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Los 10 mejores álbumes de Kiss

El listado con lo mejor de lo mejor de su carrera discográfica
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Kiss dará su último concierto en Bogotá el próximo 30 de abril.

Han pasado 45 años desde que Kiss lanzó su álbum debut, y casi durante todos ese tiempo sus fanáticos han debatido si detrás de ese maquillaje se esconden unas verdaderas leyendas del rock & roll o si simplemente es una banda más con pelo largo y tacones.

El grupo ingresó al Salón de la Fama del Rock & Roll en 2014, cuya formación original fue Paul Stanley, Gene Simmons, Ace Frehley y Peter Criss (también conocidos como The Starchild, The Demon, The Spaceman y The Catman). La entrada al Salón de la Fama frenó la batalla entre la Kiss Army (la fanaticada del grupo) y los detractores de la banda, al menos por un momento.

La crítica a la agrupación continúa, pero hay un hecho que es cierto: debajo de la capa de maquillaje y detrás de toda la mercancía hay música bastante buena. ¿Quieres lo mejor? Te daremos lo mejor. Estos son los 10 mejores álbumes (nada de discos en solitario) de la banda que muchos creen que fueron y serán una de las mejores agrupaciones de todos los tiempos.

10. Hot in the Shade (1989)

Cuando los fans escogen el mejor álbum de Kiss de la época en que dejaron de maquillarse, por lo general escogen el primero Lick it Up de 1983 o el último Revenge de 1992. El del 83 solo tiene una buena canción y nada más, y en el del 92 se nota el esfuerzo de la banda por intentar ser buenos. Hot in the Shade logró establecerse como uno de los pilares del hard rock de finales de los 80. Es irónico el hecho de que este LP sea uno de los más subestimados, en especial porque en este trabajo discográfico está Forever, una colaboración entre Paul Stanley y Michael Bolton, y también fue uno de los más grandes éxitos de la banda de este periodo. A pesar de que el disco cuenta con 15 canciones, el álbum logra ser bastante sólido: la introducción de guitarra de Rise to It (que vino acompañada con un video en el que Stanley y Simmons volvían a tener ese maquillaje icónico), la poderosa Silver Spoon, Litle Caesar cantada por Eric Carr y el sencillo Hide Your Heart, este último fue tan bueno que fue grabado tres veces: por Kiss, por la cantante galesa Bonnie Tyler y curiosamente por Ace Frehley.

9. Alive II (1977)

Este álbum fue lanzado dos años después de Alive!, a pesar de que Kiss giraba constantemente, lograron hacer una triada de álbumes de estudio. Como resultado salió Alive II¸ un disco doble en el que copiaban la exitosa fórmula de su predecesor pero con una tanda de nuevas canciones. Inclusive, sin tener en cuenta todo lo que grabaron antes de Alive!, la banda demostró que podía sacar un montón de éxitos en un corto período de tiempo: Detroit Rock City, King of the Night Time World, Shock Me, Love Gun y Shout It Out Loud. Aunque el lado D del disco consista en unas pocas canciones originales y un cover completamente innecesario, tiene uno de los mejores temas de Frehley, Rocket Ride, en el que el riff de guitarra y la voz de Ace hacen de esta canción algo increíble.

8. Rock and Roll Over (1976)

Luego de los experimentos en el estudio durante Destroyer, Kiss optó por buscar otro sonido, Eddie Kramer, quien no solo produjo Alive! sino también el demo de la banda de 1973. Grabando este disco en un viejo teatro al norte de Nueva York, logró capturar un sonido de la agrupación que se sintiera más “en vivo”. El resultado fue el crudo y rockero Rock and Roll Over. En el compilado de 10 canciones sobresale Calling Dr. Love de Simmons y Makin’ Love de Stanley, esta última tiene un riff parecido a Toys in the Attic de Aerosmith. Pero el éxito del disco se encuentra en una táctica usada en Destroyer, al utilizar a Peter Criss para que cantara Hard Luck Woman, una balada acústica inspirada en Maggie May, canción que Stanley tenía planeado ofrecerle a Rod Stewart. El resultado fue que lograron llegar al Top 20, al igual como sucedió con Beth, disco anterior de la banda.

7. Creatures of the Night (1982)

Este álbum vino después del setentero Dynasty, del suave Unmasked y de la conceptual embarrada de Music from “The Elder”. Creatures of the Night de 1982 fue visto por muchos como una reivindicación de la banda. Lo que realmente llamó la atención fue el nacimiento de un Kiss completamente nuevo, uno que estaría inmerso en la vanguardia de los 80. Eric Carr, que ya llevaba un par de años en el grupo, surgiría como un baterista más enérgico y con mayor liderazgo que Peter Criss. Aunque Frehley aparece en la portada del álbum, para este momento no era parte de la agrupación. Fue reemplazado por una serie de guitarristas en los que se destacaría Vinnie Vincent. Este álbum tiene un acercamiento sonoro mucho más fuerte, tanto que War Machine y I Love It Loud (que se asemeja a We Will Rock You con sus voces grupales) están al nivel cualquier otro éxito de metal o hard rock que se haya publicado ese año.

6. Dressed to Kill (1975)

Aunque la manera en la que están escritas sus canciones no sea tan buena como las de Hotter Than Hell, Dressed To Kill es un álbum en el que se esforzaron por tener un sonido mucho más sólido. Las canciones movidas como Love Her All I Can, Room Service, Anything for My Baby y el cierre con broche de oro Rock and Roll All Nite, sin duda son la definición de power pop. En general, este fue un disco pensado para tocar en vivo, mientras que Kiss iba cayendo en los listados, los boletos de sus giras y conciertos se vendían como pan caliente. Cosa que explica las odas a sus deslices en carretera como Ladies in Waiting de Simmons y Room Service, en la que Starchild cuenta sus relaciones sexuales en hoteles, aviones y en su ciudad natal, diciendo, “A sweet sixteen, lookin’ hot and mean” [Una chica de 16 que se ve ruda y sexy].

5. Hotter Than Hell (1974)

La producción (y la portada) de este álbum dejan mucho que desear. El disco comenzó a marchar apenas fue publicado, pero Hotter than Hell  puede jactarse de tener un buen número de clásicos de Kiss. El tema que le da el nombre al disco y Got to Choose vienen cargados con riffs poderosos, que tienen un groove tan glamero que pareciera que la banda estuviera tocando a media marcha. Las canciones de Frehley, Parasite y Strange Ways, muestran a un Kiss más maduro luego de nueve meses de que saliera su álbum debut, tanto que esos dos temas fueron versionados por Anthrax y Megadeth, respectivamente. También está Goin’ Blind de Simmons, una canción tan oscura y siniestra que dos grandes del grunge como The Melvins y Dinosaur Jr. interpretarían a comienzos de los 90. 

4. Love Gun (1977)

El último disco de Kiss en sus años de gloria, después la banda se adentraría en un túnel oscuro de álbumes en solitario, bolas de disco, cambios en la agrupación, álbumes conceptuales y otros tipos de fiascos musicales. No solo muchas de las canciones de este LP son excelentes (como I Stole Your Love, la canción que abre el disco) sino que Love Gun muestra un gran esfuerzo de parte de todo el grupo. Por primera vez, cada uno de los cuatro miembros contribuyeron en la voces (Shock Me, se destaca en particular, si no pregúntenle a los chicos de Buckcherry, que básicamente la grabaron como Lit Up), también cambiaron de roles a nivel instrumental, con Stanley en la guitarra líder y el bajo, y Simmons tocando la guitarra rítmica. El productor Eddie Kramer también salta a la acción al añadir un acorde de piano en Christine Sixteen de Gene Simmons. Kramer dijo, “Gene me enseñó a tocar como si fuera un neandertal”.

3. Destroyer (1976)

Alive! estableció a Kiss como la mejor banda en vivo del mundo, y ellos decidieron tomar un giro de 180° al crear uno de sus álbumes más experimentales hasta ese momento. Junto a Bob Ezrin, productor de Alice Cooper y Lou Reed, los arreglos se hicieron más complejos y los sonidos más diversos. Ezrin introdujo cuerdas (Beth), sonidos de carros estrellándose (Detroit Rock City) e inclusive a los Brooklyn Boys Choir (Great Expectations). Añade God of Thunder de Simmons, Shout It Out Loud (que se convertiría en un ícono de sus presentaciones) y la explosiva King of the Night Time World, y tendrás un álbum que posee lo mejor de Kiss. Inclusive cuando comenzaban a desmoronarse tuvieron que llamar a Dick Wagner para que grabara unas partes de guitarra (Sweet Pain y Beth), luego de que Ace Frehley no se presentara en el estudio.

2. Alive! (1975)

La portada fue suficiente para hacernos comprar boletas, sin importar que el sonido de este álbum sea en vivo. Los chicos de Kiss siempre fueron los maestros de la ilusión, y con este disco doble ellos trajeron todas las explosiones, luces, sangre y fuego que hacían parte de las presentaciones de la banda, a todas las habitaciones de los adolescentes a través de sus audífonos directo a su torrente sanguíneo. La lista de canciones tiene los mejores temas de sus primeros tres álbumes, todos ellos mejorados al ser tocados con tempos más rápidos y avivados con los rugidos del público que corrigen las dificultades de no estar en un estudio, en particular en las canciones de Hotter Than Hell. La versión de Rock and Roll All Nite vino acompañada de un nuevo solo de guitarra de Ace que fue mejor que el de la versión de estudio y llegó para quedarse como un nuevo arreglo para la canción. 

1. Kiss (1974)

El álbum debut de Kiss arrasó con una energía y exuberancia que ni siquiera el renombrado Alive! pudo igualar. No hay canción mala en este disco (y sí, eso incluye el relanzamiento con el cover dulzón del éxito Kissin’ Time de Bobby Rydell). El primer tema, Strutter de Stanley y Simmons es un track de glam pop muy presumido, tanto que aún perdura como el mejor corte de Kiss que alguna vez se grabó. Nothin’ to Lose, la segunda, casi que la equipara con una línea de bajo melódica y un falsete que armoniza al mejor estilo de los Beatles.