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Musicians on Musicians: Iggy Pop & Elvis Costello

Los viejos amigos hablan de sobrevivir los 70, por qué la mayoría del hard rock es sobrevalorado y de mantenerse en contacto con su inspiración iconoclasta
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Cortesía Iggy Pop; Lens O’Toole

Elvis Costello estaba a menos de 24 horas de su primera gira estadounidense cuando conoció a Iggy Pop. Era noviembre de 1977 y el ex líder de los Stooges tocaba en el Old Waldorf en San Francisco cuando un Costello, recién salido de un vuelo desde Londres, se adentró en el lugar justo a tiempo para ver a Iggy cantar The Passenger.

“Recuerdo que estaba un poco asustado”, le dice Costello a Iggy. “En un momento dado, cogiste una pequeña silla y te sentaste. Fue como si tomaras a Marlene Dietrich y la pusieras en una banda de rock & roll”.

Cuando se acabó el concierto, Costello fue llevado al backstage para una charla rápida. “Me rodeaste con el brazo y me dijiste: ‘Solo cuídate’”, continúa Costello. “Fuiste muy amable, y nunca, nunca lo he olvidado”.

Fue el comienzo de una amistad a larga distancia que tuvo un momento estelar el año pasado, cuando Iggy grabó un cover en francés de No Flag, del nuevo LP de Costello, Hey Clockface. En este momento, Iggy está en su casa en Miami y Costello está en Vancouver. Se saludan calurosamente cuando la reunión en Zoom comienza (Elvis le dice a Iggy “Jim”) y pasan los siguientes 90 minutos hablando de la mejor música del otro, altos y bajos de los 70, y sus vidas durante la COVID-19.

Costello Leí sobre los Stooges en el periódico, pero el verdadero punto de partida fue al ver un montón de bandas intentando sonar como ustedes cuando empecé a hacer música en 1976 y 1977. Algunos de ellos tocaban canciones de los Stooges, ustedes tuvieron dos discos que captaron la imaginación de la gente [The Idiot y Lust for Life de 1977], todo el mundo hablaba de eso.

Pop Lanzaste algo a finales de los 70 en Inglaterra y tenía dos cosas que me impresionaron; una era la facilidad en la melodía. Yo pensaba: “Dios, este tipo puede levantar un coro”. La otra cosa fue el uso del teclado y el órgano de Steve Nieve [de the Attractions]. Eso realmente llamó mi atención. Espera, ¿no cenamos en un local de curry una vez en Londres?

Costello Eso fue más tarde. Buena memoria.

Pop Cenamos y hablamos de música. Pediste curry y una cerveza grande.

Costello Cuando éramos adolescentes, mis amigos y yo íbamos a un pub donde tocaban música, y pedíamos el curry más picante que podíamos comer. Era una insignia de honor. La primera vez que le sugerí eso a un estadounidense, me miró como si estuviera loco. Supongo que ya habías pasado tiempo en Inglaterra y quizá con algunos ingleses que han hecho eso.

Pop Me encantaban los quioscos de Inglaterra. Me emocionaba mucho los miércoles por la mañana, cuando me levantaba y tenían los periódicos de música. Sounds, New Musical Express, Melody Maker. Cada uno tenía su propia inclinación, Sounds era el barato y era muy fácil conseguirlo.

Costello Así es. Creo que hablaron de mí por primera vez ahí. Eso sucedió cuando me pusieron estas gafas y me cambiaron el nombre. Era un poco como Clark Kent, pero al revés. Aparecí en Sounds y no podía creerlo. En un momento, estaba trabajando en una oficina y al siguiente, estaba en la portada de Melody Maker por haber sido arrestado.

Pop ¡Músico callejero!

Costello Hicimos un truco publicitario para que nos arrestaran. El policía vino y me dijo: “Tienes que seguir adelante, hijo”. Tenía al tipo equivocado, no había posibilidad de que me fuera. Creo que podríamos estar como programados de esa manera. Si dices: “Hazlo”, yo lo haré. Me llevaron.

Pop Cuando escuché tu música, sentí que eras el único del Reino Unido que no iba con lo de “Soy un monstruo con un riff de guitarra”. Eso de de los riffs de guitarra estaba aumentando y aumentando. Eras eso o, sin ofenderla, eras Lulu.

Costello ¡En realidad me gusta más Lulu!

Pop Me encanta Lulu. Pero hacías schlock o hacías eso que cada seis meses se volvía más estúpido y aburrido. Al ser inglés, ya sabes sobre esto: cuando no tienes mucho dinero, guardas la bolsa de té para una segunda taza. A eso estaba llegando el rock en ese momento, a ti se te ocurrió algo diferente.

Costello Incluso después de todos estos años, la gente me dice: “Saliste de la época punk”.

Pop Pero no era punk, solo era esa época.

Costello Los Pistols se llamaban a sí mismos así porque era un gran nombre, probablemente era un mejor nombre que banda. The Clash era The Clash y yo tuve la bendición o maldición de este loco nombre artístico. Pero hay una persona detrás de ese nombre, e intentas proteger a esa persona de lastimarse demasiado en el proceso.

Lo de la bolsa de té y el rock & roll es muy cierto. El primer disco de Elvis no tiene batería y Jerry Lee Lewis no tuvo bajo, porque eso era todo lo que tenían, todo lo que podían permitirse. El primer disco de Johnny Cash no tenía batería, el ritmo venía de la guitarra. ¿Lo necesitaban? No. ¿Alguien cree que no es rock?

Pop Poco a poco necesitabas más. Necesitabas un set de batería más grande, necesitabas a alguien que pudiera lamentarse [voz de chillona]: “¡Whoaaaaa, nena!”, y todo eso.

Costello [Sarcásticamente] ¡No sé de quién hablas! ¿A quién te refieres?

Pop Ese grupo nos llevó a grupos estadounidenses como Cinderella.

Costello Es horrible. La primera vez que conocí a Robert Plant fue en un concierto benéfico en 1980. Fui hasta él, yo estaba drogado y borracho, y me acerqué a su cara. Pensó que lo iba a saludar, pero solo dije: “Stairway to Heaven” con mi voz más burlona. En aquel entonces, había una rivalidad ridícula entre generaciones, cuando solo teníamos como cuatro o cinco años de diferencia. Los veíamos como la música de los viejos.

Pop En el rock & roll, cinco años es una generación. Mi carrera en solitario estaba por fuera de todas las posibilidades; sabía que no iba a salir en la radio, y en Estados Unidos la industria comenzaba a ser dominada por tipos musculosos con gorras de béisbol, quienes más tarde se adueñaron de todo el negocio. Eran ellos o estaban las revistas Rock Goes to College. No era posible para mí.

Costello Leí todo sobre esos clubes de rock en esas revistas. Y cuando al fui al Whiskey a Go Go, no se veía tan espléndido.

Pop Llegaste un poco tarde para eso, llegaste al final. Grabamos Fun House en 1970 en L.A., y fuimos a tocar al Whiskey. Nos quedamos en el mismo hotel que Andy Warhol y su séquito. Todos vinieron al concierto y se sentaron en las cabinas de atrás. Estaban los Stooges en el escenario, y ahí estaba la pista de baile; teníamos a tres chicas surfistas con minifaldas y pantalones bota campana haciendo el baile de surf. Eso fue muy especial, porque no iba con nosotros o nuestra música.

Costello Es genial que todavía hicieran ese baile sin importa nada. Nosotros tuvimos a un montón de gente que se burló. También nos quedamos en el Tropicana, cuando todavía estaba abierto.

Pop Ese era el mejor.

Costello Conocía muy bien esa calle. De un lado había un lavado de autos y al otro había un IHOP. No conducía, así que estaba muy perdido en Los Ángeles, sin buses, sin metro. “Oh, ¿quieres caminar hasta ese lugar? Queda a seis kilómetros”. Fue muy confuso para mí.

Pop Nunca aprendí [a manejar la industria de la música]. Los Stooges comenzaron en Elektra. Jac Holzman era el dueño de una tienda de discos, eso es todo lo que era, pero tenía buen gusto y buena educación. Elektra se cansó de nosotros y nos mudamos a CBS [para Raw Power de 1973]. Clive Davis estaba allí y deseó nunca habernos firmado. Y luego RCA me contrató [como solista], porque cualquier proyecto que David Bowie estaba haciendo, ellos querían ser los que lo produjeran para que él no hablara con otros empresarios. Cuando llegué a Arista, había un tipo increíble de Inglaterra llamado Charles Levison, entonces Clive Davis tomó el control de la compañía y lo primero que dijo fue: “¡¿Qué hiciste qué?! ¡Firmaste a Iggy Pop! ¡No!”.

Costello Hubo muchas confabulaciones alrededor de Raw Power.

Pop Muy grave.

Costello La primera edición de ese álbum sonaba como una copia en casete, sin bajos y con esa extraña compresión. La energía es indiscutible, pero debe haber sido raro que tantas personas en Inglaterra citaran ese disco. ¿Fue difícil para ti?

Pop Lo bueno era que estábamos, afuera de Detroit, completamente lejos de todas nuestras malas distracciones. Teníamos un lugar para ensayar, un lugar para escribir, y finalmente tuvimos un buen estudio. Pudimos hacer un gran disco, pero las cosas empezaron a desmoronarse cuando se trataba de si íbamos a ser capaces de dar un concierto.

Después me convertí en una especie de Coronel Kurtz. Intenté mezclarlo de la manera en que imaginé que podía sonar. Finalmente, con cuidado, tuvieron que quitármelo. James Williamson y yo estuvimos dos días con David Bowie en L.A. e hicimos una mezcla juntos. En ese momento, ninguno de nosotros sabía nada sobre masterización.

Costello ¿Tocaste un concierto con grupos excéntricos en los primeros días? De esas locas yuxtaposiciones en las que aparecen Quicksilver Messenger Service, Freddie King y Miles Davis en el Fillmore.

Pop Uno de los peores fue con J. Geils Band, Slade, e Iggy and the Stooges.

Costello ¡Wow!

Pop Lo último que recuerdo es tomar Quaaludes en la habitación de Peter Wolf después del concierto. Y luego, Ron Asheton siempre dice que fui perseguido por el manager de gira de Slade con un hacha. “¡Voy a matarlo!”.

Costello Suena como una noche normal en esa época.

Pop Fuimos la banda que los demás querían evitar. En 1970, justo después de Fun House, los Stooges tocaron en el Fillmore con Alice Cooper, cuando era la vieja Alice Cooper Band. Cantaban sobre arañas, todos tenían los trajes que combinaban y movían las caderas como mujeres. Alice tenía un pequeño espectáculo de luz que controlaba con un botón, era genial. En ese show, la primera fila fue ocupada por estas personas llamadas las Cockettes, quienes fueron las primeras drag. Tenían peinados con bananos como Carmen Miranda y se volvieron parte del espectáculo.

Después, en uno de mis momentos más bajos, hice un concierto en un lugar llamado Bimbos en San Francisco.

Costello Conozco Bimbos.

Pop Espera, falta la mejor. Una vez, con Iggy and the Stooges tocamos en un lugar en Nashville llamado Mothers. Esto fue cuando Nashville realmente era Nashville. La otra banda eran los roadies de los Allman Brothers. Nos vieron en la prueba de sonido y comenzaron a hacer comentarios como: “¿Tendrán vaginas debajo de los jeans? Vamos al baño a ver”. Pensamos que nos iban a pegar. Después se quedaron para nuestro show y se acercaron a disculparse: “No lo sabíamos. ¡Rockean bien!”.

Costello Cuando íbamos a una ciudad así, buscábamos una tienda de discos y pedíamos los álbumes de las bandas locales. En Akron compraba los singles de Pere Ubu que no podía conseguir en Londres. En Boston compraba algo que solo se conseguía ahí, de artistas que estaban en la disquera local, como nosotros. Texas era un poco diferente, tocábamos en el Armadillo en Austin y el póster tendría a Mose Allison y a The Flying Burrito Brothers. No sabía en qué década estaba.

Pop En los 70, cuando estábamos en Detroit, compartimos cartel con artistas muy buenos. Los Stooges telonearon a The Who, Cream y Zeppelin, y vimos a Jimi Hendrix en un lugar de bolos en Ann Arbor. Yo estaba a tres metros de él y el escenario tenía 20 centímetros de alto. Las cosas eran más accesibles. En general siempre había un loco egomaníaco en cada ciudad que tenía cierta idea de los negocios, pero solo quería hacer algo genial. Para mucha gente la música era una manera de conectar.

Costello Creo que algo que aprendimos entre nosotros fue la valentía, en particular recientemente. Puedes hacer un disco cantando en francés, o el disco que hiciste con Josh Homme [Post Pop Depression, de 2016]. Una noche te vi en la BBC tocando con esos tipos, y cerraste el show con Lust for Life. Corriste detrás de las cámaras, hacia el público. Y yo pensé: “Esto tiene mucha alegría y también es el tipo de música que haría que las autoridades dijeran: ‘Vamos a prohibirlo de inmediato porque va a causar problemas’”. Es algo que sigue ahí si uno quiere. Creo que eso es el rock & roll. De lo que hablábamos antes era del riesgo de quedarse con ese primer plan y que no se te ocurra otra idea. Se vuelve cada vez más difícil sentir esa sorpresa que uno sentía cuando hacía esos discos al principio.

Fui hasta Helsinki para grabar estas tres canciones con las que empecé [Hey Clockface]. La primera se llama No Flag, esa debió ser la primera pista. Tiene una palabra y una frase de una canción tuya muy famosa [No Fun], pero nadie se dio cuenta de dónde la sacaba, porque nadie espera que tome inspiración de ti. Pensé: “¿Qué no necesito?”. En la banda tengo un bajista, pero no lo llevé conmigo. A diferencia de ti, no sé tocar la batería, así que pensé en cantar la batería. Aunque sean tres acordes, hay que encontrar la forma de que suene como algo nuevo. En la canción había una idea filosófica de estar “parado en la cornisa”, algo que escucho mucho en tus canciones, como en Some Weird Sin.

Pop Cuando la escuché, pensé en esa canción.

Costello De esa canción, me acordé de la frase: “Atrapado en un alfiler”. Uno llega a un punto de su carrera donde hay una versión de uno que es como una mariposa en una colección. Hay que salir de ese alfiler. Esa canción me gusta mucho.

[Desde que empezó la pandemia] ha sido difícil no poder visitar a mi madre en Inglaterra; ella tiene 93 años y no está muy bien de salud y tengo un hijo en Londres. Me preocupan y quiero que estén bien. Las cosas allá son un poco más tensas. Pero solo puedo estar agradecido por el tiempo y la relativa calma que hemos tenido.

He pasado tiempo con Diana [Krall]. En general, estaríamos en un bus en camino a Wichita en este momento del año, sin nuestros hijos. Así es nuestra vida. Pude verla hacer su disco, cosa que no había podido. Usualmente hace sus mezclas en el cuarto de música mientras yo trabajo en cosas más nuevas que Hey Clockface.

Pop Yo tenía una gira este año y de repente ¡boom!, adiós a la primera mitad del verano. ¡Boom!, adiós al resto del verano. Tenía toda esta energía guardada: “Esto es lo que yo hago. ¡Nada me detiene!”. Y después sí desarrollé un temor sano por el virus, siendo un muchacho grande con un historial de asma y bronquitis.

Dije: “Bueno, ¡vamos a reprogramar!”. Reprogramé todo para el 2021 y luego, uno por uno, a medida que los meses pasaban, esto se volvió impredecible e imposible para el 2021 también. En un momento decidí retraerme, pero empecé a tener ataques a la noche en los que pensaba: “¿Quién soy ahora? ¿Quién voy a ser?”.

Costello Lo que sí sé es que cuando vuelva a un escenario se va a sentir muy bien. ¡Imagínate la fiesta que vamos a tener!