Black Sabbath mostró pura maestría metalera en el show de despedida de su ciudad natal

El grupo pionero concluyó su tour The End con un enorme set en Birmingham

POR KORY GROW | 06 Feb de 2017

<p>Black Sabbath emocionó a la multitud de ciudad natal, Birmingham, en el que pudo haber sido su último concierto juntos. <b>Ross Halfin</b></p>

Black Sabbath emocionó a la multitud de ciudad natal, Birmingham, en el que pudo haber sido su último concierto juntos. Ross Halfin


“¿¡Se están divirtiendo!?” gritó Ozzy Osbourne por su micrófono antes de que sus compañeros de banda tocaran War Pigs en su concierto del sábado en Birmingham, Inglaterra. Luego sonrío ampliamente. “Casi digo ‘¿Deberíamos salir y hacerlo de nuevo?’ [pausa dramática] No lo haremos”.

El concierto marcó el último show del tour de despedida de Black Sabbath, The End, frente a una audiencia completa que llenó los 16000 asientos de la Genting Arena de Birmingham. Fueron casi dos horas de hard rock y heavy metal a cargo de la banda más prominente del género. El grupo que también incluye al guitarrista Tony Iommi y al bajista Geezer Butler, ha estado despidiéndose desde enero pasado, lo que incluyó dos tours extensos por los Estados Unidos, pero estaban destinados a terminar las cosas, 49 años después de formarse en el barrio de Aston, en una locación que apenas está a media hora del bar en el que empezaron como fanáticos del blues.

Apropiadamente, el set estaba compuesto en su mayoría por canciones de los primeros días de la banda –Black Sabbath, N.I.B., War Pigs– un momento en que los miembros de la banda pensaban que sus carreras musicales podrían terminar y luego, como le dijo Ozzy Osbourne a ROLLING STONE, tocaría “volver a trabajar en la puta fábrica”. Pero como probó la ensordecedora multitud, habían creado un sonido, un género, un sentimiento que logró trascender las décadas.

Iniciando con su destructiva declaración de principios, Black Sabbath –una canción planeada para asustar a sus oyentes de la misma manera como Boris Karloff asustaba a los asistentes del cine– el grupo dio inicio a una noche de emocionantes y demoledores clásicos. No hubo nada de pompa, nada de vanagloria, ninguna exhibición emocional: fue una sinfonía perfectamente interpretada de poderosos riffs, resaltados por paredes de fuego y flamas en la parte de atrás, un montón de globos morados y negros y toneladas de confeti.

No hubo invitados especiales. Aunque los fans especularon que podría haber una aparición del baterista original Bill Ward, quien salió de la banda por una disputa contractual justo después que se anunciara que Black Sabbath se reuniría en 2011, él no estuvo por ahí. En cambio, el baterista durante todo el tour, Tommy Clufetos, quien se parece un poco a como se veía Ward en los setenta con su bandana, interpretó diligentemente las partes de Ward además de un maravilloso solo de batería.

La lista de canciones incluyó éxitos como Iron Man y Paranoid al igual que una selección de canciones poco conocidas. Y a pesar de que el grupo, que se reunió con Osbourne en 1997 después de una sucesión de cantantes como Ronnie James Dio e Ian Gillan de Deep Purple, había grabado el exitoso 13 en 2013, se enfocó en material de su primera década. Más allá de una mezcla instrumental de secciones musicales de los lanzamientos de mitad de los setenta –Supernaut de Vol., Sabbat Bloody Sabbath del álbum del mismo nombre y Sabotage de Megalomania– el grupo se enfocó principalmente en canciones de sus primeros cuatro álbumes, especialmente el revolucionario LP Paranoid de 1970.

La voz de Osbourne estuvo fuerte a lo largo de toda la presentación, y los músicos, que también incluían al guitarrista y tecladista Adam Wakeman por fuera del escenario, tocaron el set con brío –Iommi incluso embelleció sus solos un poco y lo dio todo, bailando sus dedos mutilados por arriba y abajo del cuello de su guitarra en el outro Dirty Women del disco Technical Ecstasy–. Fue casi la misma colección de canciones que el grupo había estado tocando durante el último año y medio, pero todo fue interpretado tan brillantemente que la audiencia no podría quejarse en absoluto.

Por el contrario, el público era una mezcla de emocionados nativos (“Brummies”) y viajeros de todo el mundo. Algunos asistentes ruidosos estaban soplando pitos y gritando “¡Heavy metal!” en el hall antes de que los teloneros Rival Sons (que tocaron con Sabbath en cada fecha de la gira y cuyo cantante llamó al concierto “putamente increíble” en el escenario) siquiera hubiera empezado a tocar. Otros asistentes ondearon cerdos inflables en los que habían escrito “War Pigs” durante todo el concierto.

Los fans del grupo también fueron centrales para el discurso de despedida que dio Osbourne. “Así es que este es el último show”, dijo. “Y les tengo que decir algo: qué viaje el que hemos vivido. Es putamente asombroso. Empezamos esto en 1968 y ahora es 2017; no puedo creer esa mierda, viejo. Pero, ¿saben qué? No hubiéramos podido sobrevivir sin la base de fans. Entonces si eres un fan veterano, genial. Si eres nuevo, bienvenido. Pero no puedo decirles lo suficiente cuán felices somos de contar con su apoyo”.

Ross Halfin
Ross Halfin


Y aunque la multitud animaba con fuerza después de cada canción y golpeaba sus pies contra el suelo del estadio cuando Osbourne presentaba a la banda, parecía que quienes estaban disfrutando más eran los mismos miembros de Black Sabbath. Cada uno de los tres tenía una enorme sonrisa durante la mayoría del show, y Osbourne y Iommi (quien usó una camiseta de Birmingham bajo su blazer) se hicieron muecas durante toda la presentación. Butler, quien siempre ha mantenido una presencia escénica estoica, incluso sonrió y brilló lleno de orgullo durante su introducción escénica. Y cuando todo acabó, después de enérgica versión de Paranoid llena de líneas de blues de guitarras pentatónicas y estruendosos tambores, la banda hizo una reverencia y posó triunfalmente para las fotos. El show fue un final apropiado, y fue filmado para la posteridad, aunque nada ha sido revelado sobre cómo y cuándo va a ser lanzado.

Ahora, que sea el último concierto del grupo falta por verse. Osbourne dijo que era el “show final” en el escenario, pero Iommi y Butler han dicho en entrevistas que considerarían hacer otro álbum o tocar un concierto. Pero los fans ya saben que es el final de las giras para Black Sabbath. De cualquier manera, se sintieron como en casa.

Canciones

“Black Sabbath”

“Fairies Wear Boots”

“Under the Sun”/“Every Day Comes and Goes”

“After Forever”

“Into the Void”

“Snowblind”

“War Pigs”

“Behind the Wall of Sleep”

“N.I.B.”

“Hand of Doom”

Riff medley: “Supernaut”/“Sabbath Bloody Sabbath”/“Megalomania”

“Rat Salad”

“Iron Man”

“Dirty Women”

“Children of the Grave”

Bis

“Paranoid”

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