Andres Espinosa en busca de lo irrepetible

Desde Paulina Vega hasta Gustavo Petro han pasado por el foco del fotógrafo colombiano que retrata lo genuino de cada personaje

POR DAVID VALDÉS | 18 Sep de 2018

<p>Foto por Andres Espinosa</p>

Foto por Andres Espinosa


‘¿De qué va a vivir?”, se preguntaba la familia Espinosa cuando Andres les contó que quería estudiar Fotografía y dejar la carrera que había iniciado, Gobierno y Relaciones Internacionales. Esa visión ortodoxa de las familias colombianas siempre ha atormentado a quienes se inclinan por una vida laboral alrededor de las artes y las humanidades, pero Andres es de los que se rebelan y creen en sí mismos para trabajar en su pasión.

Recuerda con cariño su primera cámara, una Zenit. A su papá siempre le apasionó la fotografía y le heredó ese gusto a su hijo con las primeras capturas de su vida en los paseos familiares. Eventualmente, en la época de MySpace y Lookbook.nu, Andres empezó a enamorarse del diseño y la fotografía de moda y cada día intentaba ser más creativo.

Después de graduarse del colegio se matriculó en una carrera que le gustaba, pero por dentro sabía que quería vivir de la imagen. Dos semestres fueron suficientes para darse cuenta de la realidad.

Le dio un giro de 180 grados a su vida y se enfocó en la fotografía, su pasión. Andres comenzó a seguir referentes colombianos como Ruven Afanador y Raúl Higuera, y no se perdía las editoriales de Efrén Isaza en la revista Fucsia. Se aproximó más a lo físico que a lo digital, conociendo el trabajo de grandes exponentes como Peter Lindbergh, Mario Testino y Bruce Weber. “Las fotos en digital no se disfrutan tanto. El olor a tinta, poder tocar la foto, acercarse… cuando se imprime se vuelve real en este mundo”, comenta Andres.

Aunque su objetivo siempre ha sido el carácter humano de los personajes –ese aspecto psicológico único detrás de cada uno–, su inspiración viene de la historia. Siempre le han encantado la estética y el trasfondo de la milicia, los movimientos sociales y las guerras, al igual que la historia del maquillaje y lo que aprende de los nuevos lugares que conoce cuando viaja.

Andres sonríe cuando recuerda sus fotografías, porque cada experiencia es diferente. Debe encontrar el momento exacto para poder comunicar ese mensaje detrás del sujeto, eso que no conocemos, y su método más efectivo siempre ha sido el humor. “No hay nada que inspire más confianza que hacer reír a la gente. Que se ría, se tranquilice y entienda que todo mi equipo quiere que se sienta como en casa”, confiesa. Otro factor clave que no puede faltar mientras trabaja y suelta un poco más a la gente en cámara es la música. Cuando está en su estudio en una sesión de fotos le encanta escuchar a Beyoncé porque le sube el ánimo y le da energía; pero al retocar las imágenes prefiere la música clásica, como Tchaikovsky y Bach.

Desde modelos como Paulina Vega y Taliana Vargas, hasta políticos como Juan Manuel Santos y Gustavo Petro han pasado por el foco de Andres, quien adora los retratos, más aún cuando es un personaje histórico. “Me gusta trabajar con personas, conocerlas y aprender de las mismas en el proceso”, comenta. Y aunque el concepto de belleza es muy amplio, Andres está convencido de que se puede encontrar sin la necesidad de contar con un canon ideal de lo que se considera atractivo: “Para mí la belleza es algo visualmente interesante, que pueda atraer al ojo y cautive”.

Cuando está en acción su cámara preferida es la Nikon T-810. A la hora de diseñar y mirar las fotos le encantan los computadores y los dispositivos Apple. Aunque prefiera la fotografía impresa que la digital, asegura que de todos modos la tecnología ha facilitado las cosas. “Antes la parte técnica era más exigente. En la análoga no podías desperdiciar disparos, pero ahora todo es más efectivo”, afirma.

Otro de sus gadgets indispensables es IQOS, que para Espinosa representa “una maravilla, una de las herramientas más prácticas. Puedo trabajar más tranquilo, no incomodo a nadie con el olor y no se impregna en la ropa”.

En su camino planea retratar más figuras interesantes, pero confiesa que siempre ha querido trabajar con Lorna Paz, porque cuando “veía Betty, la fea representaba, para mí, la Claudia Schiffer colombiana. Es una belleza muy particular: pelo liso, mona, mandíbula prominente”. María Clemencia ‘Tutina’ Rodríguez, la esposa del expresidente Santos, también es una de sus más buscadas. Ante su cámara no tendrían nada de qué preocuparse, estarían en muy buenas manos.

RELACIONADOS

Andres Espinosa en busca de lo irrepetible
Vér

Deja tu opinión sobre el articulo: