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Los 10 mejores álbumes de 1980

Estos son los mejores LP de uno de los mejores años para la industria musical
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POR: Elias Leight, Kory Grow, Angie Martoccio, Andy Greene, Jerry Portwood, Rob Sheffield, Brittany spanos, Jason Newman, Jonathan Bernstein, David Browne, Brenna Ehrlich, Jon Dolan, Brian Hiatt y Hank Shteamer.

Era el fin de los 70 y todos estaban ansiosos por saber lo que vendría; en términos musicales, esta década comenzó como un volador sin palo. Estos son los mejores álbumes publicados en 1980. 

10. Closer – Joy Division

El segundo y último álbum de Joy Division fue grabado y publicado bajo trágicas circunstancia. Mientras la banda componía esta obra maestra del post punk, el cantante Ian Curtis estaba teniendo complicaciones con la epilepsia y sus convulsiones cada vez eran más violentas y disruptivas en su vida. En mayo de 1980, el cantante se colgó. Closer fue publicado dos meses después, una obra oscura, fría y sofocante que es muy bailable. Con su álbum final, Joy Division marcó el tono para la nueva década del goth rock y el new wave, incluyendo al grupo que pronto se formaría llamado New Order, compuesto por los antiguos compañeros de Curtis. 

9. Diana – Diana Ross

Ross quería celebrar un nuevo capítulo en su vida, y para eso llamó al duo más grande de los clubes, Nile Rodgers de Chic y Bernar Edwards. Ellos le escribieron a su ídolo un himno llamado Upside Down. Ella lo odió. Motown lo odió. Pero la única persona que supo entender su grandeza fue Gene Simmons de Kiss. La canción terminó en el Número Uno y la colaboración de Chic con Diana terminó definiendo la obra maestra de la solista, especialmente el himno queer de I’m Coming Out

8. The River – Bruce Springsteen

“Hagamos un disco que sea como el concierto”, ese era el objetivo de Springsteen para su álbum doble. Su quinto trabajo discográfico también es un ejercicio de extremos con canciones para hacer una fiesta en la playa o baladas honestas y confesas. 

7. Scary Monsters – David Bowie

Ningún otro álbum refleja el cromo y la cocaína de los 80 como este álbum. El disco comienza con la actriz Michi Hirota gritando en japonés en It’s No Game (Part I) y se mueve por un paisaje cristalino poblado por mimos (Ashes to Ashes), y sobretodo los monstruos del título. Trabajando con músicos de primera como Pete Townshend, el pianista de la E Street Band Roy Bittan y el guitarrista Robert Fripp. 

6. Los Angeles – X

X se alzó desde la escena hardcore punk de la ciudad de Los Ángeles, inmortalizada en el documental llamado The Decline of Western Civilization. Ellos tuvieron cuatro grandes álbumes durante los 80, comenzando con este crudo debut. John Doe y Exene Cervenka (una pareja de esposos) armonizan su poesía sobre el sonido rockabilly del guitarrista Billy Zoom y el baterista D.J. Bonebrake. Su Los Ángeles está llena de gente rara y psicópata, racistas, adictos a la drogas y perdedores, pero lo llaman su hogar.

5. Pretenders, The Pretenders

En el momento en que Chrissie Hynde creó The Pretenders, ya había sobrevivido al movimiento hippie en Estados Unidos y al punk en Reino Unido, y su álbum debut auto titulado es un reflejo de ambas corrientes. La primera canción, Precious, con Hynde cantando “Fuck off” acompañada de los solos de James Honeyman-Scott, es toda una declaración de rebelión ante ambas escenas. En cambio el toque burdo y crudo en la ejecución de las melodías de Brass in Pocket y Mystery Achievement, le demostró a la banda que iba a ser capaz de mucho más en los años venideros.

4. Back in Black, AC/DC

Highway to Hell, el LP de AC/DC de 1979, fue un gran éxito comercial que finalmente logró que los australianos sonaran en las emisoras de Estados Unidos. Pero la muerte de Bon Scott en febrero de 1980 por poco hace que ese momento de gloria se acabara instantáneamente. A raíz de la tragedia, la banda se reagrupó rápidamente y decidió seguir adelante con un nuevo vocalista. Back in Black fue escrito y grabado con Brian Johnson en menos de dos meses y tuvo una respuesta incluso mayor que su predecesor. Poderoso y crudo, el disco fue un puente entre la era antigua y nueva del metal, influenciando a bandas como Van Halen y Metallica.

3. Dirty Mind, Prince

Dirty Mind es una de las declaraciones más concisas y alegres de la historia moderna de la música. Es un rápido recorrido por el pop enérgico (When You Were Mine), el synth funk (Head), el rock (Sister) y el soul (Gotta Broken Heart Again). El álbum sirvió como una demostración de las ambiciones y el talento único de Prince, y otros artistas no podían evitar sentir envidia: “No puedo creer que la gente sea tan incauta como para comprar sus discos”, le dijo Rick James a ROLLING STONE. Entre tanto, Prince se estaba ganando a los fans de James concierto tras concierto. “El público afro se moría por escuchar algo nuevo”, manifestó el guitarrista Dez Dickerson.

2. Remain in Light, Talking Heads

Mientras AC/DC estaba haciendo Back in Black en otra sala en el mismo estudio en Bahamas, los Talking Heads estaban creando su propia obra maestra. Inspirada en el músico nigeriano Fela Kuti, la banda (en compañía del productor Brian Eno) fusionó new wave, worldbeat, funk y mucho más, lo que resultó en el disco más movido de toda su carrera. Más tarde invitaron al guitarrista de King Crimson, Adrian Belew, y a la cantante Nona Hendryx para expandir el rango de su sonido partiendo de Born Under Punches (The Heat Goes On), hasta llegar a Once in a Lifetime. “El proceso nos dirigió a algo con cierto toque de afro-funk, pero le dimos muchas vueltas y claramente nuestra versión sonaba un tanto fuera de lugar”, dijo David Byrne en 2017. “No lo hicimos tan bien, pero en cambio terminamos con algo nuevo”.

1. London Calling, The Clash

The Clash se propuso hacer historia con London Calling, y exactamente eso hizo. Este disco es una declaración de los punks a una escala de gloria y muerte. Con su debut en 1977, el grupo demostró que podía superar a cualquier otro si de pasión e intensidad se trataba. Pero aquí comprobó que podía hacerlo todo al tocar reggae, rockabilly, New Orleans R&B e incluso pop. Es la banda más poderosa de su época, desde la furia antifascista de Clampdown hasta la mejor dosis de ska de Rudie Can’t Fail.

El álbum fue un éxito total, tal como lo esperaba The Clash. Strummer le contó a ROLLING STONE que conoció a un skinhead alemán que le dijo, “A mi abuela le gusta Wrong ‘Em Boyo. ¿Qué me han hecho?”. La banda habla sobre pobreza, adicciones a las drogas, violencia racista y la carrera armamentista. Frente al ascenso de regímenes de derecha en Reino Unido y Estados Unidos, Spanish Bombs y Death or Glory transmiten un mensaje de mantener vivo el espíritu revolucionario, incluso ante la derrota.

London Calling llegó justo en la transición de los 70 a los 80, con el desafío de una nueva década. Al igual que Toro salvaje (película que Scorsese dirigió mientras escuchaba el primer álbum de The Clash a todo volumen), es un crudo retrato de los rude boys enfrentándose a un mundo hostil. Inclusive tiene una canción de amor, Train in Vain (Stand by Me), pero la banda le dio el mismo toque de honestidad que le dio a las demás. Es por eso que London Calling ha sido un clásico desde entonces.