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Travis Schneider (@bootswallace)

Moby: Arte, conciencia y activismo en medio del caos

Como parte de su participación en el Gran foro mundial de artes, cultura, creatividad & tecnología [GFACCT], Moby sostuvo un par de conversaciones con ROLLING STONE en las cuales hizo un repaso por su carrera y por su forma de ver el mundo

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El Moby de hoy no es el mismo de cuando se metió el mundo al bolsillo con Play, un álbum que revolucionó la música electrónica y amplió sus horizontes mientras vendía millones de copias. Hoy Moby ha superado sus adicciones y ha dejado atrás el esclavizante materialismo del éxito mainstream; se ha convertido en un brillante activista que lucha por el planeta y los derechos de los animales, muestra una empatía sorprendente y una lucidez que se alimenta con los estudios de filosofía que hizo hace ya muchos años.

Del punk a la electrónica, el pop y el rock & roll, llegando a la música ambiental y las bandas sonoras, colaborando con figuras gigantescas; trabajando en fotografía, haciendo libros, abriendo restaurantes, y defendiendo las causas que le mantienen vivo, Moby es un artista en todo el sentido de la palabra, un interlocutor del más alto nivel.


Has hecho muchas cosas distintas como artista, ¿cómo describirías la evolución del espíritu que ha guiado tu trabajo?

Es interesante, cuando comencé a hacer música tenía unos diez años, y simplemente asumí que pasaría el resto de mi vida amando la música y tocándola, pero sin que nadie me pusiera atención. Y en mi adolescencia toqué en bandas de punk rock y fui DJ en bares, así que pensé que toda mi vida haría música solamente para mí, y que nadie la oiría.

Curiosamente, en los 90 y a comienzos de los 2000, la gente comenzó a escuchar mis canciones. Lo que pasó después fue que, y es algo de lo que no estoy orgulloso, para el 2000, 2001, 2002, comencé a ponerle mucho cuidado a mi figura pública. Básicamente me apegué demasiado a saber si a la gente le gustaba o no, si le gustaba mi música o no, y eso me llevó a cuestionar mi creatividad.

Afortunadamente, como por el 2008 alcancé la sobriedad, dejé de beber, dejé de consumir drogas, y me di cuenta de que estaba comprometiendo mi enfoque musical, cuando la música ha sido siempre como una forma de oración espiritual. Sé que puede sonar exagerado, pero eso ha sido la música para mí toda la vida. Cuando dejé el alcohol, me di cuenta de que estaba usando la música de una manera profana, hubo momentos en los que estaba girando demasiado, estaba haciendo mezclas para radio, y todas estas cosas que se acomodaban al mercado comercial, y me sentí muy avergonzado de haber lastimado lo que era tan preciado para mí.

Desde entonces, me he obligado a ser decididamente puro cuando se trata de la música. Si hago un álbum o una canción que tiene viabilidad comercial, está bien, pero espero no estar dispuesto a comprometer la música por la comercialidad. Esa es mi manera larga de decir que, de cierta manera, después de todo este tiempo, la evolución me ha llevado de vuelta al comienzo.

¿Sientes que Reprise, tu álbum más reciente, representa el cierre de una etapa en tu vida?

No lo sé, sí tiene cierta madurez. Tengo 55 años y es un álbum maduro, es difícil hacer un álbum con una orquesta, un coro de góspel y Kris Kristofferson, y que no termine siendo un disco maduro. Pero, supongo que no pienso mi vida en términos de etapas fraccionadas, aunque sí acepto que tuve mi época de alcoholismo y adicción, pero en términos de cerrar una puerta o de resaltar algo, cuando estaba haciendo el disco, mi objetivo principal era hacer algo hermoso. Intenté hacer algo emotivo, tomé estas piezas musicales para descubrir cómo tomar los aspectos emocionales de las canciones y fortalecer, incluso, la emoción en ellas. 

¿Qué nos puedes decir sobre los recuerdos que te llegaron durante el proceso de crear Reprise?

Bueno, son recuerdos muy extraños, y gracias a que para mí, y asumo que para todo el mundo, la música tiene la habilidad de ser como un portal del tiempo, es una cápsula del tiempo, pero también es una manera de volver a vivir el pasado. Y como lo mencioné antes, porque nunca esperé tener una vida como músico, pensé que sería profesor de una universidad que hace música que nadie escucha.

Recuerdo que algunas de estas canciones, no solo dónde estaba cuando las escribí o cómo era mi vida en ese momento, sino cómo se veía el mundo. Un ejemplo sería ‘Go’, que es una de mis canciones más antiguas, cuando la escribí, estaba viviendo en una fábrica abandonada, no tenía agua potable, no tenía un baño, tenía pelo, y el mundo parecía un lugar muy amplio y optimista. Para ese momento la Unión Soviética había colapsado, casi nadie sabía del cambio climático, todo parecía nuevo y optimista.

Incluso adelantándonos diez años hasta 1999, cuando escribí Play, también parecía muy optimista. Bill Clinton era el Presidente, parecía que Rusia era nuestro aliado, y el cambio climático, a excepción de Al Gore, casi nadie hablaba de ello; el mundo se sentía muy amplio. Si soy honesto, cuando recuerdo, no solo mi vida, sino el mundo cuando escribí estas canciones, me da nostalgia y tristeza de que, y odio decirlo pero intento ser honesto, gran parte de la esperanza que teníamos para el futuro en ese entonces, no resultó como se esperaba. Es deprimente ver cómo está el mundo hoy en día, pandemias, políticos de derecha, la campaña rusa de la desinformación, el cambio climático. Creo que muchos de nosotros, inocentemente, pensamos que el futuro sería muy amplio y acogedor, y el futuro terminó siendo un poco hostil.

¿Alguna vez te sientes como un tipo anticuado?

No soy la persona más moderna, hago música electrónica, estoy en redes sociales, y me gusta ver las películas de streaming, pero sí, todavía tengo libros, salgo a caminar, y no me obsesiono con las nuevas modas. Supongo que si estuviéramos hablando con una persona de veintitantos años, probablemente pensaría que soy la persona más anticuada del mundo. Pero también mi álbum Reprise es muy anticuado, fue hecho con elementos acústicos, una orquesta de cuerdas, sección de vientos, coro de góspel. En términos de enfoques, sin duda es la manera más tradicional, clásica y anticuada en la que he hecho un álbum. 

Hace mucho estudiaste Filosofía. ¿Cómo crees que eso te ha ayudado en tu carrera y en tu vida personal?

Es una pregunta maravillosa, creo que me ha dado, o espero que me haya dado, una perspectiva muy amplia; y no es solo la filosofía, así sea un enfoque religioso, o un enfoque espiritual, esencialmente es la pregunta que se ha hecho la filosofía por miles de años, realmente se reduce a mucha epistemología que, esencialmente, en términos generales, es: ¿Qué podemos saber? Gran parte de, ya sea ciencia, física, filosofía, espiritualidad, apunta al hecho de que en nuestra forma humana, lo único que podemos saber es nuestra experiencia subjetiva, y ese solo es un hecho aceptado generalmente por muchas disciplinas, filosofía, física, etcétera. Pero la pregunta es, ¿qué hacemos con ello? Esa es la pregunta existencial del siglo XXI, ¿cómo respondemos a la naturaleza subjetiva de la experiencia humana?

Podemos responder con desesperación, puede ser muy frustrante que se nos impida tener un conocimiento objetivo del universo, o podemos responder con una humildad benigna. A lo que me refiero con eso es que, si tengo una reacción emotiva a algo, voy a decir, “Oh, solo es una reacción”; solo porque sienta una emoción a raíz de algo, no significa que sea objetiva. Me hace pensar en, no sé si conoces al autor Viktor Frankl, estaba en Auschwitz y cuando salió se dedicó a escribir. Tiene un montón de frases increíbles, pero la más popular dice: “Entre estímulo y respuesta hay un espacio. En este espacio yace nuestra libertad para elegir nuestra respuesta”.

Él escribió sobre nuestro propósito en la vida. 

Sí, es muy orientado hacia el propósito, y tenía una filosofía llamada logoterapia… Por el hecho de que reaccionemos de cierta manera, no significa que siempre debemos sentirnos satisfechos con esa reacción. Teniendo en cuenta que no sabemos las cosas de manera objetiva, podemos dar un paso atrás ante nuestras reacciones y pasar más tiempo observando nuestras reacciones para reconocer las frustraciones, la tristeza y también la alegría que vienen con esta extraña experiencia de ser humano.

¿Qué piensas del papel de un artista en el contexto social, ambiental y económico en el que vivimos?

Me resulta difícil hacer una afirmación general porque vivo en un mundo muy diferente al de otras personas; no tengo una familia, no tengo hijos, no tengo una relación, tengo un grado de libertad que muchos artistas o músicos no tienen. A lo que me refiero es que, hay amigos míos que son actores, escritores, y tienen que preocuparse por su carrera, por pagar el seguro médico para sus familias, las cuotas de la hipoteca, muchas cosas, y eso les impide ser muy honestos con respecto a problemas y creencias, mientras que a mí realmente no me importa.

Soy perfectamente feliz cuando hablo abiertamente porque no tengo familia y soy dueño de mi casa. No sé cómo podría amenazarme alguien, ¿me dirá que no compra mis discos? Es 2021, nadie compra discos de todos modos. Con eso, la posición en la que estoy, viene con mucha responsabilidad para usar mi plataforma de una manera ética. Intento no usar redes sociales u otras plataformas para promocionarme, no necesito nada más, estoy muy feliz con lo que tengo. Tengo un estudio, tengo una casa, tengo rutas de senderismo en el parque cerca a mi casa; estoy bien.

Entonces, prefiero usar mi plataforma para abordar cuestiones ambientales, de política, de los derechos de los animales, del cambio climático. Para mí, abordar esas cuestiones y tratar de guiar al mundo en una dirección positiva, es mucho más importante que una autopromoción innecesaria.

¿Qué nos puedes decir sobre el precio que has pagado por ser honesto y hablar abiertamente?

El precio es que he enfurecido y molestado a mucha gente. La única razón por la que eso me importa es porque creo que al alejar a la gente, al incomodarla o hacerla enojar, he puesto en riesgo mi capacidad para ser un verdadero defensor de mis creencias. Creo que está bien que digas tu verdad y que en el proceso corras el riesgo de alejar a la gente, eso está bien. Pero creo que el punk que hay en mí ha disfrutado molestando a la gente, y creo que eso me ha hecho menos eficiente en mi rol como defensor, como activista. Lo he intentado mucho, y es un balance necesario. Cuando hablas sobre cosas que te importan, ¿cómo te mantienes fiel a lo que crees sin alejar completamente a la gente que quieres alcanzar? Y no me refiero a molestar a alguien desde un punto de vista comercial, eso no me importa para nada; me daría mucha tristeza estar alejando a las personas que de otra manera podrían estar abiertas a escuchar lo que tengo que decir sobre cosas que tal vez no conocen. 

¿Sientes que el pop todavía te ofrece suficiente espacio creativo? 

Es complicado, porque por un lado creo que nadie debería tomar en serio mi opinión sobre el pop; tengo 55 años, y no debería estar hablando sobre el nuevo sencillo de Justin Bieber, porque no lo conozco y no me interesa. Pero sí diré que me deprime ver que la gente que tiene suficiente dinero y fama, los use para conseguir más dinero y fama. Si eres un músico adinerado, no necesitas más. Vi los Grammy hace unos años, y me revolvió el estómago porque -aparte de Kendrick Lamar y quizá otra persona- nadie habló de política, nadie habló sobre el cambio climático, nadie usó su plataforma para abordar temas importantes, solo se estaban autopromocionando. Y me avergonzó ser parte de la industria musical de hoy en día, porque recordé a mis héroes. No creo que Joe Strummer hiciera eso, no creo que Chuck D lo haría, no creo que John Lennon o Neil Young estarían promocionando su nuevo perfume o lo que sea. Es deprimente ver que la gente que no necesita más, solo usa su plataforma para obtener más.

Uno podría pensar que has priorizado tu bienestar y salud mental sobre el éxito de tu carrera, ¿qué piensas al respecto?

He descubierto cómo tener cierto grado de salud mental, pero creo… claro que me gusta ser razonablemente feliz, me gusta estar saludable, me gusta tener una vida cómoda, pero para mí, el objetivo principal es el activismo, especialmente en relación con los derechos de los animales, ese es mi objetivo. Espero estar dispuesto a sacrificar mi salud mental, física, todo, para ser un mejor activista. Esa es mi mayor, sino es que la única, prioridad. 

Travis Schneider (@bootswallace)

Siendo brutalmente honesto, ¿cuánta evidencia respalda la esperanza que podría tener la Humanidad?

Es una pregunta interesante. Es complicado, porque en la filosofía existe un enfoque lógico central-falaz, es la falacia del ‘Ser y deber ser’, y es realmente simple, básicamente significa que es un error decir que si algo ha sido de cierta forma, seguirá siendo así. Esto significa que muchos de los que vivimos en democracias occidentales, crecimos con cierta estabilidad, entonces asumimos que seguirá siendo así.

Si no estás dispuesto a mirar la evidencia, no puedes depender únicamente de la historia, no puedes decir que porque los Estados Unidos han sido una democracia por más de 200 años, siempre seguirán así. Mira a Turquía, eran bastante democráticos y ahora no lo son. Mira a las Filipinas, mira a Hungría, incluso Rusia, tuvieron grandes reformas democráticas, y ya no es una democracia. Las democracias se derrumban, los países se derrumban. Nuestra renuencia a darnos cuenta de eso… diría que de cierto modo la democracia mexicana parece mucho más estable y fuerte que la democracia estadounidense.

Y luego está el clima, solo porque el clima se ha mantenido estable durante los últimos dos mil años, no significa que se mantendrá así, y creo que la gente de alguna manera asume que todo va a estar bien. No hay evidencia que indique eso. Los humanos son buenos destruyendo cosas, creando problemas y, ocasionalmente, solucionándolos. El problema con los ataques a la democracia y al cambio climático es que cuando pierdes la democracia, ya no la puedes restaurar. Y una vez hayamos destruido el clima, no podremos arreglarlo. Es muy problemático comenzar a trabajar en un problema cuando ya te ha matado. 

Hablemos sobre amor y pop. El romance y el amor de pareja siempre han sido algo crucial para la música popular, ¿consideras que esta clase de amor está cambiando el concepto que tenemos de relaciones? 

Me encanta una buena canción de amor, pero no creo que haya escrito alguna, y no las escucho con frecuencia. Personalmente, y quizá es mi Asperger, pero estoy mucho más interesado en el amor en términos de qué dice sobre el individuo que lo está experimentando. Pienso en las canciones de amor del gran Leonard Cohen, y realmente no son canciones de amor, son canciones de antropología. Ya sea ‘Suzanne’, ‘Chelsea Hotel’, incluso ‘Hallelujah’, son canciones sobre la experiencia del amor y no solo del romance. Mis canciones de amor favoritas son sobre la antropología y la psicología, e incluso de la ontología que rodea al amor. No sé, ni siquiera sé si la gente todavía escribe canciones de amor, porque no las he escuchado, y si lo han hecho… Muchas de las canciones de amor no son tan interesantes, a menos de que aborden un aspecto contextual más amplio, y sé que sueno demasiado clínico, pero a menos de que traten la antropología, la psicología y la ontología, no me interesan tanto.

¿Sientes que el concepto de romance, de amor, ha evolucionado frente a lo que era hace 30 años?

Sí, totalmente. Pero nuevamente, no he salido con nadie en seis años, pero asumo que alguien de 22 años, que está saliendo con personas, tiene incontables apps y redes sociales y todas estas maneras de conectar con las personas… Cuando yo estaba creciendo, a veces llegabas a la quinta o sexta cita antes de saber cuál era la banda favorita de la otra persona, cuál era su canción favorita, ahora descubres eso en dos segundos en Internet, en Instagram, Facebook, Snapchat, Tiktok, etc. Puedes descubrir más en cinco segundos en las redes sociales, que lo que la mayoría de personas saben en toda su relación. Ya que no he salido mucho con personas en este ambiente, parece que podría ser algo bueno, pero también parece que agota mucho a la gente. 

¿Qué significa el álbum Play para ti?

Para mí es un accidente fascinante, porque como sabes, cuando grabé y lancé ese álbum, pensé que mi carrera se había terminado, pensaba que sería mi último álbum, que volvería a la universidad para una maestría, un doctorado, y que sería profesor. Asumí que sería un disco raro que hice en mi habitación, y que nadie escucharía, pero el hecho de que se volvió un fenómeno global, me siento muy agradecido porque me mostró aspectos del mundo que nunca hubiera visto. Es genial tener una audiencia, pero realmente fue ver el mundo de la fama, eventos de alfombra roja, y todo eso, y estoy muy agradecido de haberlo podido experimentar de primera mano para ver lo atractivo, pero también lo inútil que es. 

Finalmente, Moby, ¿qué han significado David Lynch y David Bowie para ti como artista y como individuo?

Bueno, no sé qué tengan en común. Obviamente David [Bowie] falleció hace unos años, pero lo que tenían en común era su entusiasmo. Estoy seguro de que has hablado con muchos escritores, artistas, músicos, lo que sea, y lo que encuentro en las personas más inspiradoras y creativas, es su amor y su entusiasmo. A David Lynch le apasionan muchas cosas y a David Bowie le apasionaba el arte, las ideas, la política, la gente, y la música; el arte que ambos hicieron fue una extensión de eso. Cuando pienso en mis personas favoritas, mis artistas favoritos, todos tienen esa característica, están enojados con el mundo, o están muy emocionados por el mundo, por eso constantemente quieren encontrarle sentido o celebrarlo.

Sabes que trabajaron juntos, Bowie tuvo un papel en la película Twin Peaks: Fire Walk With Me [David Lynch, 1992], es una escena increíble…

También creo que con David Lynch y David Bowie, estoy pensando qué más podrían tener en común, y diría que, en sus maneras particulares y únicas, está su amor por la cultura popular. Si lo piensas, David Bowie, cuando era joven, pensaba ser un artista experimental y profesor de yoga, pero de alguna manera se enamoró del poder del pop vernáculo. Y lo mismo pasó con David Lynch. Si ves una de sus primeras películas Mother, es muy experimental, pero de alguna manera está involucrada en este mundo del pop vernáculo. Y es ese tipo de generosidad creativa y cultural de ambos, para no ser fastidiosamente oscuros y rechazar el mundo, sino interactuar con el mundo, sintiéndose aterrorizados a veces y también inspirados por él. 

En el marco del GFACCT nos han invitado a hablar de creatividad, ¿qué significa la creatividad para ti? ¿Cómo la definirías?

Es muy interesante, porque es una pregunta increíblemente grande. Porque si lo piensas, la creatividad puede ser cualquier cosa, desde un dibujo hasta una nave espacial, mapear el genoma humano, crear una vacuna o escribir una canción. Supongo que el acto de la creatividad, hablando en términos generales, está formado por dos cosas: por un lado, es ver el mundo y tomar tanta inspiración de allí que… porque el mundo es un acto de creación, por definición, la existencia es creatividad. Estoy viendo por mi ventana, no puedes verlo, pero ya sean árboles o plantas o animales o volcanes, hay un acto constante de creación, y creo que la mitad de la creatividad es inspirarse en eso, y la otra es un poco más presuntuosa, cuando el escritor, el artista, el músico o el creador, dicen: “Creo que puedo hacer algo bueno”. Para mí eso es la creatividad, es básicamente unir el proceso de crear, que ya existe en nuestro mundo, y pensar que quizá algo que nosotros hacemos puede ser potencialmente interesante.

Nos han llevado a creer que la creatividad es algo exclusivo de las artes o la publicidad, creo que necesitamos comprender que también se puede convertir en una herramienta para solucionar todo tipo de problemas.

Sí, la creatividad es democrática por naturaleza. Cualquiera puede ser creativo, si subes una foto a una red social eres un artista, estás creando. Si haces un video corto que subes a TikTok, estás siendo creativo. No hay nadie en el planeta que no deba ser creativo. Es el dominio de todos. De hecho, y estoy intentando decidir qué tan raro y oscuro me quiero poner, hubo un monje en el siglo XIV o XIII en Europa, llamado Joaquín de Fiore y habló sobre la tercera edad de la Humanidad, y quizás no sea bueno decir esto, la idea era que en algún punto los humanos reconocemos que los expertos están bien, pero no necesitamos sacerdotes para acceder a la espiritualidad, no necesitamos profesionales para acceder a la creatividad.

No hay nada malo con los curas, no hay nada malo con los artistas profesionales, pero la idea es que todos tenemos la autonomía para hacer muchas cosas por nosotros mismos, podemos cuidar nuestra salud la mayor parte del tiempo, podemos cuidar nuestra espiritualidad, nuestra creatividad, y realmente me gustó esa idea. Podemos hacer muchas cosas por nosotros mismos, y la creatividad es una gran parte de ello.

¿Qué tan importante es la espiritualidad en tu proceso creativo?

Es complicado porque la espiritualidad, no sé si pasa allá, pero aquí en Los Ángeles, la espiritualidad es una palabra que se usa mucho y de manera cliché en muchas ocasiones, así que intento ser cauteloso al usarla. Pero, para mí, el acto de hacer música, o cualquier cosa, es espiritual, es intentar celebrar el universo del que somos parte, y darle sentido. Es como este acto de consuelo, exploración y celebración en uno solo. Incluso si una canción es triste, incluso si una pieza de arte es desesperada, todavía hay un aspecto por celebrar. Pienso que la creatividad, por definición, es una práctica espiritual.

¿Cómo describirías los elementos que inspiran tu proceso creativo?

Para mí, como lo mencioné, ver el mundo, ver mis emociones, ver mis relaciones con el mundo y querer entenderlas mejor, pero también querer crear consuelo en ese espacio. Pero también reflejar el mundo, tomar el universo y, de alguna manera, incorporarlo en lo que sea que esté trabajando. No estoy diciendo que lo haga, o que lo haga bien, pero ese es más o menos el objetivo; ver el universo, ver a cómo quieras llamarle, ya sea Dios, energía, lo que sea, y de alguna manera, conectar con eso a través del proceso creativo.

Generalmente vemos el trabajo de alguien más como referencia o inspiración para comenzar. ¿Cómo podemos evitar que el uso de referencias nos lleve a la imitación?

Es interesante porque estaba teniendo esta conversación el otro día con un amigo sobre bandas de rock clásico, Led Zeppelin, los Rolling Stones, los Beatles, Creedence Clearwater Revival, Jimmy Hendrix, y me di cuenta de algo que todos tienen en común, que es que todos comenzaron como bandas de covers; todos comenzaron imitando, tocando la música de otros. Obviamente no quieres pasar tu vida imitando, pero comenzar con imitación puede ser una manera muy interesante de aprender de otras personas. Veo las primeras piezas de Van Gogh, sus primeras pinturas tenían mucho de imitación, eran japonesas, eran decorativas, y al hacer eso aprendió a desarrollar su estilo propio. No quieres sentirte encerrado en la imitación, pero también necesitas comenzar con un grado de imitación a otras personas… lo mismo pasó con David Bowie, mucha gente se inspiró al imitar, avanzaron y crearon su propio lenguaje creativo.

¿Qué nos puedes decir sobre tus comienzos, sobre la manera en que desarrollaste tu estilo y tu sonido?

Tengo un trasfondo extraño porque crecí muy pobre, fui el hijo único de una mamá soltera y teníamos ayudas del gobierno; bienestar, cupones de alimentos y seguridad social. Comencé a tocar cuando tenía como 9 años, y tocaba muy tradicionalmente, comencé con teoría de la música, toqué jazz, música clásica, y cuando cumplí 13 años descubrí el punk rock y comencé a tocar en una banda de punk rock. Y mi enfoque ha sido casi exclusivamente inspirarme en la música que amo y que otras personas han hecho. Inspirarme en los sonidos que crearon, inspirarme en sus enfoques, siempre estoy aprendiendo. Lo genial de ser un músico es que puedes aprender con tan solo escuchar la radio. Al prender un radio y escuchar cualquier tipo de música, puedo aprender algo, me puede mostrar cosas nuevas que quiero hacer o recordarme otras cosas que no quiero hacer. Pero es un trabajo muy interesante porque simplemente escuchar música también es un estudio, es un acto de estudio, y el problema con eso es que es muy difícil para mí escuchar música en público y mantener una conversación, porque estoy tan acostumbrado a escuchar, que no sé cómo escuchar y hablar al mismo tiempo.

Si alguna vez tú y yo estamos jugando Monopoly o ajedrez, y quieres ganar, solo pon música, porque no puedo concentrarme en un juego, no puedo leer y escuchar música, no puedo hacer algo y escuchar música, porque cuando hay música, tengo que ponerle atención. 

Travis Schneider (@bootswallace)

Ahora el mundo está lleno de remakes, covers, secuelas, precuelas, ¿el mainstream está pasando por una crisis creativa?

Creo que depende del costo de hacer las cosas. Por ejemplo, sé que los grandes estudios tienen mucho miedo y les cuesta mucho dinero hacer una película, por eso no quieren hacer nada nuevo. Si van a gastar 150 millones de dólares en una película, quieren hacer Spiderman por cuarta vez, quieren hacer otro Batman. Están tan asustados cuando gastan esa cantidad de dinero, que les da miedo tomar riesgos con algo nuevo.

Es interesante porque realmente no cuesta casi nada hacer música, especialmente ahora en el mundo del pop, dance, electrónica, hip hop, la mayoría se hace en una computadora o en un pequeño estudio de electrónica, así que realmente no cuesta mucho. Por eso es que muchas veces pienso que los músicos pueden experimentar, porque no están gastando mucho para hacer el producto.

Obviamente, gran parte de la música pop es muy conservadora, y cuando digo “conservadora”, me refiero a que no es muy experimental. Cuando escucho pop, son los mismos formatos una y otra y otra y otra vez, el mismo tema una y otra y otra vez, pero supongo que esa es la naturaleza de las grandes corporaciones; les encanta la seguridad, les encanta lo predecible. Pero, afortunadamente, el mundo de la música es muy democrático. Piensa en que, por ejemplo, si hicieras una película y Netflix no la comprara u otra plataforma no la comprara, nadie la vería. Pero si creas una pieza musical, la puedes subir a Internet y en cinco minutos un millón de personas podrán oírla, y considero que esa democracia en la música es inspiradora.

Eso que dices nos puede llevar a hablar de los riesgos, ¿es necesario el riesgo para la creatividad? ¿Qué piensas sobre el riesgo y el acto de crear?

Pienso que, por un lado, es muy contextual, muy circunstancial. Quizá es evidente, pero el riesgo es diferente para cada persona. Personalmente, yo vivo solo, no tengo una familia, no tengo que ahorrar para pagar el arriendo, así que puedo tomar riesgos que otras personas no. Pero veo a algunas personas, músicos, artistas, escritores, que tienen familias, padres ya mayores por los cuales pagan un seguro médico; para ellos tomar riesgos es aterrador.

Obviamente, para mucha gente creativa, mantener su carrera es su principal objetivo porque tienen niños, esposas, esposos, abuelos, todo eso que necesita una carrera sin riesgos. Desafortunadamente, creo que eso a veces les lleva a trabajos aburridos. Casi se podría decir que la fórmula es que cuando un artista, un escritor, o un músico, pone su carrera por encima de la creatividad, eso suele llevar a un trabajo poco inspirador. Igual, puede ser buen arte, hay artistas, músicos y escritores haciendo trabajos increíbles, incluso teniendo cuidado. Pero cuando le quitas el riesgo, definitivamente atenúan el trabajo. Pero al mismo tiempo, tampoco puedo juzgar las decisiones de los demás, porque viven en ambientes muy diferentes.

¿Cómo puede la creatividad ayudarnos a lidiar con el cambio climático?, hablemos de eso.

Sí, el cambio climático es la única cuestión significativa. Claro que hay cuestiones muy importantes y profundas con las que todos estamos lidiando, pero sin un clima estable, no tenemos nada. Todo lo que conocemos y que nos importa, desparece sin un clima estable. Estoy seguro de que te has encontrado con amigos míos que son activistas y están haciendo películas, escribiendo libros, publicando cosas en redes sociales, y haciendo muchas cosas para atraer atención al cambio climático, y de todos modos, nadie está realmente haciendo algo.

Hay personas que están dando conferencias sobre cambio climático y Joe Biden hoy habló sobre el código rojo del clima, pero nadie se lo está tomando tan en serio como deberían. La evidencia de eso es el hecho de que casi nadie está hablando sobre la ganadería, porque creo que incluso tú y yo hemos hablado de que la producción de carne y de los lácteos es la tercera causa más importante del cambio climático, y ningún político está dispuesto a decir eso. The Guardian, en el Reino Unido, sacó un artículo hoy que dice que cinco granjas de cerdos tienen más emisiones climáticas que Alemania. Así que, cinco granjas que producen carne de cerdo tienen un impacto climático mayor que el de todo un país, y ningún político está dispuesto a hablar de eso. De hecho, financiamos la producción de carne y lácteos, cuando esa producción está destruyendo el único hogar que tenemos.

Las películas y los documentales no son suficientes, las conferencias no son suficientes, ¿qué otra cosa se necesita para hacerle frente a esto?

Creo que lo mejor que podemos hacer es mirar a otras situaciones del pasado cuando se dieron grandes cambios. Muchas veces lo que se necesita es información poderosa que realmente conecte con la gente. Lo veo como el final de la guerra de Vietnam, lo que le puso fin a la guerra de Vietnam fueron las imágenes de soldados muriendo en el campo de batalla, y nadie quiere ver morir a los soldados, eso fue lo que terminó esa guerra. La gente se dio cuenta de lo horripilante que era, y que no deberían estar ahí.

Con el cambio climático supongo que es ver en qué punto la gente se dará cuenta de que es real y de que también los está afectando, porque en este momento, para ti, para mí, para la mayoría de las personas, el cambio climático parece algo que solo experimentas en las pantallas, está en las noticias, está en CNN, está en las redes sociales, y podemos ignorarlo. Pero el problema es que, una vez se vuelva algo tan terrible que ya no podamos ignorarlo, en ese momento ya no podremos solucionarlo.

Esta pregunta, la conversación que estamos teniendo, muchas personas alrededor del mundo también la están teniendo, pero nadie tiene una buena respuesta a cómo logramos que la gente se preocupe por este problema.

Porque necesitamos cuatro cosas: debemos dejar de usar petróleo y gas, debemos dejar de usar carbón, y debemos dejar de consumir carne y lácteos, y también debemos dejar de talar los bosques tropicales. Si dejamos de producir carne y lácteos, probablemente los bosques tropicales no serían talados, esa es la principal causa de desforestación. Pero requiere terminar con esas prácticas que son muy lucrativas para muchas personas, así que no sé cuándo o si alguna vez vamos a despertar para hacer lo que sea necesario.

¿Qué puede enseñarnos la pandemia sobre nuestra relación con el planeta?

Como asumo que es de conocimiento generalizado, las pandemias son zoonóticas, y zoonótico significa de origen animal, incluso si el Covid-19 fue diseñado en un laboratorio de Wuhan -no creo que haya sido así, pero quién sabe-, su origen antes de eso fue zoonótico. Así es cómo comienzan las pandemias, ya sea H1N1, SARS, gripe aviar, las pandemias comienzan en los animales, comienzan destruyendo los hábitats de los animales, y con los humanos invadiendo el mundo de los animales, y usándolos como comida. Ese ha sido el caso desde siempre, por millones de años las pandemias han comenzado cuando el virus pasa de una especie a otra.

Así fue el Ebola, la peste, incluso la gripa común, el rinovirus, que es un coronavirus, y básicamente es el resultado de un virus pasándose a otra especie. Uno pensaría que lo que debemos hacer es dejar de comer animales, dejar de invadir los hábitats de los animales, y así reduciríamos el riesgo de las pandemias.

Jennie Warren

Finalmente, ¿cómo puede la creatividad ayudarnos a resolver problemas como la desigualdad, la pobreza o la corrupción?

Bueno, creo que hay un montón de maneras de ver eso, porque tradicionalmente, la creatividad se manifestaría al hacer un documental, escribir una canción, escribir un artículo, escribir una historia, hacer una película, pero también hay creatividad en las protestas, y parte del trabajo del activista es descubrir la efectividad de lo que están haciendo.

Como ya hemos visto, algunas protestas, incluso si hay muchas personas, no consiguen nada, y otras cambian al mundo. Si vas a Serbia, las protestas fueron las que derrotaron a Milošević, y aseguraron un régimen democrático. La historia está llena de protestas que fueron una pérdida de tiempo, y de protestas que realmente generaron un cambio. Y los activistas, los manifestantes, tienen que estar dispuestos a aprender, a descubrir si la creatividad, representada en un libro, un artículo, una canción, una protesta, lo que sea, está afectando el cambio, si realmente está llevando a un cambio, porque no tiene sentido hacer la misma cosa una y otra vez sin ningún resultado. Creo que Einstein dijo que hacer lo mismo una y otra vez, esperando resultados diferentes, es una señal de enfermedad mental. Es usar la creatividad de las maneras más estratégicas para realmente cambiar al mundo.