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Regresa de Buscabulla: un llamado romántico y melancólico de Puerto Rico

La pareja puertorriqueña confluye una vibra caribeña que baila entre lo antiguo y lo moderno
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Tras los huracanes María e Irma y la renuncia del exgobernador Ricardo Rosselló, Buscabulla volvió a Puerto Rico para reencontrarse con sus raíces.
Mara Corsino

Buscabulla

Regresa

Si conocen a un puertorriqueño, saben de qué les hablo cuando digo que la isla tiene una magia que amarra a sus habitantes. Cuando están lejos de su tierra natal, Puerto Rico les susurra al oído y les pide que vuelvan, hasta que los reconquista con su vínculo invisible e irrompible. Sentirse en casa es un concepto demasiado abstracto, enredado y sentimental como para explicarlo en unas palabras; por eso, Raquel Verrios y Luis Del Valle de Buscabulla decidieron compactar sus sensaciones al volver a Puerto Rico en Regresa, su nuevo álbum. 

En los últimos años, a la isla la han azotado desastres naturales, como el Huracán María y el Huracán Irma, al igual que golpes sociales históricos, como la renuncia del exgobernador Ricardo Rosselló tras las multitudinarias protestas del pueblo en las calles. La pareja extrañaba a Puerto Rico y se encontró con una totalmente diferente al llegar. 

El resultado de su experimento artístico fue una compilación de canciones cargadas de melancolía, nostalgia, esperanza y romance, y con unos destellos de alegría casi palpables. Fue una declaración más fuerte y clara de su propia identidad, escarbando en sus propias raíces y en una arena de la que se despidieron por unos años. 

Vámono, su primer sencillo y la primera en el LP, anticipaba su vista al retrovisor. “Es tarde ya”, canta Raquel entre panderetas secas, cantos de ballena y un sintetizador que parece filtrarse entre unas olas. La percusión también juega un papel vital en la producción, y la mezcla permite el disfrute de cada golpe. Entre claves, cencerros, bongós y timbales, Buscabulla pega un grito de esperanza y desorientación. “No sé cómo seguir”, se lamentan en El aprieto; “Ya verás que el día va a llegar, yo te lo advertí”, sentencian en Mío

Raquel y Luis también le dan un espacio a su relación amorosa en Club tú y yo, una apología al romance y al equilibrio emocional sobre una melodía llevadera y setentera. Es inevitable recordar Corazón de poeta o El muchacho de los ojos tristes de la hispano-británica Jeanette, por la voz íntima y confidente de Raquel y un saxofón jazzero y entrometido. La confluencia entre lo moderno y lo antiguo también brilla en Nydia. Los sintetizadores pesados y el bajo distorsionado parecen la introducción de un nuevo sencillo de Tame Impala, antes de que entre la voz angelical y en eco de Raquel. La canción es un homenaje a Nydia Caro, una cantante y bailarina muy reconocida en Puerto Rico, quien recita al final del tema: “La luz viene después de la oscuridad más grande. Tú no puedes ver las estrellas si no tienes una noche oscura. La oscuridad puede ser tu impulso hacia la luz”. 

NTE (que significa “No te equivoques”) es el respiro más pop del álbum, con un coro pegajoso y una vibra playera, y es una demanda por calmar emociones ajenas. La única carencia de Regresa son las explosiones instrumentales. Aunque en La fiebre los cambios de ritmo y los sonidos metálicos e industriales son inesperados, la melodía te deja en el pico del éxtasis. Lo mismo sucede en Ta’ que tiembla, que podría tener en su cierre una potencia y viveza más bailable e hipnótica.

De todas formas, el LP logra compactar ese reencuentro con la playa, el mar y la arena de una manera consternada y transparente. Buscabulla entiende cómo plasmar una vibra caribeña y retro, sin olvidarse de complementarla con una letra sencilla, directa y enigmática. Su mudanza de Nueva York a Puerto Rico no solo se evidencia en el puro sentido territorial, sino también en el sentimiento y la evocación de la nostalgia.

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