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Kirk Hammett: Seis cuerdas para gobernarlos a todos

El guitarrista de Metallica habla sobre el nuevo álbum en vivo de la banda, sobre los discos controvertidos que han grabado, su pasión por el cine de terror, y las enseñanzas que le han dejado la sobriedad y la partida de Peter Green

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El pasado 29 de junio Metallica anunció en sus redes que en la noche transmitiría por YouTube el concierto que la banda dio en mayo de 1999 en Bogotá, y muchos, debimos ser miles, sentimos una inmediata reconexión con el cuarteto californiano. Habían pasado 21 años y demasiadas cosas, pero algunas cosas se quedan para siempre con nosotros.

Cuando Metallica vino en esa oportunidad a Bogotá, el país pasaba por uno de los tantos picos de violencia que nos han sacudido a lo largo de la historia. Parece que los músicos no estuvieron en suelo colombiano por más de cuatro horas, pero vinieron. Y los vimos.

A lo largo de estos 21 años han venido otras tres veces (2010, 2014 y 2016), con el virtuoso Robert Trujillo en reemplazo del inolvidable Jason Newsted. En todo este tiempo han sacado discos muy controvertidos, han soportado toneladas de críticas, han ido y venido de rehabilitaciones, han estado a punto de separarse, han recuperado la credibilidad, y han seguido convocando a millones de rockeros a lo largo y ancho del planeta.

Es probable que los hayas odiado cuando se cortaron el pelo y se maquillaron para Load; tal vez hayas querido quemar sus discos cuando se armó el escándalo con Napster; es posible que el sonido de St. Anger te haya parecido espantoso, y seguramente compartiste algún meme sobre Lulu. Muchos hemos pasado por lo mismo, pero siempre volvemos a sus conciertos cuando tenemos la oportunidad.

También han pasado 21 años desde que se lanzó al mercado S&M, el concierto sinfónico del cuarteto, y en este mes saldrá al mercado S&M2, que retoma la idea de su antecesor, pero le da un giro atractivo al no caer en lo obvio: no se trata de “todos los clásicos de Metallica en vivo”. Es más interesante que eso, más desafiante. Hay obras de compositores rusos, un hermoso tributo a Cliff Burton, muchas canciones de los discos más recientes y sí, algunos de los “grandes éxitos”.

No es el típico caso de esos sinfónicos insípidos en los que la orquesta simplemente reemplaza lo que haría un sintetizador, es mucho más que eso, aunque probablemente las críticas aparezcan una vez más.

Porque puedes decir lo que quieras sobre Metallica, pero su contundencia sobre el escenario es indiscutible, y allí es donde los grandes muestran su valor. En ese lugar sagrado ha estado Kirk Hammett durante casi cuatro décadas en las que sus guitarras han marcado la vida de varias generaciones, con solos que se cantan o se silban de memoria, con riffs que erizan la piel, y con una sonrisa que parece tatuada en su cara. Hammett nos atendió hace pocos días, al medio día de un viernes en el que estuvo dispuesto a hablar de un montón de cosas que revelan el espíritu de uno de los más grandes héroes de la guitarra.

A pesar de todos los altibajos, de las distancias y de todo el drama, nuestra conexión con Metallica permanece intacta.

SIN SMOKING, OTRA VEZ: En septiembre de 2019 Metallica volvió a presentarse en medio de chelos y violines para dar a su música un nuevo nivel de grandeza. El espectáculo fue presentado en cines un mes después, y el repertorio estuvo lleno de sorpresas. Tim Mosenfelder/Getty

¿Cómo definirías las diferencias entre S&M y S&M2?

Creo que hay diferencias muy grandes entre esos dos lanzamientos, la más obvia de ellas es el cambio de director; el primero fue dirigido por Michael Kamen, y S&M2 fue dirigido por Michael Tilson Thomas y Edwin Outwater.

También hay diferencias bastante obvias en lo relacionado con el repertorio; tocamos seis o siete canciones nuevas, y algunas de las canciones que se repiten en los dos álbumes han tenido arreglos de cuerdas completamente distintos, como Enter Sandman, esa es una cosa muy interesante porque tienen un sentimiento muy diferente. Eso tuvo mucho que ver con el trabajo de Bruce Coughlin, que reescribió los arreglos orquestales para esas canciones, eso fue muy cool.

También están las dos piezas clásicas que tocamos con Michael Tilson Thomas, la parte de Scythian Suite (de Sergei Prokofiev) y Iron Foundry (de Alexander Mosolov). Fueron dos piezas con las que realmente disfruté; fue una oportunidad maravillosa para hacer evidente el hilo que une a la música clásica con el heavy metal, esas dos obras fueron un ejemplo perfecto de eso.

Por supuesto, también está el solo de contrabajo de Scott Pingel en (Anesthesia) Pulling Teeth, que es fenomenal; a todos nos voló la cabeza. También está la versión a capella que James hizo de The Unforgiven III, fue maravillosa, me encantó.

¿Cómo describirías esa conexión que –en tu opinión– existe entre la música clásica con el heavy metal?

Pienso que hay una gran similitud en el enfoque y en la composición; la música clásica es muy dinámica, tiene subidas y bajadas, eso también pasa en el heavy metal, hay muchos cambios de ambiente, como en la música clásica.

Metallica aplica muchas técnicas de composición, y una de ellas -no lo sabíamos antes- tiene que ver con las estructuras de la música clásica; tenemos una pieza de música con unas escalas y unos acordes, entonces empezamos a descomponer eso para luego unir las partes creando una nueva estructura con la música, como lo hacían algunos compositores de los siglos XVIII y XIX, eso es lo que hemos hecho desde el comienzo, pero ni siquiera éramos conscientes.

También existe una gran relación en cuanto a las temáticas, y en términos de las atmósferas, en ese sentido también existen muchas similitudes.

Tim Mosenfelder/Getty

Tuvimos la oportunidad de ver el concierto, y es claro que S&M 2 no ofrece una colección de los grandes clásicos de Metallica, ¿cómo escogieron el repertorio para esos conciertos?

Para nosotros nunca es fácil escoger un setlist, y eso tiene que ver con el hecho de que tenemos alrededor de 150 canciones, o algo así. Sabíamos que debíamos incluir canciones y material nuevo en el repertorio, y también necesitábamos hacer un listado muy diferente, tan diferente como fuera posible frente al primer S&M. Por eso hay un montón de las canciones más recientes, y te decía que algunas de las canciones que se repiten tienen un arreglo de cuerdas completamente nuevo, Bruce Coughlin logró que Enter Sandman sonara de una forma totalmente distinta a la versión que tocamos hace veinte años.

Con respecto al solo de bajo de Cliff Burton que interpretó Scott Pingel, no esperábamos que pasara algo así; están las obras clásicas y la versión de The Unforgiven III en la que James canta solo con la orquesta. Todos esos factores contribuyen a que sea un álbum muy diferente y que ofrezca nuevas cosas para que pueda mantenerse por sí solo, en lugar de ser una repetición de lo que hicimos en la anterior ocasión.

Ustedes han hecho discos como Load, St. Anger, o Lulu, que han terminado generando grandes controversias entre la crítica y los fanáticos, ¿ves esos álbumes como desafíos que Metallica plantea a su público, o son simplemente manifestaciones de una evolución creativa?

Diría que son manifestaciones del lugar en el que teníamos la cabeza en ese momento, en términos musicales, emocionales y mentales. Todo eso afecta la música que hacemos y la dirección que tomamos.

Yo defiendo todo lo que hemos hecho; creo que Load es muy bueno, St. Anger es grandioso, y Lulu también. Debes entender que cuando vamos a grabar o a crear algo, nos dedicamos a hacer lo mejor que podemos hacer, y el resultado es una especie de declaración, una fotografía que muestra dónde estamos parados musicalmente.

Vamos y grabamos el mejor disco que podemos hacer, y lo defendemos porque es lo que salió en ese momento. Nunca veo si es mejor o peor que alguna otra cosa, lo percibo casi como una cápsula del tiempo para la música.

Es interesante porque siempre que lanzamos álbumes que son más asequibles o más desafiantes para el público, generalmente nos caen encima un montón de críticas [Risas], pero cuando pasa el tiempo aparece gente que viene y te dice, “¿Sabes algo? Al comienzo no me gustó ese disco, pero ahora me encanta”. O luego resulta apareciendo todo un artículo alabando a St. Anger o a Lulu, por alguna razón ese artículo no apareció cuando el álbum acababa de salir.

Mira, me encanta que no a todo el mundo le guste nuestro catálogo por completo, así es como debe ser. Eso demuestra que nuestro trabajo y nuestra visión han sido inquebrantables, que han sido únicos, y que han sido lo más importante para nosotros. La visión no ha tenido que ver con el hecho de ganar dinero o de sonar en la radio y vender discos, nos hemos enfocado en hacer música con toda la integridad que ha sido posible.


“Me encanta que no a todo el mundo le guste nuestro catálogo por completo, así es como debe ser”.


Muchísima gente piensa que Metallica se ha convertido en una marca enorme, en una especie de gran corporación, y que a ustedes ya no les hace falta nada en la vida, ¿de dónde viene esa furia que uno puede sentir al escuchar su música?

En mi caso, siempre, desde que era niño, he sentido que me cuesta muchísimo trabajo encajar; debo decir también que siempre he sentido mucha rabia, una especie de agujero muy oscuro lleno de ira y pensamientos negativos. No importa qué cosas utilizas para tratar de llenarlo, fama, fortuna, drogas, alcohol, sexo, ese agujero siempre estará allí. Simplemente he aprendido a vivir con él, no me puedo deshacer de él, he aprendido a aceptarlo porque no puedo taparlo; ese hoyo negro también es el lugar de donde surge mi música.

Yo puedo estar en un hotel de cinco estrellas con la mejor atención, pero cuando estoy solo en mi habitación, de todos modos me siento como un chico de 14 años, fastidiado, molesto y furioso. En ese momento debo decirme a mí mismo: “Ok, ahí vienen de nuevo esos sentimientos, ¿qué debo hacer para superarlos? Ya sé, debo tocar mi guitarra”. Tocar la guitarra me ayuda a atravesar todas esas cosas, me tranquiliza.

No es cierto cuando la gente dice que ya no tenemos rabia, o que dejamos de ser agresivos o desafiantes, esos sentimientos nunca te abandonan. Tal vez puedas creer que la fama y el dinero pueden cambiar esas cosas, pero finalmente no es lo que ocurre. Lo más inteligente que puedo hacer es aceptarlo y canalizarlo a través de la creatividad y del arte.

En este mismo instante, al estar hablando contigo, puedo sentir que ese hoyo negro está separado por un velo muy fino, la línea que me separa de eso es muy delgada y la puedo cruzar en cualquier momento para tener acceso a esos sentimientos oscuros cada vez que quiero, pero debo ser consciente de acceder a ellos de una forma saludable, de una forma que no sea dañina.

¿Crees que todo eso tenga alguna relación con el hecho de que seas un gran fanático del cine de terror?

Sí, creo que tiene relación con algunos miedos que he sentido desde que tengo memoria. Siempre me ha gustado el lado oscuro de las cosas, el lado oscuro de la literatura, de la cultura de la música. Me siento atraído hacia eso porque me hace sentir cómodo, lo siento como algo familiar. Ha sido una forma de acceder al lado oscuro sin convertirme en parte de eso, una forma de entenderlo sin tener que pasar por las cosas que algunas personas deben atravesar, como las cosas que la gente vive en una película de terror, sin las circunstancias o consecuencias que podría afrontar. Prefiero ver una película de terror antes que vivirla, ¿sabes a qué me refiero? [Risas]

UNIDOS POR LAS CUERDAS: St. Vincent entrevistó a Hammett hace unos meses para ROLLING STONE. Facebook St Vincent

Annie Clark (St. Vincent) te entrevistó hace unos meses para Rolling Stone, y le contabas que te gustaba tocar muchos géneros más allá del metal, hablabas de jazz, bossa nova, blues, gypsy jazz, o música de Europa oriental, ¿has pensado en presentar algún proyecto que te permita mostrarle a la gente esas habilidades?

Ya he compuesto dos piezas instrumentales para interpretarlas en mis exposiciones de posters de películas de terror (It’s Alive! Classic Horror and Sci-Fi Art from the Kirk Hammett Collection). Durante el trabajo para los conciertos sinfónicos me entendí muy bien con Edwin Outwater, uno de los directores, a quien también le interesan las películas de terror; le dije que tenía dos composiciones y quería que las escuchara, se las envié y le encantaron.

También le conté que tenía una tercera pieza en la que estaba trabajando, y le pregunté si le gustaría colaborar conmigo en eso, aceptó y trabajamos juntos, entonces ahora tengo otra composición instrumental que grabaremos pronto en un estudio con una pequeña orquesta de cámara. La idea es tocar todo eso con una orquesta de Vancouver en octubre, pero no sabemos si eso vaya a pasar mientras las cosas no cambien aquí en los Estados Unidos.

Existe la posibilidad de que Edwin y yo colaboremos en otra composición, con esto tendríamos una cuarta, y si escribo una más, habría cinco, con lo cual sería suficiente para publicar un álbum en solitario. Voy a ver cómo están las cosas en septiembre u octubre para ver qué debo hacer con eso.

Tengo eso, y por otro lado, con Metallica en este tiempo de inactividad hemos estado reuniendo toda la música que hemos compuesto en los últimos años, y ya tengo alrededor de 600 ideas. Estamos haciendo eso con la esperanza de reunirnos en un futuro cercano para empezar a trabajar en nueva música para la banda.

Me he mantenido ocupado en la medida de lo posible para ser productivo en lo que tiene que ver con la música, y creo que vendrán cosas muy buenas cuando todo esto pase.

¿Cómo describirías la nueva música que Metallica podrá ofrecernos cuando queden atrás todas estas circunstancias?

Me parece que es muy pronto para decirlo, y solo puedo hablar de la música que yo he estado escribiendo por mi parte. Será rápida, pesada y agresiva porque ese es el tipo de música que me gusta tocar, obviamente, me gusta componer la música que disfruto tocando.

LOS DOODLES DE KIRK Y ROB: Se ha vuelto costumbre que el bajista y el guitarrista se tomen el escenario para interpretar alguna canción de un artista local en cada ciudad que visitan. Cortesía Metallica

¿Alguna vez has escrito letras para canciones?

[Risas] ¿Sabes algo? Nunca me he sentado a escribir la letra de una canción completa, he contribuido con algunas líneas o algún título, pero nunca me he puesto en la tarea de escribir una letra. Creo que un día de estos debería intentarlo…

Claro, deberías darte la oportunidad…

Tengo la certeza de que podría escribir una buena letra porque creo que escribo bien. Ya lo hice en el libro que sacamos sobre mi colección de memorabilia sobre películas de terror (Too Much Horror Business), también he escrito muchas cosas para otras personas por múltiples razones, y siempre lo he disfrutado mucho, por eso siento que podría escribir algunas letras bastante decentes. Lo que pasa es que nunca me he dedicado a hacerlo.

Robert Trujillo ya ha estado con ustedes por muchísimos años, ¿recuerdas el primer show que tocaron con él?

¿Con Bob? [Risas] El primer show que hicimos con él fue en la prisión de San Quintín, en la zona de la bahía, y sí eso fue realmente impresionante.

Fue en la época de St. Anger para la grabación de ese videoclip, ¿no?

Sí, exacto.


“No quiero que este sea un año perdido para mí o para Metallica; para mí es importante darle al tiempo el mejor uso posible”.


¿Cuándo viste Some Kind of Monster por última vez?

¡Oh, por Dios! [Risas] Han pasado muchos años… Podría verlo, pero no quisiera revivir toda esa época porque fue muy difícil para nosotros. Realmente no tengo ningún interés en revivir esas circunstancias que no fueron nada buenas; de todos modos tengo una relación muy rara con esa película porque nunca quise que se lanzara en la forma en que fue presentada… mientras más lejos pueda estar de eso, mejor [Risas].

La muerte de Peter Green (guitarrista británico, fundador de Fleetwood Mac) ha sido muy impactante para ti…

Sí… Nos vimos en enero y se veía muy bien, con buena salud, muy despierto y consciente. Tuvimos una buena conversación, y no hubo nada que me hiciera pensar que podría dejarnos tan pronto. Cuando me enteré de su muerte quedé muy impresionado, todo el mundo estaba igual. Yo no esperaba que pasara algo así…

Pasas tiempo con una persona para conocerla, para tener una buena conversación y saber cómo está, eso fue exactamente lo que hice con él, y pude completar un ciclo. Viéndolo en retrospectiva, me alegra haber podido hacer eso; en muchos casos tuve la oportunidad de visitar o conocer a alguien, y no lo hice porque pensaba que no tenía suficiente tiempo, pero de pronto esa persona falleció y quedé con un gran remordimiento por no haber hecho ese esfuerzo de establecer esa conexión.

En medio de todo, me hace feliz el hecho de haber podido encontrarme con Peter Green en enero, haber pasado un rato con él hablando, y haber podido llevarle la guitarra que él hizo famosa [‘Greeny’, una Les Paul ’59 que perteneció a Green y a Gary Moore] Es muy conmovedor que haya pasado de esa forma, si hubiera sabido que nos iba a dejar tan pronto, habría hecho un mayor esfuerzo para estar más tiempo con él y poder verlo más.

JUNTO A PETER GREEN: Al preguntarle por la muerte del guitarrista británico, Hammett hizo un silencio tan prolongado, que por un momento pareció que daría por terminada la entrevista. Ross Halfin.

¿Qué sientes que esa experiencia te ha enseñado sobre la vida y sobre ti mismo?

Mira, tenemos un tiempo limitado en la vida, y teniendo eso en cuenta, no quiero que este sea un año perdido para mí o para Metallica; para mí es importante darle al tiempo el mejor uso posible y usarlo de manera constructiva.

Ahora estoy muy concentrado en mi sobriedad, he estado sobrio durante cinco años y medio, siento que estoy usando mi tiempo de manera constructiva, en lugar de malgastarlo estando borracho, enguayabado o sintiéndome mal de salud por todo eso. Me hace muy feliz que eso esté fuera de mi vida ahora porque tengo más tiempo para hacer las cosas que realmente me importan, para hacer música, para crear, hacer ejercicio, mantenerme saludable y estar con mi familia.

Quiero que el resto de mi tiempo acá sea productivo, confortable y saludable, estoy tratando de no desperdiciar mi tiempo, y creo que estoy haciendo un buen trabajo con eso en estos días.

GUITAR HERO: David Fricke lo ubicó en el puesto número 11 entre los 100 guitarristas más influyentes de la historia del rock. Cortesía Metallica