voz es la del explotador que trae el cambio climático o es la personificación de la Tierra muriendo?

Boucher sugiere que en sus letras ha alcanzado un nivel de existencia más alto. “You know me as the girl who plays with fire/But this is the song I wrote you in the dark” [Me conoces como la chica que juega con fuego/ pero esta la canción que te escribí en la oscuridad], entona en My Name Is Dark. Aunque parece que disfruta ver al mundo en llamas, sus problemas son familiares y humanos. Delete Forever fue escrita como un tributo a Lil Peep y quienes han muerto por la crisis de los opioides, pero Grimes no se resiste al presentarse como una especie de adicta. En You’ll Miss Me When I’m Not Around trata la amenaza de la extinción de las especies con un manifiesto juvenil en el que asegura que la amarán cuando fallezca.

No hay duda de la ambición que hay en Miss Anthropocene, y la intensión de Boucher de poner el foco en el cambio climático es importante. “Quiero que haya una razón para mirarlo”, dijo en entrevista con The Wall Street Journal. “Quiero que sea hermoso”. Sin embargo, cuando habla de esta crisis, el mensaje se pierde bajo las composiciones. Al final del disco abandona ese pretexto de la villana y se enfoca en su propia fantasía. “We could play a beautiful game/You could chase me down/In the name of love!” [Podríamos jugar un juego hermoso/ podrías perseguirme/ en el nombre del amor], dice con emoción en IDORU, mientras los pájaros silban. Es un final mucho más optimista que Before the Fever, que gira alrededor del planeta incendiándose. Tiene sentido que alguien que está preparada para darle el control a las máquinas, se disfrace de la María Antonieta de la crisis climática, además tiene los recursos para hacerlo. Tal vez pensó que lanzando Miss Anthropocene, facilitaría esa idea para todos nosotros.