Marchas por la educación: La comunidad educativa se tomó las calles

Los estudiantes y profesores de las universidades, tanto públicas como privadas, exigieron que se destinen más recursos a la educación

POR SANTIAGO ANDRADE | 10 Oct de 2018

<p><i>Fotografía por Cristhian J. Lozano</i></p>

Fotografía por Cristhian J. Lozano


​La convocatoria realizada por las 32 universidades públicas para exigir que el Gobierno aumente los recursos destinados a la educación, tuvo una respuesta gigantesca de toda la comunidad educativa. Universidades privadas como los Andes, la Javeriana, el Externado y el Rosario respondieron y se unieron a la marcha, al igual que los maestros de colegios agremiados a Fecode, el sindicato del Sena, movimientos feministas, padres de familia y la Organización Nacional Indígena.

Fotografía por Cristhian J. Lozano
Fotografía por Cristhian J. Lozano


Los representantes estudiantiles y rectores argumentan que, históricamente, la educación pública no ha tenido suficientes recursos para funcionar con normalidad. Los temas claves son la infraestructura (edificios, salones de clase), con un déficit de 3,2 billones de pesos, y el funcionamiento (recursos para pagar el salario de los docentes), de 15 billones. El problema con el presupuesto es que el dinero que destina el Ministerio de Educación no ha crecido al mismo ritmo que las universidades.

La Unión Nacional de Estudiantes de Educación Superior (UNEES) también pide aumentar en un 100 por ciento el presupuesto para Colciencias, mantener los recursos del Sena, incrementar el presupuesto de las instituciones de educación superior en 4,5 billones y la reliquidación de las deudas de los estudiantes con Icetex. Este último punto tuvo un gran peso para que cientos de estudiantes de universidades privadas se unieran a la manifestación.

Fotografía por Cristhian J. Lozano
Fotografía por Cristhian J. Lozano

Las concentraciones comenzaron a las 8:00 de la mañana en varias ciudades del país. En Cali marcharon desde la Universidad del Valle hasta la Plazoleta de San Francisco. En Medellín desde cuatro lugares diferentes hasta el Politécnico Jaime Isaza Cadavid. En Barranquilla se congregaron en la Plaza de la Paz. En Bogotá habían cinco puntos de encuentro que terminaban en la Plaza de Bolívar.

En la Universidad Nacional, que a la entrada tenía un letrero que decía “Se vende para financiar la educación pública. Más información: Casa de Nariño”, cientos de estudiantes se reunieron en la Plaza del Che. A la distancia se escuchaban algunos gritos y cánticos. Antes de las 10:00 de la mañana, cuando comenzaría la movilización, cada facultad ya estaba organizada con sus pancartas, una detrás de la otra. Mientras se caminaba a la plaza, habían afiches pegados en la pared que imitaban al Tío Sam, pero remplazaban su rostro por la cara de Gabriel García Márquez y León de Greiff. En la parte de abajo se podía leer “#TeNecesitoEnElParo”.

Fotografía por Cristhian J. Lozano
Fotografía por Cristhian J. Lozano


La plaza estaba repleta y la gente cantaba “Duque, decime qué se siente tener un paro nacional” con el mismo ritmo que los hinchas argentinos entonaban Brasil, decime qué se siente en el Mundial de 2014. Aunque una nube negra amenazaba con lluvia, no perdían el ánimo. Habían letreros que decían -Balas +Libros, mientras tanto, un grupo recorría todo el escenario con una boca gigante pintada y unas muelas guerreras. Cuando algunos estudiantes colgaron un letrero que decía SOCIOLOGÍA SENTIPENSANTE en el edificio de enfermería, los tambores reventaron y todos empezaron a brincar. Al rato cantaron “Porro-po-pó, porro-po-pó, el que no salte, quiere privatización”.

Fotografía por Cristhian J. Lozano
Fotografía por Cristhian J. Lozano


Casi todo el recorrido hasta la Plaza de Bolívar estuvo tranquilo. Aunque al principio llovió, todos estaban preparados con sombrillas y ponchos. Profesores y estudiantes marcharon sin problemas con la policía. Cada vez que pasaba un camión pitando, todos respondían con gritos. Cuando paraban, se ponían a bailar y después de un rato se agachaban, gritaban resistencia, se levantaban y corrían. Luego seguían su camino, animando a la gente a que se uniera con un “Amigo, mirón, únase al montón, su hijo es estudiante y usted trabajador”. Dos señoras de edad respondieron desde su apartamento haciéndolo el símbolo de la paz con los dos dedos, señalando el corazón y diciendo que los amaban.

En todo el camino habían personas con letreros en los que escribieron Primeros Auxilios. Ahí, estudiantes de medicina o enfermería esperaban con un botiquín en caso de que alguien lo necesitara. La gran nube negra fue remplazada por el sol. En cada uno de los puentes había algún cartel colgado. En el de la estación de Transmilenio de Paloquemao, los diferentes grupos paraban a cantar antes de pasar. Cuando terminaban, se acercaban lentamente y los profesores que estaban encima les arrojaban una lluvia de papelitos rojos. Era una fiesta con consciencia.

Fotografía por Cristhian J. Lozano
Fotografía por Cristhian J. Lozano


A medida que se acercaba la marcha a la Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá, se veían más policías en los andenes. Antes estaban solo al principio y al final de la manifestación, y algunos pasaban en moto por los lados. Pero la sensación era diferente. Cuando dos tipos se pelearon, quienes los rodeaban empezaron a cantar “Sin violencia, sin violencia” y los separaron. Algunos medios también registraron que estaciones de Transmilenio fueron pintadas y grafiteadas, pero los alumnos limpiaron después. Algunos vándalos escribieron en las instalaciones de RCN Radio y en los alrededores de la Universidad Nacional hubo enfrentamientos. Los estudiantes anunciaron una velatón para manifestarse en contra de los encuentros violentos que hubo.

En la capital no se congregaron solo manifestantes de Bogotá. También llegaron representantes de la Universidad de Antioquia y de la Universidad de la Amazonia. Todos entraron a la plaza tocando tambores, cantando y bailando. Allá, en una pequeña tarima, los líderes estudiantiles de diferentes instituciones repasaron el pliego. Cada intervención estuvo acompañada de manifestaciones de apoyo, aunque el regreso de la lluvia bajó los ánimos al final de la tarde. El Gobierno anunció que aumentaría en 500.000 millones el presupuesto para la educación superior pública. De esta forma, informó Semana, el próximo año pasaría de 3,9 billones a 4,4. Falta ver qué pasará con el resto de peticiones.

Fotografía por Cristhian J. Lozano
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