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Una crónica cinematográfica sobre la vida en un pueblo pequeño

Brandon Flowers canaliza a su Springsteen interior en el más reciente álbum de la agrupación
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Danny Clinch

The Killers

Pressure Machine

Siempre ha habido dos caras para The Killers (de forma similar en la que The Cure alternaba entre el pop y el rock gótico de catedral). Está la cara que tiene influencias del new wave, como el éxito de ‘Mr. Brightside’ y Imploding the Mirage, su álbum del año pasado. Y luego está la cara en donde el vocalista Brandon Flowers tiene un estilo similar al de Springsteen, que ha dado lugar a álbumes como Sam’s Town de 2006 y su más reciente LP, Pressure Machine, que ofrece una mirada  sonora a los pueblos pequeños y a las personas que no pueden o no quieren salir de ahí.

Todo lo que un fan acérrimo de The Killers busca lo encontrará aquí: drogas  (heroína en ‘White Hills’), robos, malos trabajos y el regreso del guitarrista Dave Keuning. Mientras la banda se veía forzada a quedarse en casa durante la mayoría del 2020, Flowers comenzó a construir canciones basadas en la infancia que pasó en Nephi, Utah, un lugar lleno de “personas buenas que confían en Jesús y perdonan rápido”, como lo dice en ‘Quiet Town’. El vocalista también canaliza a Jim Thompson [autor de la novela 1.280 Almas] en ‘Desperate Things’, una canción novelesca que trata de un policía y una mujer casada con otra persona. 

Muchas canciones abren con fragmentos de entrevistas a residentes reales de Nephi, lo que podría ser el truco más astuto del álbum; una especie de fragmento de podcast antes de que las canciones muestren cuán sombrías pueden ponerse las cosas. Pressure Machine podría ser decepcionante para quienes anhelan una escapada, pero la banda es buena para saber cuándo hacer que una canción se convierta en algo mucho más cinematográfico. Flowers recuerda cómo se sentía la libertad de la juventud, pero también sabe, como dijo una vez un sabio, tus días de gloria pasarán de largo.