fbpx

Ozzy Osbourne y Post Malone huyen de la policía en el nuevo video de It’s a Raid

La canción hace parte de Ordinary Man, el álbum más reciente de la leyenda del heavy metal
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

Ozzy Osbourne recuerda un episodio hilarante de su época con Black Sabbath en el video de It’s a Raid, canción que cierra su último álbum en solitario, Ordinary Man.

La animación, en la que también participa Post Malone, muestra al príncipe de las tinieblas y al rapero regresando a la mansión en Bel-Air donde Sabbath grabó el clásico LP, Vol. 4 (1972). En los 70, Osbourne oprimió un botón que pensó que era para el aire acondicionado, pero resultó siendo una alarma silenciosa que llamó a la policía, lo que hizo que la banda entrara en pánico y se deshicieran de sus drogas. Después lamentarían lo sucedido luego de decirle a los oficiales que todo estaba bien. En el clip, ambos músicos son perseguidos por las calles de Los Ángeles.

“El productor Andrew [Watt] pensó que era una historia divertida y dijo, ‘Tenemos que escribir una canción sobre eso’. Simplemente estábamos tocando y pensamos, ‘¡Es una redada!’”, le dijo Osbourne a ROLLING STONE.

“Hace un par de años ni siquiera sabía quién era Post Malone, pero desde entonces hemos trabajado juntos en dos temas y hemos tocado en dos ocasiones. La pandemia no nos permitió grabar un video para It’s a Raid, de modo que decidimos hacer este video animado para el último sencillo de Ordinary Man”, expresó el músico en un comunicado.

Watt actualmente se encuentra trabajando con Osbourne en un nuevo trabajo discográfico. “Hay algunas canciones de ocho o nueve minutos”, manifestó el productor en una entrevista con Guitar World. De igual manera, dio un adelanto sobre los invitados especiales que podrían estar presentes en el álbum: “Comencé a hacer unas pistas básicas con Chad Smith [Red Hot Chili Peppers], Robert Trujillo (quien solía tocar en la banda de Ozzy) y Taylor Hawkins [Foo Fighters] también tocó un poco. De alguna forma, esto nos regresó a la época de Ozzy en los 80 en el buen sentido. Pienso que es genial para un fanático del rock tener la posibilidad de escuchar la mitad de un disco con Chad Smith en la batería, y la otra con Taylor Hawkins”.