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Mogwai, desde Escocia con amor

La agrupación escocesa presenta As The Love Continues, su decimoprimer álbum de estudio que cuenta con la participación de Atticus Ross de Nine Inch Nails y Colin Stenson
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Cortesía Mogwai

Mogwai es una de esas pocas bandas que merodean ese espacio sonoro llamado post rock, donde capas y capas de sintetizadores, arpegios de guitarras y largos acordes crean un ambiente lleno de intensidad y mucha energía. Desde su fundación en 1995, este cuarteto de Glasgow ha navegado por la infinidad de matices que otorga la música instrumental.

Tras 25 años de carrera y 5 años sin publicar un disco, Mogwai sorprende a esta nueva década con su décimo álbum de estudio, titulado As the Love Continues. Durante estos 11 cortes que componen su más reciente obra, la banda nos transporta por un sin fin de sentimientos, complejos ritmos y melodías que le otorgan robustez y cuerpo a un disco que dice mucho en muy pocas palabras. 

Hablamos con Barry Burns, guitarrista, teclista y vocalista de Mogwai para que nos contara un poco acerca de su más reciente álbum, el tiempo en pandemia y lo que vendrá en el futuro para la agrupación:

¿Cómo fueron los meses pasados para ustedes? 

Basura. Probablemente lo mismo que los demás, lleno de ansiedad y preocupación sobre las cosas, sobre todo por no haber podido tocar ningún concierto durante el año pasado. Ha sido bastante estresante. 

¿Cómo definirías la personalidad de este nuevo disco?

Es genial, la vibra es muy positiva, a diferencia de todo lo que estamos viviendo. No hay muchas canciones tristes ni lentas, lo cual es gracioso porque ese es precisamente uno de los estereotipos el que somos conocidos. Pero sí, es un trabajo mucho más positivo a comparación a los anteriores, y no sé por qué. (risas)

Debe haber una razón por la cuál sea tan positivo

No lo sé, tal vez fue como un mecanismo de defensa al intentar ignorar la pesadilla que estamos viviendo y tal vez arrojar uno que otro acorde mayor por ahí para hacer las cosas un poco más felices.

¿Podrías contarnos algunos detalles sobre el proceso de grabación de As the Love Continues y cómo llegaron a ese sonido tan animado?

Creo que tuvo mucho que ver con la producción de Dave Feldman, aunque muchas de las canciones ya sonaban así desde que las compusimos o desde que grabamos los demos. Durante los últimos años y desde que comenzamos a trabajar en bandas sonoras como que nos expandimos a nivel sonoro y es posible que este “nuevo” sonido, si queremos llamarlo así, sea parte de todo ese trabajo extra. Dave también nos ayudó con la mezcla del álbum y lo masterizamos en los estudios Abbey Road.

¿Cuál fue la parte más emocionante durante la creación de este disco?

Fue sin duda cuando conseguimos el estudio y viajamos desde Escocia hasta Inglaterra para llegar a este monasterio antiquísimo, creo que era del Siglo XIII, donde estaba el estudio y una casa. Cuando llegamos allá simplemente estábamos asombrados, decíamos, “No lo puedo creer”, la verdad es que este tipo de cosas no dejan de ser sorprendentes sin importar la edad que tengas. 

Otro momento curioso fue cuando ya habíamos montado todos nuestros equipos y estábamos listos para comenzar, Dave Feldman apareció tras una pantalla de televisor que había en la sala de control mientras dirigía la producción del disco desde su estudio en Nueva York. Fue extraño al comienzo, pero nos acostumbramos a los pocos días.

¿Entonces el disco fue producido a distancia?

Sí. (risas) Fue un poco raro, literal a través de la televisión. Todo sucedía gracias a una llamada de Zoom, y era gracioso porque a Dave le gustaba cambiar el fondo por cosas como Godzilla, la pasamos muy bien. Pero era duro para él, debido al cambio de horario, por lo general tenía que trabajar hasta muy tarde, casi que hasta la madrugada de su zona horaria. 

Lo bueno de todo esto es que ya conocíamos a Dave, es nuestro amigo hace unos años. La historia hubiera sido totalmente diferente si no conociéramos al productor, tal vez las cosas habrían sido más incómodas.

¿Qué me puedes contar sobre la canción titulada Ritchie Sacramento

Fue nuestro segundo sencillo, y sí, es algo inusual para nosotros porque tiene una estructura pop además de los coros en armonía, incluso tiene hasta un puente. Creo que hasta parece un accidente (risas), la verdad no sabía que funcionaría tan bien porque casi nunca manejamos estructuras propias del pop, pero al final decidimos dejarla. El título de la canción no tiene que ver con la letra, de hecho no sé qué significado tiene. (Carcajadas)

¿y Pat Stains?

(Risas) Es gracioso, bueno, la verdad es una de las pocas canciones en las que usamos el saxofón, porque a decir verdad, es uno de esos instrumentos que no nos gustan mucho. Pero Colin Stenson nos encantó desde que lo escuchamos en la banda sonora para la película de horror Hereditary y también estuvo en Arcade Fire un tiempo. 

Su participación trajo una nueva vibra, algo raro que nunca habíamos sentido, es genial colaborar con gente como él porque no sabes qué van a hacer sino hasta el último momento.

Debe ser difícil pensar en la manera de promover tu música en tiempos tan complicados como este…

Ha sido horrible. Aunque no me molesta mucho esto de la virtualidad porque aún puedo verle la cara a la persona que estoy hablando, pero lo más difícil es no poder tocar y sentir a los fans frente a ti. Hemos grabado conciertos virtuales, de hecho, en noviembre del año pasado grabamos el disco completo en formato en vivo y lo publicaremos antes de que el álbum salga… No es lo que esperábamos pero estará bien, supongo.