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Justin Timberlake regresa al rap y al R&B

En sus últimas colaboraciones con Meek Mill, SZA y Anderson .Paak, el cantante pop se muestra cómodo con la música de raíces afro
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Timberlake se aleja del country.

Larry Busacca/Getty Images

Hay un momento en la vida de todos los hombres en los que el cambio es necesario. En el caso de Justin Timberlake, este es el momento en el que ha decidido regresar al lugar que dejó hace unas décadas. En su última reinvención ha buscado la magia en tres colaboraciones: Believe con Meek Mill, The Other Side con SZA y Don’t Slack con Anderson .Paak. Decidió alejarse de ese sonido country que tuvo tanta fuerza en su disco Man of the Woods de 2018, para volver al hip hop y el R&B, dos pilares con los que construyó una buena parte de su carrera.

En Believe canta, “Pueden quebrarme/ pero no pueden esconder el alma de un hombre”. En el video de The Other Side muestra sus movimientos de baile, con el falsete que caracterizó sus primeras canciones, hechas para la fiesta. En Don’t Slack, como le contó a Genius, buscó “un aire de los 60 para tener algo vintage”. El nuevo Timberlake se parece mucho al viejo Timberlake, solo que no suena tan revolucionario.

Con el lanzamiento de Man of the Woods, Zane Lowe le dijo que era “lo más cercano que hemos tenido que verte como persona”. Timberlake respondió que estaba de acuerdo. “Es el disco más introspectivo que he hecho. Creo que los álbumes anteriores eran sobre lo que aspiraba y cómo podía homenajear mis influencias”. No se equivoca. Sus dos primeros trabajos como solista, Justified de 2002 y FutureSex/LoveSounds de 2006, lo demuestran. 

Hay que reconocer su talento como curador, pero si se le quitan los productores y colaboradores a esos dos discos (Pharrell, Timbaland, Danja, Pusha T, Malice, T.I., Three 6 Mafia, will.i.am), no queda mucho más. En Man of the Woods estuvo acompañado de Timbaland, Danja y The Neptunes, pero los llevó a su concepto e idea, en lugar de dejarse llevar por ellos. 

Las fortalezas de Timberlake siempre han estado en su habilidad de hacer la música que a él le gusta. Si Michael Jackson no hubiera escuchado SuperThug, el tema de Noreaga producido por The Neptunes, ni le hubiera pedido canciones al dúo y luego las hubiera rechazado, Justified no tendría sus tres éxitos más grandes (Rock Your Body, Señorita y Like I Love You). SexyBack tenía tanta influencia de Prince, que el legendario guitarrista dijo, “Para cualquiera que diga que está trayendo de nuevo lo sexy, es mejor que sepa que lo sexy nunca se fue”, lo cual fue un dardo directo a Timberlake y Timbaland.

De todas formas tampoco es la primera estrella pop que regresa a sus raíces. En 2018 Miley Cyrus hizo algo similar después de que su disco con espíritu country, Younger Now, no tuviera mayor impacto cultural. Lo último de Justin Bieber, Changes, muestra al canadiense volviendo al R&B clásico después del EDM en Purpose de 2015 que ya había pasado de moda. Aunque el aporte de Timberlake en Believe, The Other Side y Don’t Slack muestra un regreso a su estilo, no significa un retorno a sus mayores éxitos. Pero con un poco más de ideas, podría tener otro SexyBack.