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Magne Furuholmen: multifacético, sensible y con los pies en la tierra

Conversamos con el artista sobre su último álbum como solista, su felicidad ideal y las razones de la ruptura de A-ha
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“Lo que busco es conectar y compartir mis asombros y mis descubrimientos a través del arte; mi curiosidad”, confesó Magne Furuholmen sobre su trabajo.

Fotografía por Nina Djaerff

Magne Furuholmen, mejor conocido como tecladista y compositor de A-ha, también trabaja como un artista gráfico reconocido alrededor del mundo. Mientras la banda empieza su gira internacional, Magne estrenó su tercer álbum como solista el 25 de octubre, White Xmas Lies. El LP es una entrega profunda, emotiva, oscura y melancólica, y los shows se alejan de la imagen alegre que proyectaba con el trio noruego. Un encuentro con un artista multifacético y muy sensible. 

¿Por qué escogiste la Navidad como la temática principal de tu nuevo álbum? 

En general, me gusta trabajar con espacios para definirme. Entre más reducida sea la temática, más retadora es, pero también liberadora porque no tienes que lidiar con nada más. Hace unos años, estaba caminando por Nueva York y vi un árbol de Navidad blanco con decoraciones y relojes Rolex. Me sentí asqueado. En ese momento, estaba en un estado depresivo, pensando que el mundo estaba fuera de sí y que el arte no lo podía salvar, que necesitábamos un reinicio. La Navidad se ha convertido en una locura comparada con su mensaje original, de esperanza, caridad e inclusión. Solo quería hacer algo diferente e intentar hacer un álbum significativo para cualquiera que se sienta desconectado de ese festín comercial. 

Aun así, el álbum tiene una vibra melancólica y oscura… 

Cuando les dije a mis amigos que iba a hacer un álbum melancólico de Navidad, la mayoría de los que lo escucharon no les pareció oscuro, e incluso a algunos les pareció inspirador. Bueno, pero estoy hablando de gente noruega [risas]. No es un manual de suicidio; ojalá sirva para la reflexión. No creo que haya personas que no se hayan sentido un poco vacíos en Navidad. Creo que el contraste es muy fuerte con respecto a las personas que pasan por momentos difíciles en esas festividades. Solo imaginar cómo se siente no estar incluido, me mata. Mi objetivo era hacer un álbum con esencia y un mensaje. 

El primer sencillo que lanzaste, This is Now America, es claramente una respuesta contra la administración de Trump. ¿Estás preocupado por el estado del mundo? 

Sí, y me asusta. Desde que Trump era candidato, he estado obsesionado con la política estadounidense. Supe que iba a ganar por el desprecio de todos en EE.UU. contra los políticos y el sistema en general. Pero para mí sigue siendo un misterio que creyeran que Trump era mejor opción que todos los demás. Yo no voto la mayoría de las veces, pero igual soy muy obstinado y crítico. Creo que el centrismo es lo mío, viendo lo bueno de los dos lados. Escribí esa canción desde el punto de vista de una mujer redescubriendo su antiguo diario y sorprendiéndose por las diferencias entre el antes y el ahora. 

Además grabaste dos covers: Differences de A-ha y Hell Bells de AC/DC. ¿Nos puedes contar por qué los escogiste? 

Escribí Differences como una oración, pero con un reconocimiento sin esperanza después de ver cómo los talibanes trataban a las mujeres. Me rompió el corazón conocer esa mentalidad tan primitiva. Morten la quería tocar en los Premios Nobel. Es una de las canciones más tristes que he escrito, pero en este álbum suena inspiradora; no tiene sentido hacer un cover si va a sonar igual. Hell Bells fue una sugerencia de mi mánager, que es un gran fan del metal. Escuché la canción, pero se sentía tan lejana de lo que soy que me intrigue hasta saber cuál sería el resultado. 

¿Alguna vez creíste en Papá Noel? 

Sí, todavía lo sigo creyendo… de cierta manera [risas]. Mis hijos ya no creen en Papá Noel, pero yo sigo pensando que es una buena idea mantener esa creencia. Creo que tiene una mala reputación. No soy un Papá Noel malo; tal vez uno triste. 

Es una imagen muy distinta a la del tipo amable que tenías en A-ha.

Eso hace parte de la dinámica del grupo. Uno de los roles que siempre he tenido en la banda es aliviar esas situaciones incómodas o cualquier tipo de tensión. Cuando nadie quería hablar con el público, yo lo hacía, les contaba un chiste y se alegraban. Pal y yo no somos amigos porque éramos muy distintos, él era introvertido y yo extrovertido. Luego, mi imagen se transformó y se volvió más excéntrica y burlesca, y no sabía qué hacer con ella. Esa fue una de las razones por las que la banda se acabó a inicios de los 90, después de ese show en Río. En el escenario, en la cumbre de nuestra vida profesional y frente a 200 mil personas, me sentí completamente desconectado con el público. Necesitaba empezar de ceros. 

¿Por eso empezaste tu carrera como solista? 

Creo que fue una combinación de razones. Me sentía muy frustrado de no poder terminar una canción con A-ha. Se me dificultaba mucho escribir, por eso Pal se dedicó a esa labor. Hubo muchas canciones que no pude terminar, porque si él no escribía la letra, nunca había un resultado final. Creo que lancé mi álbum debut como solista casi inmediatamente, porque no me sentía cómodo con no poder expresar todo lo que soy. 

¿Consideras que el arte también es una terapia? 

Lo he usado terapéuticamente. He intentado entenderlo y trabajar a partir del agradecimiento que tengo hacia el arte, pero no lo considero una terapia porque ese es solo un lado de mí. También es mi espacio religioso, donde me mantengo en contacto con mi interior. Es como el amor, que es casi imposible de entender y analizar pero es muy poderoso cuando lo vives. Me absorbe de manera emocional y moral. 

¿Qué mensaje le quieres dar al mundo con tu trabajo artístico? 

Hay tres cosas que he hecho toda mi vida: dibujar y pintar, escribir poesía y componer música. Lo que busco es conectar y compartir a través del arte mis asombros y descubrimientos; mi curiosidad. Creo que si me pudo transportar a mí, también puede transportar a los demás, y creo que a ese lugar al que vamos es más amable, inclusivo y maravilloso que la realidad. 

Te contrataron en 2007 para crear una pieza para el Centro Nobel sobre el cambio climático. ¿Te consideras un ambientalista? 

Me interesa mucho la naturaleza, pero no soy un guerrero ecológico. Respeto mucho a las personas que dedican su vida entera por esa causa, porque es muy importante. Sabemos que estamos cerca del abismo, pero prefiero ser optimista y pensar que el buen uso de la tecnología nos salvará. Creo que no he hecho lo suficiente y quisiera hacer más ahora, pero busco acciones pequeñas, concretas y simples, a mi nivel. 

En tu cuenta de Instagram te describes como “parte humano, parte objeto inanimado”. 

Es un juego de palabras sobre mi identidad. Estoy diciendo: “Crees que me conoces, pero no y aquí están mis máscaras. Me las puedo quitar y mostrarte un poco de mi realidad”. Eso lo he sentido desde que estuve atrapado en ese personaje de A-ha en los 80. Eso prácticamente me destruyó y no pude escapar de él. Quiero evitar que haya expectativas sobre mí y sobre los demás. Soy yo, como persona, pero también veo el mundo a través de mi arte, sea con pinturas, esculturas u objetos. Siempre he tratado alejarme de cualquier estereotipo. 

Quiero conocerte un poco más… ¿Cuál es tu característica principal? 

La inconformidad.

¿Tu defecto principal? 

Alejarme de las personas después de estar presente en sus vidas. Me puedo desaparecer con facilidad, física y mentalmente. Me puedo ir de una fiesta para acostarme y dormir, incluso cuando invité a mis amigos para cenar. Tengo un switch de prendido y apagado. Simplemente estoy ahí o no lo estoy. No hay un punto medio. 

¿Tres canciones escritas por ti para ser recordado? 

Del repertorio de A-ha, escogería Stay On These Roads, Scoundrel Days y Manhattan Skyline

¿Qué es lo que más valoras de tus amigos? 

Aprecio mucho la honestidad, la inteligencia y el humor, en los mismos niveles. Me gusta la lealtad, pero eso está más abajo en la lista. Me gusta la excentricidad y la gente que me reta. Tengo diferentes tipos de amigos y aprecio todo sobre ellos. 

¿Cuál es tu felicidad ideal? 

Mi ideal de felicidad se traduce al cansancio después de trabajar, sin una sensación de culpa por haber sacrificado algo más. Pero también hacer a las personas sentir bien es muy importante para mí; estar con mi esposa y mis hijos y hablar y reír con ellos está en el tope de la lista. 

¿Y cuál es tu ideal de miseria?

Volverme viejo y amargado.

Si no fueras un artista, ¿qué harías? 

Sería un investigador o un científico. Yo investigo mucho, pero sale de mí como un arte. 

¿Cuál es tu última banda favorita? 

Creo que Bon Iver ha lanzado buena música últimamente. Y también descubrí hace poco a Tame Impala y creo que son muy buenos. 

Pal dijo lo mismo en nuestra última entrevista con ROLLING STONE…

¡Oh! [risas]. Es gracioso porque me decepcionó mucho que dijera que no teníamos gustos musicales parecidos. Ese es un buen ejemplo de que eso, definitivamente, no es verdad.

¿De verdad crees, como lo escribiste hace poco en Instagram, que no hay un jardín perfecto sin un unicornio gigante? 

Sí [risas]. Ese es mi sentido del humor. Ese hombre todavía está ahí, en algún lado. Pero también hay mucho de mí que quiere salir…