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La búsqueda continua de Girl In Red

Hablamos con la cantante noruega sobre If I Could Make It Go Quiet su más reciente álbum de estudio
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Jonathan Kise

Son las tres de la tarde en Oslo, Noruega y Marie Ulven Ringheim, mejor conocida como Girl In Red contesta a través de Zoom de forma efusiva pero dejando entrever un poco de su personalidad al preguntar si podía continuar la entrevista con la cámara apagada. 

Girl In Red nació en un pequeño pueblo a las afueras de la capital noruega, y comenzó a escribir canciones desde los ocho años de edad, cuando su hermana la grabó mientras cantaba en la ducha. Pero no fue sino hasta cuando tuvo trece años que escribió formalmente una canción. “Escribir canciones se convirtió en un hobby hasta que tuve más o menos 19 años, ahí fue cuando las cosas comenzaron a tomar forma y cuando realmente me propuse a convertirlo en una carrera”, cuenta Ulven. “Crecí escuchando la radio, como Britney Spears y todo lo que estuviera en el mainstream. No tuve un gusto definido por la música hasta los comienzos de mi adolescencia, cuando comencé a escuchar indie”.

Sus conocimientos de producción surgieron de forma empírica. “De vez en cuando iba a Youtube si tenía que averiguar algo preciso y si no estaba allí, me aseguraba de conseguir la información de cualquier forma”. Y aunque no estuviera segura en esos momentos sobre qué quería lograr exactamente, estaba totalmente dispuesta a averiguarlo. “Simplemente estaba navegando entre la música, y descubriendo hasta dónde podía llegar”. 

“Seguir creando era lo más difícil al comienzo. Pero seguramente lo más complicado es sobrepasar las dudas que surgen durante el proceso creativo. Al principio estaba asustada pero me decía: ‘no puedes estarlo, tienes que estar segura de lo que haces’, y poco a poco logré acomodarme a lo que surgiera sin pensarlo mucho. Tenía miedo de perder mi habilidad de hacer música y no poder continuar, pero nunca me sentí presionada, simplemente estaba nerviosa de perder esta oportunidad”, comenta la artista.

Al parecer nunca perdió esa habilidad y la trabajó tanto que ha podido trabajar de la mano con algunos de los productores más prestigiosos de la industria como Finneas, hermano de Billie Eilish, quien produjo Serotonin, la canción con la que abre If I Could Make It Go Quiet, su más reciente álbum de estudio. “Nunca había hablado así de mi salud mental. Mi terapeuta me preguntaba, ‘¿No quieres hablar conmigo?’. Tu mente hace todo tipo de cosas raras”.

Su salud mental, la salud mental de otras personas, el amor, la pérdida y básicamente sus vivencias del día día fueron el motor que le dio vida a este nuevo LP. Una recolección de recuerdos y experiencias, que también se vieron afectadas por el comienzo de la pandemia en 2020. “La mayoría del disco lo grabé desde casa, pero ultimamos detalles en estudio, como lo fueron las voces”. 

Marie Ulven se muestra como una chica muy alegre y entusiasmada por lo que hace, tanto así que cuando se le preguntó en qué andaba por estos días, no dudó ni un solo segundo en preguntar de vuelta con un: “¿Quieres escuchar?” y puso un beat en el que había estado trabajando durante la semana y que sonaba como una mezcla de synth pop con EDM, y sobre todo no sonaba a nada de lo que ella hubiera hecho antes. “Siempre será diferente. Estoy muy emocionada por esto. A esto le llamo “Música Indie Electrónica Emocional” o EIEM, por las siglas en inglés que ella inventó durante la llamada. “Quiero ponerle unas guitarras y unas buenas voces. Yo solo quiero explorar, no sentirme atada a nada”.

Su nuevo disco If I Could Make It Go Quiet, se ha convertido en uno de los sonidos insignia del bedroom pop y que seguirá sonando a través de las décadas por venir. Sus descubrimientos gracias a su exploración y su curiosidad es lo que la mantiene a flote, y Girl In Red no tiene ningún motivo para detenerse.