Las deportistas latinoamericanas alzan la voz por las mujeres

Te presentamos a cinco atletas de la región que han dejado una huella en sus disciplinas

POR SANTIAGO DE JESÚS | 13 Aug de 2019

<p>Cristiane Rozeira. <i>Cortesía adidas.</i></p>

Cristiane Rozeira. Cortesía adidas.


Cristiane Rozeira

¿Cuántas leyendas brasileñas tiene el fútbol? La lista sería más larga que la de cualquier otro país, y Cristiane Rozeira es una de ellas. Ha ganado la Copa Libertadores, la Bundesliga, fue finalista del mundial femenino en 2007, tiene dos medallas de oro en Juegos Panamericanos, dos de plata en Olímpicos (además de ser la goleadora histórica con 14 anotaciones), una Copa América y en dos ocasiones fue considerada la tercera mejor jugadora del mundo.

Pero el camino no ha sido fácil. Sufrió de depresión después de los Juegos Olímpicos de 2016 (“Estuve a punto de dejar de jugar”, le revela a Rolling Stone) y ha enfrentado la injusticia que existe en el fútbol femenino. “No queremos salarios gigantescos, solo lo básico para una liga. Una estructura, campos, gimnasios y profesionales, porque sabemos que acá trabaja mucha gente que no está preparada, sobre todo porque no hay supervisión”, explica la delantera.

A sus 34 años bromea sobre el retiro, pero asegura que está en un gran momento. “Nunca había tenido una relación como la que tengo con adidas. El apoyo y todo lo que han hecho me hace feliz. Ni siquiera pasó cuando gané medallas en los Olímpicos”, confiesa Rozeira.

Inés Melchor

Cortesía ADIDAS
Cortesía adidas

La peruana Santa Inés Melchor Huiza, aunque estudió derecho y llegó a ejercer como abogada, se dio a conocer en las pistas de atletismo. En 2014 estableció el récord sudamericano de la maratón de Berlín, una de las seis grandes del mundo, en dos horas y 26 minutos, llegando en el octavo puesto. Un hito entre las fondistas de la región.

El documental Prueba de fondo muestra cómo su figura y su nombre han inspirado a una generación entera de niños peruanos a jugársela por el atletismo. “No es que todos los días ganas, eres feliz y te va bien”, confiesa en el largometraje. “A veces pierdes, caes y la cosa es cómo salir de esto”. Con esa mentalidad, después de tener que abandonar la competición en los Olímpicos de Río 2016, ganó la medalla de oro en la Maratón de Santiago de Chile en 2017.

Su fortaleza no está únicamente en sus 1.58 metros de estatura, sino en su cabeza. “El 40% viene a ser el trabajo psicológico deportivo”, le explica a Rolling Stone.

“Que nuestra mente esté fuerte para poder resistir esas dos horas y media de competencia”. Melchor fue baja en los Juegos Panamericanos de Lima, pero ha dicho que se retirará después de Tokio 2020, para seguir sumando títulos, medallas y, por qué no, algún récord más.

Nuria Diosdado

Cortesía ADIDAS.
Cortesía adidas.

Con la entrada de la música, Nuria Diosdado y Karem Achach se lanzaron de clavado al agua con una sonrisa. Entre la percusión y el canto de una mujer, las dos mexicanas unieron sus mentes en una rutina que significó la medalla de oro en nado sincronizado en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018. Este año, en los Panamericanos de Lima y con Bella Ciao de fondo, la capitana del equipo estuvo acompañada por Joana Jiménez. Esta vez se llevaron la plata y la clasificación a los Olímpicos de Tokio 2020. Antes también habían quedado en segundo lugar en la prueba por equipos.

Diosdado ha hecho nado desde los cinco años y hace parte de la selección mexicana desde los 15, es decir, se ha dedicado toda la vida a su disciplina. “No es solo fortalecer el cuerpo y ya, son muchas disciplinas que se unen para poder hacer la natación artística”, le dice a Rolling Stone, “se busca la perfección en cada aspecto. Son muchas horas de entrenamiento para lograr la sincronización con todas las nadadoras.”. Su éxito y el de su equipo la han convertido en un referente en su país, y junto a adidas ha podido unir dos mundos que ama. “Para mí el estilo es muy importante, con ellos soy capaz de mezclar el deporte y la moda, mis dos grandes pasiones”, comenta la mexicana.

María Fernanda Valdés

Cortesía ADIDAS.
Cortesía adidas.

Cuando los medios de televisión entrevistaron a la pesista chilena María Fernanda Valdés después de ganar la medalla de oro en los Panamericanos de Lima, ella solo reía y tiraba chistes. Se le notaba la alegría en cada comentario. Pero unos minutos antes, mientras se dirigía a su último levantamiento, se le veía totalmente seria. Subió las escaleras, se echó magnesia en las manos y en los hombros. Cuando levantó los 147 kilos, dejó la pesa y su expresión cambió en una fracción de segundo. Saltó y gritó de la alegría con todo su equipo.

“Estaba muy contenta por terminar el trabajo con la medalla, es un honor para mí poder representar a mí país y entregarle, mejor aún, un oro”, le contó a Rolling Stone.

Valdés ha enfrentado y denunciado el bullying por parte de otros deportistas, y se animó a cambiar de peso para seguir triunfando. “Uno se cae más veces que las que gana, pero es ahí donde se aprende mucho más”, dice.

En este proceso, el entrenador Giorgi Panchev ha sido fundamental. “Tenía temor de él, pero con el pasar del tiempo demostró ser una persona increíble de corazón inmenso, y me hizo confiar nuevamente en la gente”, manifiesta la chilena, que ahora tiene en la mira el Mundial de Tailandia en septiembre.

Paula Costales

Cortesía ADIDAS.
Cortesía adidas.

Rodillas raspadas, morados en los brazos, codos golpeados. Hay quienes se cansarían de tener dolor en su cuerpo, pero las skaters están hechas de otro material. Han abierto un espacio en un deporte que ha sido dominado por los hombres, y en América Latina, la argentina Paula Costales es una de las grandes referentes.

Empezó a montar tabla a los 16 años en Rosario, cuando Avril Lavigne salía en MTV cantando sobre un Sk8er Boi; algunos la molestaban en el colegio con esa comparación.

Después se fue a Buenos Aires, de ahí saltó a competir por Sudamérica y en Europa. Dio clases en Nueva Zelanda, luego tuvo un papel clave para abrir el primer skate park cerrado de su ciudad y fundó su propia escuela, Libre Andar.

El nombre viene de la sensación de libertad que la acoge cuando sale con su patineta, ya sea para pasear o hacer trucos. Gracias a estas cuadro ruedas, le cuenta a Rolling Stone otras personas este hermoso estilo de vida y, a través de él, generarles herramientas para hacerles la vida más liviana y divertida”.

Como profesora ha podido ver el crecimiento del deporte en Rosario y en Argentina, con las niñas animándose a montar, y con una marca como adidas teniendo su propio equipo en el país y haciendo eventos gratuitos. Pero sin ella, ese auge de la tabla tendría otra historia.

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