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Hinds: “Nos sentimos, por primera vez, inmunes a comentarios paternalistas”

Profundizamos en The Prettiest Curse, el tercer disco de las españolas, con su vocalista Carlotta Cosials
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De izquierda a derecha: Ana Perrote (guitarra y voz), Amber Grimbergen (batería), Ade Martin (bajo) y Carlotta Cosials (guitarra y voz).

Fotografía por @andrea_savall

Madrid es una de esas ciudades en las que uno va de vacaciones unos cuantos días y al final quiere quedarse para perderse en sus calles por unas cuantas semanas, a punta de vino y todo tipo de jamones. Siempre hay algo interesante. Un partido del Atlético en el Wanda, una noche de Champions en el Bernabéu, festivales de música, ferias de comida, el museo del Prado, bares donde se presentan bandas independientes y conciertos con las estrellas más grandes de la música.

El coronavirus detuvo todo esto, pero ya poco a poco se han vuelto a abrir los restaurantes y las plazas. “Cada vez tenemos más libertad y podemos hacer más cosas”, dice Carlotta Cosials. “Hoy he comido en un bar de menú, en una terraza. Son dos platos, bebida, postre y pan. Ha sido increíble”. Ella es la vocalista de Hinds, una banda española que desde el lanzamiento de Leave Me Alone, su primer disco en 2016, se ha hecho un nombre en Europa con una propuesta guitarrera que ya tiene entre sus seguidores a The Strokes, a quienes le abrieron en Año Nuevo en Nueva York y durante una serie de conciertos en el viejo continente.

En los últimos años, las cuatro chicas españolas han girado por Europa, y a este lado del charco ya han tocado en una buena parte de Estados Unidos y México. Lo interesante es que su éxito ha sido cantando en inglés, algo muy poco común en España. Es difícil encontrar bandas de rock de un país hispanohablante que se haga un buen nombre con música en otro idioma. Pero Hinds vino es a establecer sus propias reglas.

¿No había muchas artistas femeninas o bandas de rock de mujeres mientras ellas crecían en España? Pues acá están las Hinds levantando el puño. “Desgraciadamente creo que por eso se nos ocurrió tan tarde la idea de coger guitarras, porque no se lo veíamos a más chicas”, confiesa Carlotta. “Ana [Perrote, la otra vocalista y guitarrista] y yo, cuando nos conocimos, que nos conocimos porque nuestros novios de aquel entonces tenían un grupo de música juntos, estábamos a veces en los ensayos y ellos estaban improvisando. Pero no fue hasta que estuvimos solas, sin ojos de presión o prejuicios y con las dos guitarras, que nos atrevimos a dar el paso de cogerlas”.

Carlotta, Ana y compañía son parte de una camada de proyectos rockeros de la última década que tienen a las chicas como protagonistas. Ya sea desde el nombre de las bandas (Mujeres, Carolina Durante), en la voz (Los Punsetes) o entre los integrantes (Cariño, La Plata). “Sí creo que si hubiéramos tenido más referentes por aquel entonces, quizás el momento de coger las guitarras habría ocurrido antes”, señala Cosials. 

Ahora ellas son parte de ese faro que hace música con sus propias reglas. Si venían de dos álbumes en inglés y con bajo, guitarra y batería, en The Prettiest Curse, su tercer disco, se arriesgan a jugar con el pop, teclados y unos cuantos versos en español. Desde el primer corte, Good Bad Times, es evidente ese giro en el sonido (que regresa a lo más rockero en la segunda mitad), pero es con Just Like Kids (Miau) que el LP empieza a coger vuelo.

El tamaño de la producción en ese sencillo es totalmente diferente a lo que venían haciendo las españolas, que unen ese espíritu de hacer lo que se les da la gana con los teclados y el color del pop. “Creo que es una canción que solamente podía ocurrir siendo el tercer álbum, después de estar por años con la banda y tener la perspectiva de nosotras mismas, las críticas y los comentarios que te hacen”, explica la cantante. “La experiencia nos ha dado la sabiduría en ese sentido y nos sentimos, por primera vez, inmunes a ese tipo de comentarios tan paternalistas y condescendientes”.

Con un tono totalmente sarcástico, Carlotta añade: “Sí, necesitásemos el consejo, porque como somos chicas y jóvenes, claramente no tenemos ni idea de lo que estamos haciendo”. Es una forma de mostrar los señalamientos sexistas que les han hecho, pero transformándolos en una canción en la que muestran su sentido del humor, en lugar de quejarse.

Esa exploración entre letras más ácidas y un sonido que no se limita a lo rockero se dio porque las cuatro españolas decidieron cambiar su forma de componer. En Leave Me Alone y Don’t Run le daban vueltas a una sola idea, pensaban una y otra vez las frases o se mantenían en un terreno sonoro conocido. 

“Hemos tratado de ser más fieles a la idea original cuando nace una canción de cero, darle importancia a lo que estás diciendo en ese momento”, explica Carlotta. “Al fiarnos de ese momento primigenio y no darle tantas vueltas a todo, creo que nos ha dado la libertad de investigar en la producción. Es por fin decir, ‘Vale, este es el sentimiento del que estamos hablando y esto es la crisis de identidad. ¿Cómo suena una crisis de identidad?’”.

Se refiere a The Play, una de las últimas canciones de The Prettiest Curse y tal vez el tema más pesado del disco. Se puede escuchar la locura detrás, una forma de comunicarse por medio de la producción y los sonidos, que transmiten esa sensación de desespero y grandes dudas. 

“La pregunta era: ¿quién soy yo si me quitas Hinds? ¿En qué se queda mí persona?”, explica la cantante. “Hay varias barras en The Play que hablan de eso. He perdido mi nombre y alguien lo ha remplazado por la fama. ¿Y ahora qué coños significa mi nombre? Entonces es una canción con muchísima furia y muchísima energía y rabia contra esto, es un ¡AAAAAH!”, grita, “¡QUIERO SABER QUIÉN SOY!”.

Al final de esa canción hay un alarido de Carlotta que dice, “¡Me cago en la puta de esta puta frase!”. La productora Jennifer Decilveo decidió dejar esa frase porque la vocalista se equivocó tres veces seguidas en esa última parte y al final lanzó ese grito. Esos detalles suman a la construcción de The Prettiest Curse, dándole un toque de naturalidad al disco.

El juego con teclados y pop le abrió una nueva puerta al grupo. Las cuatro españolas entraron a ese cuarto con sintetizadores y efectos, y se lo apropiaron. Su fuerte sigue estando en los sonidos más rockeros, pero este experimento dejó temas como Riding Solo o This Moment Forever, que únicamente podrían estar en este tercer álbum. Ya en Europa están en el radar de los grandes festivales, pero en América Latina hay que volver a ver qué está pasando en España más allá de los nombres que ya conocemos. Con Hinds empezamos mirar a través de esa ventana.