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Mirella Cesa retoma su lugar como reina del andipop con ‘Linda Despedida’

Con el sonido de la Charanga y el beat del pop Mirella se muestra más vulnerable y auténtica que nunca
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“Me acuerdo de llegar a la casa de mi abuelo un domingo. Yo tenía tres, o cuatro, años y escuchar a mi abuelo en su máquina de escribir, de las viejas que sonaba tacatacataca, mientras de fondo sonaba folclor de la parte de la sierra ecuatoriana”. Ese es el primer recuerdo musical de Mirella Ceso. Dicen que escuchar música durante la infancia promueve la imaginación, el lenguaje verbal y la comunicación y, más importante aún, la música que se escucha durante la infancia crea un lenguaje y un lugar seguro. Eso es lo que Cesa ha transmitido en su fusión musical desde su inicio, hace 14 años.

Mirella es una artista ecuatoriana, oriunda de Guayaquil, con signo sagitario y una mirada cálida. Ella usa anillos dorados en las manos y le gusta la ropa que está inspirada en diseños y bordados del Ecuador. Cesa también es una mujer auténtica que no ha permitido que la industria empañe su esencia musical. Para ella, el éxito de su música no solo sucede porque sea compartida en medios grandes como el canal HTV o que lleve varias semanas en el segundo lugar de las canciones más escuchadas, el éxito se da cuando la canción cumple su objetivo de tocar al otro, removerle fibras y hacerlo sentir humano. 

Su último sencillo ‘Linda Despedida’ es un homenaje a las despedidas sin caer en lo melancólico. La canción habla sobre agradecer lo bonito de la experiencia para poder soltar y seguir el camino. En las palabras de la misma Mirella: “Despedirse da dolor y miedo porque uno no sabe a qué va, uno tiene miedo. Tiene miedo de que está tomando un riesgo, y yo quise decirme a mí misma ‘¿por qué tengo que sentir miedo si estoy segura de lo que va a pasar? ¿por qué tengo que recordar lo que me causa dolor y no lo que me arrancó una sonrisa o me hizo sentir viva, lo que me hizo sentir completa’”. Este tema, fue escrito durante los primeros encuentros luego de la cuarentena, quiere honrar el fin de un ciclo y el comienzo de otro.

El videoclip, por su parte, hace una metáfora entre una persona y una casa. Cuando hay una despedida siempre quedan pensamientos y sensaciones que dan vueltas alrededor de la cabeza y esto lo representa con bailarines contemporáneos que usan ropa color nude y bailan a su alrededor en algunos momentos del vídeo. Mirella, que estudió fotografía, estuvo involucrada en todo el proceso de guión y fotografía del clip. Para ella era trascendental que el concepto del vídeo y la canción estuvieran conectados para así lograr que la canción cumpliera su objetivo: incitar al baile y sanar. Una exploración personal. 

El tema fue producido por Joshua Abudeye y mezclado por Marcel Ferrer. La canción mantiene las raíces del folclor ecuatoriano. Desde el sonido de los cucunos, las quenas y, el instrumento que inició todo para Cesa, el charango. Que suena como una guitarra pero un poco más aguda. El beat base es del pop con el color de los sintetizadores y la mezcla entre los dos lleva a pensar en el  Andipop, la fusión musical que se le atribuye a Mirella. 

Esta canción hace parte de una serie de lanzamientos, con sus respectivos vídeos, que Mirella piensa compartir cada tres semanas, más o menos, de aquí hasta que se acabe el año. La siguiente sorpresa musical estará disponible el primero de octubre y según la propia artista es una canción que trata sobre los puertos seguros. La primera parte del 2022 será una gira promocional por latinoamérica y Mirella planea pasar por Colombia para, quizás, pensar en una colaboración con artistas con propuestas musicales independientes.