El tsunami de Jason Momoa: ¿cómo reinventó a Aquaman en su nueva película?

El actor, junto al director James Wan, rompió todos los estereotipos del superhéroe acuático para convertirlo en el personaje que podría catapultar a DC en la pantalla grande

POR SANTIAGO ANDRADE | 26 Dec de 2018

<p>Fotografía por Kurt Iswarienko</p>

Fotografía por Kurt Iswarienko


“¡Quiero una Guinness!”, grita Jason Momoa con su voz carrasposa y grave en el pasillo del hotel donde está el elenco de Aquaman, la nueva película de James Wan, protagonizada por el actor nacido en Honolulu, Hawái. Es uno de los intérpretes más carismáticos que tiene la industria cinematográfica hoy en día. Desde que hizo el papel de Khal Drogo en la primera temporada de Game of Thrones, convirtiéndose en uno de los personajes favoritos de los fanáticos, se ha transformado en una estrella. Después, durante el estreno de Escuadrón Suicida, le tomaron una foto en la que se le veía agachado acercándose a Henry Cavill (Superman en las películas más recientes de DC) para sorprenderlo. Esta imagen se convertiría en un meme universal, y transformó a Momoa en un fenómeno mundial.

“Creo que Jason está ahí afuera”, dice Patrick Wilson después del alarido, quien actúa como Orm, el Amo del Océano, enemigo y medio hermano de Aquaman. “Cuando lo escogieron, necesitaba un contrapeso. La película hubiera sido muy diferente sin él. Una gran parte del crédito debe ir a Zack [Snyder, director de Liga de la Justicia], que lo eligió y fue una gran decisión. Eso abrió las puertas para que alguien como yo, que parece el típico estadounidense, interpretara a Orm”.

La familia de Momoa es una mezcla de culturas. Su padre es descendiente directo de los nativos de Hawái, mientras su madre tiene herencia alemana, aunque es estadounidense. Él creció en Iowa, donde no llegaban muchos inmigrantes. Según Screen Rant, en una entrevista explicó que esto lo llevó a sentirse identificado con Arthur Curry, la verdadera identidad de Aquaman. “Él no es aceptado y a mí me excluían… En donde crecí no habían chinos, ni mexicanos, ni negros… Cuando visitaba a mi papá [en Hawái]… algunos me rechazaban porque no fui criado allí. No encajaba en ningún lado”.

A Curry le pasa algo similar. No encuentra su lugar en la superficie y, como se muestra en Liga de la Justicia, vive en un pequeño pueblo aislado de cualquier ciudad. Allá ayuda a los marineros y pescadores durante las tormentas. Y en Atlantis también es un extraño. El tráiler de Aquaman revela que fue criado por su padre lejos de la ciudad submarina. Wilson explica que Orm le dice mestizo de forma despectiva por ser mitad humano y mitad atlante, lo cual crea una tensión racial entre ambos.

“Él siente que ser mestizo es algo negativo”, explica Wan, “pero en el camino Mera le dice que tiene lo mejor de los dos mundos, que es el puente entre estos y que debería valorar quien es. Ese es un tema muy fuerte en la película”.

UN DÚO FULMINANTE. Aquaman y Mera recorren el fondo del océano para unir las profundidades y la superficie.
UN DÚO FULMINANTE. Aquaman y Mera recorren el fondo del océano para unir las profundidades y la superficie. Warner Bros pictures


Todos los del equipo adoran a Momoa. Para el director es un tipo “inmenso, pero carismático”, y cuando entra a una sala donde hay unos ocho periodistas listos para entrevistarlo, saluda con una sonrisa a cada uno, va por un vaso y dice, “Aquaman desea agua”. Es mediados de julio, pleno verano estadounidense, y está lloviendo en Los Ángeles. “Escuché truenos y grité: ‘yeaaaaah!’”, comenta sobre el clima mientras su risa ocupa toda la habitación. Amber Heard, que interpreta a Mera, princesa guerrera y compañera de Arthur en esta aventura, está con él.

“No nos aguantamos”, dice la actriz en chiste. Al hablar de la relación entre sus personajes, cuenta que se molestan bastante, lo cual no es muy lejano a su amistad en la vida real. Durante los 20 minutos que dura la entrevista, hay risas en casi todas las preguntas. “Yo siempre intento que se suelte, pero es muy seria. Se mete mucho en el papel”, relata Momoa, la señala y sigue hablando. “Tenías que esforzarte de verdad. Yo solo caminaba por ahí y me burlaba de todo. Ella me miraba y pensaba, ‘Qué animal tan idiota’”. Y, de nuevo, las carcajadas inundan la sala.

El actor hawaiano es la persona perfecta para ser Aquaman y cambiar la idea de que es el superhéroe del que todos se burlan. En Liga de la Justicia, Bruce Wayne le dice que ha escuchado que puede hablar con los peces, pero usando un tono provocador. “A todos les gusta reírse de él. Para mí es alguien subestimado, lo consideran el héroe perdedor”, confiesa Wan. “Me encantó la idea de coger ese personaje y volverlo putamente cool, un tipo rudo. Con Jason Momoa, bueno… no tengo que hacer mucho más”.

Warner Bros pictures
Warner Bros pictures


Zack Snyder ya había construido la base de este nuevo Aquaman en Liga de la Justicia, donde es rock & roll puro y duro. En una escena sale de un bar durante un aguacero, tomando whisky de la botella, yendo en medio de una tormenta al mar mientras suena a todo volumen Icky Thumb de The White Stripes. Los gringos usan la palabra badass para este tipo de personajes, algo así como una mezcla perfecta entre rudo, rebelde y carismático. Momoa encarna este concepto, aunque va más allá. Wan sabe que puede ser el actor principal y ser romántico o chistoso en el momento indicado.

Desarrollar el personaje de Arthur y transformar la percepción del superhéroe no era lo único que le interesaba al cineasta. Él quería crear una película que no se hubiera hecho antes. En el universo de DC, Batman, Superman y la Mujer Maravilla –aunque esta última tardó 75 años– ya tienen su propio largometraje en la pantalla grande. Y a pesar de haber salido en algunas caricaturas, es la primera vez que Aquaman cuenta con una cinta de este calibre.

“Otro aspecto que me llamó la atención es la oportunidad de diseñar un mundo que nunca se había mostrado”, revela Wan. En Liga de la Justicia, aparece solo una parte de Atlantis cuando Steppenwolf va a buscar la segunda Caja Madre. También salen Mera y Arthur en una conversación que sucede dentro de una burbuja bajo el mar; en Aquaman los personajes no necesitan de estos espacios para hablar en el océano.

La magia, lo aterrador y los misterios en las profundidades son conceptos que interesaron al director, quien disfruta viendo documentales como Blue Planet o Planet Earth. “Hay muchas películas de superhéroes y de ciencia ficción en las que la amenaza viene de afuera, del espacio, de otra dimensión o de quién sabe dónde. Pero nunca vemos la amenaza que está bajo nosotros”, explica con emoción. A pesar de ser un tipo bajito, está repleto de energía y carisma. En cada frase que suelta se nota la pasión que siente por el cine y lo animado que está con Aquaman. “Hemos explorado más el espacio que la profundidad del océano. Es increíble porque nadie sabe qué hay ahí. Y la idea de las diferentes civilizaciones que nunca hemos visto, me pareció genial”.

En los comics, Atlantis es muy vieja, con un diseño similar a la antigua Roma o Grecia, un aspecto clásico. Pero en la historia de Wan, cuando se hundió la ciudad, los atlantes reconstruyeron una nueva encima, aprovechando la profundidad para hacerla a su gusto y beneficiándose por las diferencias que hay con la superficie. Por ejemplo, el tráfico va hacia arriba y abajo porque la gravedad no funciona igual. Es un universo gigantesco del que Atlantis es solo una parte. En total hay siete reinos, cada uno con su propia cultura y su propia visión del mundo.

Aunque el director se arriesgó a hacer este tipo de cambios, siempre procuró respetar la fuente. “Lo chistoso es que una de las razones por las que escogí a este personaje es porque pensaba que podía hacer la película del superhéroe menos querido. Nadie le va a poner atención, no habrá presión. Ese no es el caso”, dice mientras ríe. Se dio cuenta de que Aquaman tiene muchos fanáticos y que los comics tienen cientos de detalles. Pero también se otorgó algunas libertades.

En las historietas, Orm es conocido como el Amo del Océano, pero Wan no quería que desde el inicio de la película tuviera ese título. De algún modo debía ganárselo. Por eso añadió algunos giros que no están en la historia original. Después de todo, no es un puesto cualquiera. Es similar al comandante en jefe, es decir, el cargo que tiene el presidente de un país al ser la autoridad máxima del poder militar. Lo que sí decidió mantener es el disfraz, que le parecía tan extravagante que no podía dejarlo a un lado.

EFECTOS, DETALLES Y ENCUADRES De izquierda a derecha: Heard, Wan, Momoa y Dafoe cuadran una escena de la película.
EFECTOS, DETALLES Y ENCUADRES. De izquierda a derecha: Heard, Wan, Momoa y Dafoe cuadran una escena de la película. Jasin Boland/Warner Bros


El vestuario es fundamental en una película de superhéroes, y los trajes de hoy en día no son los mismos de hace 10 años. Wilson es el que mejor lo sabe. En 2009 interpretó a Nite Owl en Watchmen y confiesa que su disfraz “se estiraba un poquito, pero ahora puedo hacer cualquier cosa. Es bueno tener esta tecnología”. El movimiento, después de todo, es clave en las escenas de acción.

Yahya Abdul-Mateen II, quien interpreta a Black Manta, el otro enemigo de Aquaman, pensaba que era indestructible con el traje de su personaje. “Sentía que podía atravesar paredes”, comenta. Pero tampoco era sencillo. Todo el disfraz pesa más de 20 kilos y en las escenas donde estaba mojado era difícil moverse. Tuvo que caerse y aguantarse un par de morados antes de entender cómo usarlo sin lastimarse.

Momoa, por su parte, se involucra más a la hora de hablar del vestuario porque entiende que es una gran ayuda para meterse en el personaje. “Puedo participar activamente porque influye en mi actuación, en la forma como camino y me muevo”, explica. Heard lo interrumpe y señala el disfraz de Mera. “Como pueden ver yo no tuve muchas opciones”, dice entre risas. “Era muy incómodo”. Pero cuando se puso el vestido blanco de la Reina Atlanna (Nicole Kidman), “Sentí que unos pequeños ángeles me abrazaban”, revela riéndose.

Si algunas veces el vestuario era incómodo, lo más complicado para los actores fue trabajar colgando de grúas con cables y arneses. Como una gran parte de Aquaman ocurre bajo el agua, una buena porción de la película fue grabada con croma (la pared azul o verde) y luego completada con efectos visuales. Wan explica que no era fácil tener que repetir las escenas mientras Momoa o Wilson estaban en el aire.

“Si tenían que ir de un lugar a otro, había un equipo de personas que los movían como si fueran marionetas”, comenta el cineasta. “Entonces el actor tenía que sincronizarse con la gente que lo mueve. Y debíamos repetir muchas grabaciones. Fue un proceso muy largo”.

Momoa y Heard sufrieron con todos los golpes que se dieron en las escenas de peleas. Él considera que, desde el punto de vista físico, es la película más difícil que ha hecho. Tuvo dos dobles y los tres terminaron lastimados. Ni el disfraz de 18 kilos pudo protegerlos de darse algunos porrazos. Para ella también fue complicado procurar ser sexy mientras estaba empapada (en las partes en las que están fuera del agua, tenían que mojarlos con una manguera para que pareciera que acababan de salir del mar), tenía puntos en la cara para los efectos y un arnés bajo el disfraz.

El que menos se queja es Wilson. A él le encantó la experiencia. Aunque creía que iba a ser difícil, sintió que estar 12 horas al día colgando al lado de Willem Dafoe, que interpreta a Vulko, el consejero de Aquaman, era una extraña obra de teatro avant-garde. Un sueño hecho realidad para cualquier fanático de las artes escénicas, teniendo en cuenta que Dafoe hizo parte de la compañía Wooster Group, una de las más experimentales en la industria.

Pero también hubo momentos para grabar en el agua. En la historia, revela el director, aparece Arthur cuando apenas era un niño y estaba descubriendo sus poderes. Era importante capturarlo nadando naturalmente, por eso lo hicieron en un tanque y todo lo que estaba alrededor fue completado con efectos. En otra escena, que sale en uno de los adelantos publicados por DC y Warner Bros., Aquaman entra a un submarino y derrota a unos cuantos villanos.

“Ese fue uno de los sets más grandes que tuvimos”, dice Wan. “Construimos el submarino en un tanque y lo hundimos mientras entraba el agua. Lo sacábamos y lo metíamos de nuevo. Era un desastre. Odié las cosas que grabamos así, pero teníamos que hacerlo”.

FOTOGRAFÍA POR KURT ISWARIENKO
Fotografía por Kurt Iswarienko


Y es que esta película tiene tantas imágenes hechas en computador, que el director bromea que en realidad está haciendo una cinta animada como Buscando a Nemo. Ni siquiera cuando hizo Rápidos y furiosos 7 utilizó esta cantidad de efectos. Por eso se involucró a fondo en cada una de las etapas e incluso en postproducción seguía definiendo el concepto y la imagen de Atlantis. Constantemente le pedía cambios a los diseñadores gráficos y editores.

“Me parece un poco arrogante despreciar ese trabajo. Lo que hacen los artistas de los efectos visuales es impresionante. Intento dejar en cada escena la calidad de una obra de arte, una pintura”, explica Wan.

Las imágenes hechas en computador son una de las herramientas más importantes en la industria cinematográfica de hoy en día. Aquaman y todas las otras películas de superhéroes no serían posibles sin esta tecnología. El director lo sabe, aunque también le gusta combinar su experiencia en el cine de terror de bajo presupuesto con lo que puede hacer en las grandes producciones.

Cuando plantea que en una escena hay un monstruo marino, prefiere crearlo y verlo en el set. El equipo de vestuario también hizo disfraces de criaturas y en algunos casos, como la gente del Fisherman King, los mezcló con efectos. La parte de arriba era maquillaje y actores trabajando, pero el entorno y la cola, en lugar de piernas, se hizo en computador. Todas estas posibilidades se convierten en juguetes para un director talentoso y experimentado como Wan. Lo único que hacen, en las manos correctas, es dar una visión más amplia de lo que cualquier cineasta quiere mostrar.

Otra herramienta en la que Wan se ha convertido en un experto, incluso transformándose en un sello de sus películas, es el uso de planos secuencia; hay una magnífica persecución sobre los techos de unas casas que está llena de acción y pasa de un personaje a otro con una fluidez incomparable.

“Creo que le dan mucho dinamismo”, responde el director cuando se le pregunta qué le gusta de este tipo de secuencias. “Las películas de acción tienen muchos cortes, por eso me encanta poder mostrar en una misma toma todo lo que está pasando y el caos que hay alrededor, pero sin cortar camino. Y la mayoría de cosas que hicimos así eran reales; actores corriendo por los techos, los dobles con disfraz atravesando paredes. Eso es sin efectos. En casi todos mis trabajos hago algo similar”.

RUDO, REBELDE Y CARISMÁTICO Arthur Curry a punto de hacer justicia. Warner Bros pictures
RUDO, REBELDE Y CARISMÁTICO. Arthur Curry a punto de hacer justicia. Warner Bros pictures


Pero todos esos trucos con las cámaras, computadores, disfraces, grabaciones en tanques con agua y actores colgando de grúas, quedarían en el aire si en la película no hay personajes interesantes y una historia por contar. No es solo mostrar que Aquaman es un superhéroe poderoso. Con Mera, Wan también quería presentar un personaje femenino fuerte, no la típica doncella en aprietos de los largometrajes de acción, y Heard ha aprovechado esta interpretación para hablar a favor de las mujeres en Hollywood.

“No creo que esté cambiando la perspectiva, sino que está poniéndose al día lentamente al reconocer las exigencias que hay”, comenta cuando se le pregunta si en la industria cinematográfica se está transformando el imaginario de las mujeres. “Tenemos un camino muy largo por recorrer. No podemos esperar que las cosas cambien. Hay que seguir presionando, como público, como fanáticas del cine, como actrices, escritoras, cineastas, productoras. Hay que contar las historias que representan la compleja, y muchas veces ignorada, realidad de la mujer, que no ha sido mostrada como debe ser”.

La raza y el rol femenino no son los únicos subtextos de la película. La contaminación del océano es una de las motivaciones de Orm para armar una guerra. Wilson, que creció cerca al mar en Florida y se ha interesado por la conservación del medio ambiente, cree que algunas personas pueden entender a su villano. “Para mí es una respuesta visceral de alguien a quien le están destruyendo su mundo y siente que nadie lo ayuda. Al menos en una película de superhéroes puedes sentir que se está haciendo algo, así sea un antagonista”.

El hecho de darle a la Mujer Maravilla su propia cinta tuvo resultados fantásticos. Hasta ahora, ha sido la mejor película del universo DC, que nació con El hombre de acero en 2013. Con dos apariciones en Batman vs. Superman: El origen de la justicia y Liga de la Justicia, los fanáticos de las historietas ya conocen a este nuevo Aquaman, que ha sido recibido con los brazos abiertos.

En el Comic-Con de San Diego en 2017, Momoa entró con tridente en mano corriendo entre el público, que gritaba y aplaudía como si fuera un concierto de rock. Este año salió en medio de un tsunami con los brazos abiertos. Se ha convertido casi en un superhéroe en la vida real, transformando a Arthur Curry, el personaje del que todos se burlaban, en uno de los favoritos del público. Es otra apuesta millonaria que podría llevar a DC al panteón de las películas basadas en comics.

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