fbpx
Fotografía + Peluca Y Maquillaje por Tonya Brewer

Sia: El mundo de un icono del pop aislado

Ha pasado años dando lo mejor de sí, siendo una de las compositoras más buscadas del mundo, y una de las mayores exportaciones musicales de Australia, pero también los ha pasado lidiando con problemas de fama, adicción y salud

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

En portada: La personalidad de Sia es tan colorida como su debut como directora, Music.

Sia Furler es una persona difícil de encontrar en el mejor de los momentos. Aunque ha pasado la mayor parte de la última década como una de las personas más prolíficas de la industria musical, su aversión a la fama la ha hecho popular tanto por su naturaleza solitaria, como por sus habilidades escénicas y de compositora. Es mucho más extrovertida que Kate Bush, y mucho más fotogénica que un JD Salinger musical, sin embargo, su capacidad para salir a hacer promoción solo cuando quiere, genera la envidia de sus contemporáneos.

A pesar de que esta, una de sus inusuales entrevistas, será publicada, su rechazo al ojo público parece reaparecer. A medida que una pandemia sigue generando estragos, nuestra charla inicial se retrasa cuatro días, en parte gracias a las protestas por la muerte de George Floyd. Conforme se acerca la fecha reprogramada, esta se retrasa dos veces más debido a una migraña que imposibilita a la artista de Adelaida durante unos días.

Cuando el jefe del personal de seguridad de Sia responde la videollamada, el evento tan esperado es casi decepcionante. De hecho, se siente normal, demasiado normal, en vez de la tan anticipada revelación del rostro de Sia mientras sale de las sombras de una sala grande y lujosa. La artista está sentada en una mesa de su patio trasero de su casa en Los Ángeles.

Lo llama el “bush”, riendo como si estuviera contenta de finalmente compartir esta broma con otro australiano. Continúa sonriendo mientras usa su celular para compartir una publicación en redes sociales sobre el movimiento Black Lives Matter.

“Estoy siendo más consciente de las mierdas de lo que solía ser”, admite casualmente. “Mi jefe de seguridad es afro y un oficial de policía, así que se sabe todas las normas; lo que se supone debe pasar y lo que no. Así que estoy aprendiendo. Estoy aprendiendo sobre el racismo sistemático”.

Para una artista cuya carrera va acompañada de su bien documentado disgusto por ser el centro de atención, y una actitud divertida y extravagante, Sia tiene los pies sobre la tierra. Vestida con un top azul y blanco, y gafas negras, su naturaleza emocionada está en plena exhibición, mientras que su mezcla única de un acento sudafricano y estadounidense se asoma ocasionalmente.


“Dejé de odiarme a mí misma, dejé de preocuparme y empecé a creer que podía hacerlo”.


Sin embargo y en general, parece aliviada. El año pasado no solo se preparó para su debut como directora y música nueva, sino que también adoptó dos hijos adultos afroamericanos: una decisión que dice no solo la ha hecho hiperconsciente de lo que está sucediendo en el mundo en este momento, sino que también ha cambiado sus vidas.

Solo hasta mayo comenzó a hablar públicamente sobre sus hijos recién adoptados, que ahora tienen 19 años, explicando que estaban creciendo fuera del sistema de adopción cuando llegaron a su vida en 2019.

“El primer año fue completamente increíble, pero ahora ambos son… diferentes. Tienen esperanza”, explica. “Han tenido un trauma extremo y, cada uno ha estado en 18 hogares a lo largo de toda su vida. Ha sido lo mejor que he hecho; los amo y siento que ese era mi propósito”.

“Pensé que hacerme famosa era mi propósito y luego me pareció cada vez más decepcionante, y luego se convirtió en: ‘¿Cuál es mi siguiente propósito?’. Quería escribir una canción para Beyoncé, lo hice y entonces pensé: ‘Bueno, realmente quiero hacer esta película, pero me da vergüenza porque no quiero que la gente piense que es un proyecto de vanidad’”.

La película se llama Music, un trabajo de amor con una historia que abarca aproximadamente 13 años. Después de haberse originado como una historia corta de una página, escrita en 2007, se anunció una versión cinematográfica en 2015, con la autora de libros infantiles Dallas Clayton ayudando a concretar el guion final.

“Todavía me sentía un poco insegura, pero cuando empecé a dirigir el video de Chandelier y la mayoría de los videos desde entonces, me di cuenta de que en realidad era una buen directora”, confiesa junto a una risa. “Dejé de odiarme a mí misma, dejé de preocuparme y empecé a creer que podía hacerlo”.

Después de más de dos décadas de carrera, Sia ha encontrado una nueva oportunidad de vida. Fotografía, Peluca Y Maquillaje por Tonya Brewer

Aunque Clayton ayudó a Sia a darse cuenta de su potencial como directora, el resultado final es muy diferente de lo que originalmente había imaginado. A pesar de ser un musical debidamente titulado, la película, protagonizada por la colaboradora frecuente y bailarina, Maddie Ziegler, la actriz Kate Hudson y la estrella de Broadway Leslie Odom Jr, nunca tuvo la intención de ser otra adición al género popular.

Sus orígenes se remontan a una conversación casual entre Sia y Clayton. Mientras profesaban su afición mutua por un musical, él expresó que la cantante podría hacer algo mejor. “Por cierto, odio el teatro musical”, admite Sia. “No me gustan los musicales, y originalmente era una película narrativa. Pero todos decían: ‘¿Eres estúpida? ¿No estás haciendo un musical?’”.

Al igual que con cualquier proyecto, Music evolucionó rápidamente a medida que lo pensaban más. Originalmente tendría a Shia LaBeouf en el papel principal, pero luego cambió a Jonah Hill. Finalmente, cambiaron el género del papel principal de la película cuando Sia decidió que tomaría la forma de un musical.

Finalmente, la principal inspiración como musical surgió cuando la cantante se dio cuenta de que quería trabajar con artistas como Odom Jr y Hudson. A través de las redes sociales reclutó a su elenco y este movimiento le permitió descubrir el talento que, según ella, de otra manera no habría podido encontrar por medios tradicionales.

“Solo pedí a una persona en particular que pudiera bailar, su tamaño, forma y raza”, recuerda. “No lo pude encontrar a través de ninguno de los directores de casting, así que lo tuiteé y encontré a alguien perfecto para el papel, que resultó ser un actor increíblemente talentoso. Por esa razón me encanta Twitter”.


“No sé por qué dejé Australia, solo quería embarcarme en una aventura”, recuerda. “nunca pensé que me iría para siempre”.


Originalmente planeada para su lanzamiento en 2019, el rodaje de Music terminó hace cuatro años, y desde entonces, gran parte del tiempo de Sia fue ocupado por el agotador proceso de edición. “Sé lo que es hacer un disco y que ellos se tomen 18 meses planeando cómo lanzarlo”, comenta. “Cuando era nueva, me enfurecía esperar a que lanzaran las cosas, pero ahora no tengo prisa. Por eso tardé tanto en editarlo, porque realmente quería que fuera la mejor película que pudiera ser”.

Sia ha tenido un largo historial de éxito inesperado. Comenzó formalmente su carrera hace más de 25 años, a mediados de los noventa, con la banda de jazz funk Crisp, hizo un par de lanzamientos con ellos, una aparición como cantante de bodas en Home And Away, y un álbum en solitario olvidado llamado OnlySee, antes de mudarse a Inglaterra, donde comenzó a trabajar con artistas como Jamiroquai y, en particular, Zero 7.

“No sé por qué dejé Australia, solo quería embarcarme en una aventura”, recuerda. “Nunca pensé que me iría para siempre”.

Durante su primer periodo en Londres, una serie de actuaciones nocturnas de micrófono abierto la llevó a un contrato discográfico con el subsello de Sony, Dance Pool.

“Ese fue el comienzo de mi carrera como cantante. Pensaba: ‘¿La gente me está pagando por hacer esto? Bueno, debo ser cantante’”, recuerda con una risa. Su sonrisa contagiosa proporciona un vistazo a la emoción de esos primeros días. “No tenía grandes expectativas. La verdad pensé que iba a ser actriz y estoy muy agradecida de que no fuera así, porque es un trabajo mucho más difícil”.

Sia muestra el icónico look de peluca bicolor que se ha convertido en sinónimo de su imagen. Fotografía, Peluca Y Maquillaje por Tonya Brewer

Dos décadas después y el mundo del cine una vez más está presente en la mente de Sia. Dado que la composición de canciones había ocupado la mayor parte de su tiempo a lo largo de la última década, casi se podría suponer que pasar de escribir para personas como Rihanna, J Lo y BTS, a escribir un éxito de taquilla sería un paso sencillo; especialmente cuando este último es un musical. Al final, la decisión de centrar sus esfuerzos en este campo se dio gracias al colaborador frecuente de videos musicales Daniel Askill, la actriz y escritora Lena Dunham, y el productor Vincent Landay.

“Para mí, escribir canciones y cantar me resulta fácil”, admite. “Me tomó 25 años llegar a componer así de bien y rápido. Soy muy buena escribiendo canciones porque sé que algunas de las que escribo son una mierda, pero […] a la gente le gustan y sé cómo complacer a ciertas demografías y ciertos artistas”.

“Pero me tomó 25 años aprender a hacer eso, y me arrojé a esta prueba de fuego al dirigir la película. […] Tuve mucha suerte con los actores, con todo el equipo y con mis colegas. Fue una experiencia increíble y cuando se acabó, me quería morir”.

Music es una creación increíble. Descrita por su directora como un “drama musical”, la película sigue a Zu (Hudson), una traficante de drogas recién rehabilitada que cuida de su hermana autista, Music (Ziegler), después de la muerte de su abuela. Aunque Sia estaba orgullosa del trabajo que Ziegler hacía, el compromiso de la joven actriz con el papel fue incluso elogiado por Steven Spielberg.

“Nadie la reconoció porque estaba haciendo un trabajo impresionante al capturar lo que es tener un funcionamiento bastante bajo en el espectro del autismo”, explica Sia. “Solía ir a reuniones de Alcohólicos Anónimos, y el intérprete de lenguaje de señas tenía un hijo llamado Stevie. Basé ese personaje en él”.


“Me arrojé a esta prueba de fuego al dirigir la película”.


A pocos días de la preproducción, Sia recuerda una época en la que Ziegler, de 14 años, acudió a ella llorando, temerosa de que su actuación como adolescente autista pudiera malinterpretarse como insensible. Sia le prometió a la joven actriz que no le permitiría convertirse en el objetivo de los críticos, y le aseguró que su actuación era tan fiel como era posible.

“Lo enviamos al Child Mind Institute en Nueva York y lo vieron”, dice. “Un montón de personas con autismo lo vieron, y personas que son cuidadores, o que estudian el cerebro –estudiantes del cerebro– le dieron el 100 % de aprobación”.

Aunque no se comercializa como tal, Music presenta momentos de tensión más poderosos que cualquier película de acción, y más emoción que cualquier romance ganador de un Óscar. Sin embargo, la cantante afirma que su creación estaba arraigada en el deseo de hacer que sus espectadores sintieran algo, gracias a su naturaleza educativa semejante a lo que ella describe como “Cuando los hermanos se encuentran: el musical”.

“Quería que la gente sintiera algo, eso fue lo principal”, admite. “En este momento hay muy pocas [películas] que hacen eso. ¿Dónde están todos los Forrest Gump? ¿Dónde están todos los A quién ama Gilbert Grape? Sentía nostalgia sobre ese período del cine y cómo me hizo sentir al ver esas películas. Realmente quería transmitir esa sensación de “romperte el corazón y volverlo a armar”. “También les quería dar a los cuidadores y a la comunidad de autismo, la esperanza de que no todo es negativo. Son talentosos”.

Como sus amigos, familiares y fans saben, a Sia nunca le ha gustado hacer las cosas de manera tradicional. De hecho, la mera mención de su nombre evoca imágenes de un icono musical que subvierte las expectativas (y maneja la ansiedad) ocultando su rostro con su ahora icónica peluca (“Soy una vieja y querida, pero la peluca nunca envejece”, bromea).

Sia ha tenido una larga historia de éxito inesperado. Fotografía, Peluca Y Maquillaje por Tonya Brewer

Sin embargo, esta manera no convencional de manejarse a sí misma logra incluso penetrar en su  manera de hacer cine. Quizá sea su aversión a los musicales tradicionales (la mayoría no cuentan con un cameo de su creador), o quizá es un deseo de constantemente reimaginar el enfoque a su arte. Pero, uno de los aspectos más únicos de Music, es la forma en que las canciones de Sia están entrelazadas con la película.

Mientras que los musicales tradicionales tienden a usar una canción para ayudar a que la narrativa progrese, Music utiliza las composiciones de Sia para mostrar la experiencia del personaje principal dentro del mundo; muestra efectivamente cada pista como un video musical independiente para ayudar al espectador a apreciar no solo la historia, sino la complejidad de la mente neurodivergente.

De hecho, el clip para el single principal Together viene directamente de la escena final de la película. Para Sia, esto no solo ayudó a contar la historia que quería, sino que ayudó en el proceso creativo, con la decisión de excluir la sincronización de labios en la película, lo que significaba que los cambios en el guion no afectarían la narrativa.

“Al final del proyecto reescribí todas las letras para que reflejara la narrativa de la película”, explica. “Estaban bailando con letras diferentes, pero con la misma canción, con la misma producción, con la misma música pero diferente”.

Originalmente, la cantante no había compuesto ninguna canción para la película. Más bien, puso un puñado de canciones que le gustaban, a pesar de no ser lo que ella llamaría su mejor trabajo. Incluso Together fue escrita durante la filmación, con su segmento filmado como una toma adicional.

Mientras Sia muestra brevemente su patio trasero (revelando un horizonte montañoso a la distancia, y palmeras que rodean una piscina muy azul), está claro que se ha quitado un peso de encima. El lanzamiento de una película muy esperada debería ser una ocasión alegre para cualquier director, pero Music es el resultado de un período que mantuvo a su creadora no solo demasiado ocupada, sino afectada hasta el punto de estar enferma.


“Mi vida es el concurso más ridículo de lo extraño”.


“El hacer la película fue divertido, pero la parte de edición me hizo enfermar”, recuerda. “Tuve una enfermedad y un dolor intenso. Creí que se debía al miedo de hacer algo mediocre y a la presión que me puse por hacer algo extraordinario”.

“No podía encontrar al editor adecuado, alguien que entendiera la magia que intentaba hacer realidad. Finalmente lo hicimos, pero me enfermé y también estuve deprimida. Mi trastorno de estrés postraumático estaba fuera de control, y casi no salí de mi casa por tres o cuatro años”.

Durante este tiempo en casa, Sia centró sus esfuerzos en el proceso de edición de la película. Con el único álbum que lanzó en 2017, Everyday is Christmas (el cual alcanzó el Número Siete en Australia), la tarea de edición logró dar a la artista un propósito después de la separación de su marido Erik Anders Lang en 2016. “Pasé unos tres o cuatro años en cama después de mi divorcio. Fui a hacer la película, lo que me dio un propósito y me ayudó a distraerme de la devastación y la pérdida de esa relación”.

A lo largo de su vida, Sia ha sido sincera sobre las luchas que ha enfrentado tanto en su vida profesional como personal. A pesar de la tragedia personal, las rupturas amorosas, el trastorno bipolar, un trastorno autoinmune, una adicción a las drogas y el alcohol, e incluso la contemplación del suicidio, señala que los últimos tres años de su vida fueron lo que ella considera lo peor hasta ahora.

“Me sorprende estar viva y estoy muy agradecida por el Prozac [medicamento para la depresión y el trastorno obsesivo-compulsivo]”, admite. “Estaba teniendo un trastorno de estrés postraumático muy complejo, y muchos pensamientos suicidas. Tan pronto comencé a tomar Prozac, seis días después era como si mi cerebro se hubiera roto. Ya no tenía esas ideas suicidas. Se habían ido, así de simple”.

“Pensaba: ‘Dios, el trastorno de estrés postraumático realmente es del cerebro y este necesita de Prozac para volver a ser normal y a su funcionamiento usual”.

Sia está ansiosa por el lanzamiento de su película debut, una banda sonora y un nuevo disco de material original en 2021. Fotografía, Peluca Y Maquillaje por Tonya Brewer

A pesar de estos días oscuros, Sia afirma que lo peor quedó atrás (“Ha sido genial no ser suicida”, bromea). De hecho, antes de que incluso ella lo admitiera, el placer es obvio. Una breve visita de uno de sus hijos resulta en un abrazo de cuerpo completo que muestra el amor puro, mientras que su habitual yo animado tiene una sonrisa más grande de lo que nadie ha visto en mucho tiempo. Está claro que los demonios que una vez la atormentaron ya no tienen control, y fueron reemplazados por una felicidad tan inusual, que casi podría hacer que uno se sienta celoso.

“Tomo Prozac y otras cosas”, explica. “No opioides, pero sí otros tratamientos para el dolor y parecen estar funcionando”. “Nunca he sido tan feliz como el año pasado. Creo que elegir a mis hijos y ayudarlos a superar su trauma, y poder tener los recursos para ayudarlos a través de todo su trauma, ha sido significativo para mí y estoy realmente agradecida por todas mis amistades”.

“He cumplido todos mis objetivos profesionales y ahora tengo dos hijos, eso significa que he cumplido todos mis objetivos personales. No tengo novio, pero no anhelo uno. Si llega, está bien y sería divertido, pero no estoy…”, hace una pausa. “Estoy completa”.

Esta rara sensación de estar completa hizo que Sia comenzara a mirar hacia afuera para asegurarse de que aquellos en sus círculos inmediatos estén bien. Desde su labor altruista que la llevó a donar un millón de dólares a CORE, la organización benéfica por la COVID-19 de Sean Penn (aunque más tarde admite que desearía haber donado la mitad de eso al movimiento Black Lives Matter), hasta cuidar de su familia, la cantante señala que sus pensamientos inmediatos son para los demás.

“Tengo todo lo que alguna vez quise y necesité, así que mi propósito es hacer que los sueños de alguien más se vuelvan realidad, alegrarle el día a alguien o hacer una buena obra”, explica. “Eso es lo que más me gusta hacer, me da la misma sensación que las drogas”.

“Estoy en un muy buen lugar donde mi cerebro está cuerdo por primera vez; mi cerebro se siente feliz. No podría estar más orgullosa de los chicos y lo lejos que han llegado en este último año, y no puedo esperar a verlos crecer y florecer”.

A pesar de todo lo que ha pasado en estos últimos años, ya sea la creación de una nueva película, nueva música o una nueva familia, Sia insiste en que es todo lo contrario a una adicta al trabajo. Incluso después de haber admitido que pasa al menos 18 horas al día en cama viendo televisión, la cantante revela que no solo tiene dos películas más escritas, sino que también hay una serie de televisión en proceso.

“Tenemos una temporada de una nueva serie que Dallas [Clayton] y yo escribimos basándonos en mi ridícula vida, porque soy muy privada, pero mi vida es el concurso más ridículo de lo extraño”, explica.


“Tengo todo lo que alguna vez quise y necesité, así que mi propósito es hacer que los sueños de alguien más se vuelvan realidad, alegrarle el día a alguien o hacer una buena obra”.


“Es muy estúpido y divertido, pero él dice: ‘Si sigues viviendo de la manera en que lo haces, tendremos como 16 temporadas’. Supongo que se basa en mí, pero parece que la serie saldrá en algún momento del otro año”.

Aún así, mientras mira hacia el futuro, está claro que sus pensamientos no están enfocados en ella. Aunque anteriormente declaró que su principal objetivo era tener una canción Número Uno (cosa que logró cuando Cheap Thrills encabezó la lista Billboard en 2016), sus ambiciones futuras no se centran en estatuas y premios. De hecho, no tiene un Grammy, minimiza sus diez Premios ARIA (“Se los di a fans”), y dice que su enfoque en sus propios logros es tan mínimo que ni siquiera tiene fotos de sí misma en su casa, a excepción del dibujo a lápiz que aparece en el video de Chandelier.

Ahora, la cuestión de la música que grabó vuelve a la conversación. A principios de 2020, Sia declaró que tenía dos álbumes listos para su lanzamiento, aunque no llegarían hasta después del estreno de la película. Uno de estos álbumes es la banda sonora de Music, con los talentos vocales de sus actores, mientras que el segundo cuenta con las versiones de Sia de esas canciones.

“Después de eso, tengo otro álbum listo”, añade, señalando que no llegará hasta la segunda mitad de 2021. “Cuando lanzo algo, solo compito conmigo misma, por eso no lo hago en este momento”. “Tengo que ser muy inteligente cuando lanzo cosas, porque soy bastante prolífica”.

Incluso con nueva música en camino, el futuro de la carrera de Sia podría no parecerse en nada a lo que los fans están acostumbrados. Su viaje de 2017 a Australia y Nueva Zelanda fue su última gira real, aquellos que se lo perdieron se pueden quedar con las ganas.

“Probablemente nunca vuelva a girar”, admite. “No soy de giras, soy de quedarme en casa”. Después de tantos años demostrando su resiliencia, luchando para salir de la oscuridad y, sobre todo, logrando más de lo que la mayoría de los músicos podrían en varias vidas, es fácil sentirse orgulloso de Sia.

“Solo tengo que hacer lo que me mantiene serena”, explica. “No tengo metas particulares con la música y, en este momento, estoy realmente enfocada en hacer realidad los sueños de mis hijos”. Hace una pausa, mirando el “bush” mientras ordena sus pensamientos, aparentemente dándose cuenta de lo mucho que se ha presionado a sí misma. “He puesto mucha presión sobre mí toda mi carrera. He trabajado como un perro, me he roto la espalda, y en varias ocasiones me he desgastado. Ser feliz es muy raro”.