Duque: 10 razones de su impopularidad

Han pasado cuatro meses desde su posesión y las encuestas muestran un promedio de desaprobación del 63 %

POR RICARDO DURÁN | 07 Dec de 2018

<p>“Si hubiéramos querido un guitarrista, habríamos votado por Petro, por Noel Petro”, dice un meme que circula en las redes sociales. (Fotografía tomada de las redes sociales del presidente Iván Duque)</p>

“Si hubiéramos querido un guitarrista, habríamos votado por Petro, por Noel Petro”, dice un meme que circula en las redes sociales. (Fotografía tomada de las redes sociales del presidente Iván Duque)


Ha bailado, cantado y jugado fútbol, ha saludado a reyes y reguetoneros; ha hecho de todo por mostrarse cercano a un pueblo que mayoritariamente rechaza su gestión. Las encuestas de Invamer (64 %), Datexco (68 %), Yanhass (62 %), Cifras y Conceptos (65 %) y el Centro Nacional de Consultoría (58 %) muestran unos índices de desaprobación cada vez más altos para el presidente Iván Duque, y el país siente que el rumbo está perdido.

El diagnóstico frente al proceso de paz con las FARC, un gran logro de su antecesor, es muy confuso, y los diálogos con el ELN están empantanados. En estos meses el optimismo ha sido el gran ausente.

Incluso algunos sectores que lo apoyaron en la campaña presidencial parecen decepcionados, y poco a poco empiezan a mostrarle los dientes. Las razones pueden ser muy diversas, dependiendo de la orilla política desde la cual se analice la situación, por eso nos arriesgamos a plantear los motivos por los cuales Duque en los 100 primeros días de mandato ha sido más impopular que hombres como Andrés Pastrana o Ernesto Samper. Los caricaturistas andan felices, a pesar de los conatos de censura.

1) ¿Ya anda solo?

Es apenas natural que algunos funcionarios lo confundan con quien puso los votos, por eso valdría la pena que hicieran algunos ejercicios, algunas dinámicas de grupo que les permitan recordar que era su foto la que estaba en el tarjetón.

No solo le pasó a la vicepresidenta, también cayó la ministra de Justicia, Gloria María Borrero; la de Transporte, Ángela María Orozco; el canciller, Carlos Holmes Trujillo; y el alto consejero para el posconflicto, Emilio Archila.

Desde que adelantaba su campaña, a Duque se le cuestionó su falta de autonomía y de experiencia, y es visto (por sus votantes y por sus detractores) como un personaje puesto allí por el senador Álvaro Uribe, quien hace poco fue grabado diciendo lo siguiente: “Necesitamos que Duque enderece, porque si Duque no endereza nos va muy mal”. Parece que ahora el presidente tiene el Cristo de espaldas.

Por otra parte, es innegable que “el duquismo” no existe, ante la opinión pública no muestra autonomía ni tiene respaldo propio; la falta de experiencia política y de un rumbo claro están pasándole la cuenta de cobro al joven mandatario.

2) IVA, no IVA, ¿para dónde iba?

La Ley de Financiamiento -impulsada por el ministro Carrasquilla, cuestionado por los famosos bonos- hoy parece una colcha de retazos. Han anunciado IVA para la canasta familiar, se lo han subido y bajado a todo, y no se sabe casi nada porque siempre terminan corrigiendo algo.

La falta de claridad y liderazgo han hecho que la gente perciba esto como una gigantesca improvisación que seguramente terminará muy mal para la clase media y los pequeños empresarios.

Y de los billones que se pierden por corrupción no se dice nada, parece que esa plata solo le duele al pueblo.

3) ¿Y de la consulta anticorrupción?

Bien, gracias. La consulta obtuvo 11,6 millones de votos, y Duque se comprometió a apoyarla, pero el Congreso, como era de esperarse, ha hundido las iniciativas que limitaban a tres periodos la reelección para corporaciones públicas y reducían los salarios de los congresistas.

El gobierno no ha mostrado liderazgo ni compromiso para respaldar lo dicho por el presidente tras los esperanzadores resultados en las urnas: “Aquí no hay vanidades, aquí lo que hay es un sentido de patriotismo y de todos contribuir a ese gran esfuerzo que es derrotar la corrupción”.

Mientras tanto, y como si fuera un chiste de muy mal gusto, se anuncia que nuestro país será en 2019 la sede de la Cumbre Mundial Anticorrupción que Interpol organiza cada dos años.

La ex senadora Claudia López fue una de las líderes de la consulta anticorrupción. (Fotografía de Rodrigo Torrijos)
La ex senadora Claudia López fue una de las líderes de la consulta anticorrupción. (Fotografía de Rodrigo Torrijos)


4) Odebrecht, pavimentando la ruta del escándalo

Antes de ser candidato a la presidencia, Iván Duque estuvo en el Brasil asistiendo a una reunión que Óscar Iván Zuluaga sostuvo con Duda Mendoça, asesor de Odebrecht. Eso es suficiente para complicarle la vida al actual presidente de Colombia.

La tormenta desatada por los sobornos de la constructora brasilera ha tenido enormes consecuencias en casi todo el continente, pero en Colombia no ha pasado mayor cosa. Solo hay escándalos que duran un par de semanas y se pierden en el mar de nuevos escándalos.

Sin embargo, esto ya le costó la vida a Jorge Pizano, testigo clave en el proceso, y a su hijo. Por su relación con Odebrecht y Corficolombiana, el fiscal Néstor Humberto Martínez afrontó un vergonzoso debate en el Senado, y fue necesario que Duque presentara una terna para elegir un fiscal ad hoc. Una de las ternadas renunció, y la Corte Suprema de Justicia devolvió la propuesta del presidente.

Todo eso sin mencionar el video que el Centro Democrático presentó para desviar el debate con imágenes de Gustavo Petro recibiendo dinero en efectivo en circunstancias que aún no han sido plenamente aclaradas.

Ha pasado de todo, pero es fundamental volver al comienzo de este punto: Duque estuvo en Brasil con el asesor de la empresa brasilera.

5) Doctor Macías, ayúdele un poquito…

El presidente del Senado, Ernesto Macías, ha sido objeto de burlas por su título de bachiller, pero muchos de nuestros políticos inventan especializaciones y doctorados que nunca han terminado o cursado en Harvard. Eso no es lo más grave.

Desde la posesión de Duque, Macías puso el retrovisor y le achacó a Santos la responsabilidad de todos nuestros problemas; poco le faltó para culparlo por la lesión de Falcao en 2014. Después de la ceremonia, declaró que le parecían sospechosos los ventarrones del 7 de agosto, y que valía la pena investigar a unos chamanes. Una de las líneas de investigación podría conducir a Tormenta, el personaje encarnado por Halle Berry en X-Men.

Macías primero silenció y luego le dijo “30 segundos, niña” a Jénnifer Pedraza, la líder estudiantil que fue a hablar al Congreso cuando empezaban las manifestaciones. Después tuvo que salir a disculparse, pero el daño estaba hecho.

Días antes, el presidente había condecorado a Macías con la Cruz de Boyacá, y después el senador propuso en su cuenta de Twitter la ampliación de los periodos de gobierno.


6) ¡Estudien vagos!

El ministro de Defensa, Guillermo Botero, aseguró en septiembre que la protesta social estaba respaldada por los grupos armados ilegales, en unas declaraciones que se entendieron como la criminalización de las manifestaciones para avalar el uso de la fuerza en su represión.

Los estudiantes y educadores llevan dos meses protestando por los insuficientes recursos entregados a la educación pública, y el ESMAD ha estado muy ocupado. El país se ha solidarizado con los estudiantes (Roger Waters también) porque entiende que el presupuesto para la educación debe ser sagrado, y que las universidades públicas se caen a pedazos mientras los préstamos del ICETEX ahogan a los jóvenes y terminan fortaleciendo a las universidades privadas. https://twitter.com/ivanduque/status/433777596124626944?lang=en

7) Dosis mínima, un decreto que no aplica en el Chicó

Al penalizar el porte de la dosis mínima, Duque criminalizó a los consumidores y (sin quererlo) premió a los jíbaros con mayores precios y nuevos desafíos en términos de venta y distribución.

La policía –que ahora tiene mayores tentaciones para cometer actos de corrupción y abusos de poder– requisa casi exclusivamente a los hombres jóvenes de estratos bajos en busca de lo que nunca podrán conseguir. La lucha contra las drogas está más perdida que nunca, el mundo entero cuestiona las políticas contra los estupefacientes, algunos países legalizan la marihuana, y acá tambaleamos mientras caminamos hacia atrás.

El representante Gabriel Santos, del Centro Democrático (e hijo de Francisco Santos), expresó su apoyo y aseguró que “no se trata de quitarle la dosis mínima al consumidor recreacional en El Chicó. Se trata de solventar una crisis y poder confiscar, de manera efectiva, la droga a los jíbaros alrededor de los parques y los colegios en localidades como Suba, Ciudad Bolívar, Tunjuelito y Engativá”. El chiste se cuenta solo.

8) Yo como digo una cosa, digo otra…

Duque ha tenido varias salidas en falso durante su mandato, y como sus partidarios viven usando el retrovisor, la oposición ha hecho lo mismo. No podía esperarse otra cosa en tiempos de Twitter.

Usar el ejemplo de los 7 enanitos para explicar su Economía Naranja terminó por convertirla en otro chiste, y el espectáculo en torno a la operación contra alias ‘Guacho’ tampoco le hizo ningún favor a la imagen de su gobierno.

En este comercial de televisión de su campaña por la presidencia podría decirlo todo en términos de la confusa política tributaria y su relación con el senador Uribe.

El saludo al Rey Felipe VI de España fue el primer gran estímulo que recibieron los creadores de memes, ¿caben ellos en la Economía Naranja?

9) ¿Por qué no puedo ser del Jet-Set?

Nuestro presidente ha cantado con Carlos Vives y con el primer mandatario del Ecuador, ha tocado (sin permiso) la guitarra de Monsieur Periné, ha hecho la veintiuna en el Santiago Bernabéu, se reunió con Maluma, demostró en la radio sus conocimientos sobre rock y bailó salsa en un noticiero. Sin embargo, nada de eso ha servido para ganarse la aprobación de la gente, que ve con preocupación el futuro del país mientras abundan los memes y las protestas.

Aunque muchos traten de mostrarlo como “un bacán”, joven, cercano y ajeno a la política tradicional, el efecto está siendo completamente adverso. Contrario a lo que dice la canción, el show no debe continuar.

10) Lo nombro, no lo nombro…

El electrizante Francisco Santos es nuestro embajador en los Estados Unidos, y desde allí trata de promover conflictos con Venezuela. En la OEA nos representa el progresista del medioevo, Alejandro Ordóñez.

Duque nombró a Claudia Ortiz como directora de la Unidad Nacional de Protección y el nombramiento se cayó por los pronunciamientos que había hecho ella sobre varias figuras que no comparten sus ideologías. Ortiz terminó al frente de la Agencia de Desarrollo Rural, que maneja importantes presupuestos del ministerio de Agricultura, y muchos han cuestionado su hoja de vida.

Recientemente estalló un nuevo escándalo cuando Vicente Torrijos salió de la Universidad del Rosario, aparentemente por inconsistencias en su currículum; se habla de los famosos “estudios de doctorado” que nunca resultan respaldados por un diploma. El problema es que el presidente –a pesar de que Torrijos fue desvinculado- lo ha nombrado como director del Centro de Memoria Histórica; alguien que no tiene claridad en su propia hoja de vida estará a cargo de los archivos y testimonios del conflicto colombiano.

Fue tanta la controversia, que Torrijos terminó por declinar su designación.

Ahora Duque enfrenta una nueva polémica por una ley que podría debilitar significativamente la radio y televisión públicas. Y van apenas cuatro meses de su gobierno.

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