Resumen de la investigación que enreda las aspiraciones de Galán

ROLLING STONE presenta el documento elaborado por Ariel Ávila y José Roberto Acosta, de la Fundación Paz y Reconciliación, en el que exponen evidencias del escándalo que envuelve a Carlos Fernando Galán, candidato a la Alcaldía de Bogotá.

POR JOSÉ ROBERTO ACOSTA y ARIEL ÁVILA | 18 Oct de 2019


Trasmilenio y la suerte de los Galán

El siguiente es el resumen de todas las denuncias hechas por nosotros [José Roberto Acosta y Ariel Ávila, de la Fundación Paz y Reconciliación] sobre el cuestionado contrato de la administración Peñalosa:

El pasado 16 de agosto la Resolución 788 de la Alcaldía de Enrique Peñalosa adjudicó la Licitación Pública TMSA-LP-08 por valor de $10.921’650.523 a un consorcio conformado por la Escuela Galán Para el Desarrollo de la Democracia con 54% y la Universidad La Gran Colombia con el 46%, y con el que podrán contratar mínimo a 411 personas en pleno periodo de Ley de Garantías Electorales.

El propósito del contrato es reclutar mediadores sociales que busquen “disminuir a 80% la percepción de inseguridad en el Sistema de Trasporte Masivo”, más conocido como ‘Transmilleno’. ¿Qué pasa si no cumplen esa ‘meta’ de percepción? Tal vez nada.

La apariencia de legalidad se garantiza con el cumplimiento de una lista de chequeo para el formal desarrollo de una licitación pública, con la participación de Colombia Compra Eficiente, la publicidad en el SECOP II y la concurrencia de 11 proponentes, de los cuales solo uno cumplió con la evaluación jurídica, financiera y técnica al cierre del proceso el día 4 de agosto. Sin embargo, 7 de ellos sí lograron subsanarla diez días después, adjudicandose al Consorcio Encabezado por la Escuela Galán que logró un puntaje de 99,6236, superando por milésimas a los dos que le siguieron en puntaje: 99,577 y 99,516. ¡Qué suerte!

Es decir, inicialmente la Corporación Escuela Galán no pasó, no cumplió requisitos y, de todos modos, al proponente que sí pasó no le otorgaron el contrato. Tremendo dedazo.

La suerte de la Escuela Galán ha sido recurrente, pero les llegó otra bonanza: mientras en la Alcaldía de Samuel Moreno les otorgaron contratos por 217 millones y en la de Petro por 324 millones, Peñalosa ya les completó 12.399 millones con este contrato de Trasmilenio. A nivel nacional, desde el año 2004, habrían logrado adjudicaciones por 379.125 millones, casi todas en la administración Santos, para un gran total de aprovechamiento de recursos públicos por $392.065 millones en 65 contratos, de los cuales el 74% habrían sido otorgados a dedo o por contratación directa.

El alcalde Peñalosa debe explicar si este contrato, otorgado a solo 72 días de la elección de su reemplazo en Bogotá, es su voto de confianza a quien desearía que lo sucediera en Bogotá, también de apellido Galán, y cuya tía es la representante legal de esta próspera y afortunda ‘Sociedad Sin Ánimo de Lucro’.

Además, el cuadro de la contratación deja ver que los niveles de contratación están directamente ligados al éxito político del apellido. Allí, donde ellos ganan, (Peñalosa o Santos), la contratación de la Corporación Escuela Galán aumenta vertiginosamente y donde pierde el apellido, la contratación de la entidad disminuye, (Petro y Garzón).

Las irregularidades del contrato a la Escuela Galán

A pesar de que hubo un proponente que cumplió a tiempo con todos los criterios de evaluación jurídica, financiera y técnica exigidos en el proceso Licitatorio TMSA-LP-08-19, Trasmilenio decidió no adjudicarle en ese momento el contrato de 10.921 millones, sino correr traslado a los demás participantes ya incumplidos por una semana adicional, para terminar adjudicandolo al Consorcio UGC-Escuela Galán.

Tambien está la prueba de que el formulario de lista de precios del SECOP II y el formato presentado por UGC-Escuela Galán no coincidió en valores.

Este es un error que, de acuerdo con el subnumeral 20 del numeral 4.2 del capítulo IV del Pliego de Condiciones de la Licitación, era causal suficiente para rechazarles la propuesta, tal como se rechazó a Interaseo S.A.S. E.S.P. en la Licitación 01 del presente año. ¿Por qué el doble rasero en este caso, alcalde Peñalosa?

¿Pero quién pudo haber favorecido desde adentro de Trasmilenio para que estas graves irregularidades se pasaran por alto? Procuraduría y Fiscalía deben investigar el papel del funcionario David Camacho, mano derecha de la Gerente de Trasmilenio, Consuelo Araujo. La señora Araujo pertenece a la familia parapolítica de los Araujo del Cesar. Álvaro Araujo y Hernando Molina fueron condenados por relaciones con grupos paramilitares.

El señor Camacho inició dentro de esta Licitación como miembro del comité evaluador, sin embargo, ante la renuncia de la señora Clemencia Pérez como ordenadora del gasto en este proceso, Camacho la reemplazó mediante la resolución 774 de 2019, tomando al mismo tiempo los dos papeles en un abierto conflicto de intereses e inhabilidad. Curiosamente, existe una notificación del primer comité evaluador con fecha 17 de julio, pero la notificación de un segundo comité evaluador se firma sin fecha.

Para habilitar nuevamente a los demás proponentes incumplidos al cierre del 4 de agosto, no existían las ‘observaciones’ por parte del comité de evaluación, al cual perteneció David Camacho, pero sí aparece su firma en la Resolución de Adjudicación al Consorcio UGC-Escuela Galán. ¿Hacen falta más irregularidades?


El hecho cierto de que en plena recta final de campaña electoral, $10.921 millones de dineros públicos terminen bajo las decisiones de la tía del candidato Carlos Fernando Galán debería ser investigado tambien por el Concejo Nacional Electotral.

Señor Galán, nadie puede ser intocable, y menos en plenas elecciones para escoger a quien, al frente de Bogotá, entregaría estos irregulares contratos. Si de mostrar independencia se trata, usted también debería apoyar estas denuncias, no evadirlas.

La prueba reina

La información que cierra el círculo y demuestra que efectivamente este contrato sí incurre en una interferencia electoral es que una de las mediadoras en la siguiente imagen es la señora Alexi Osorio Ruiz, esposa del actual candidato al concejo de Bogotá José Alonso Ruda Hernández y del grupo político de Carlos Fernando Galán.

La esposa del candidato Ruda ha servido de enlace de varios de los mediadores contratados por la Escuela Galán, confirmándose lo que muchos pedían: Prueba del vínculo entre el contrato de Trasmilenio otorgado por Trasmilenio a la UGC-Escuela Galán y la campaña de Carlos Fernando Galán para la Alcaldía de Bogotá.

El Acta de Inicio quedó el pasado 26 de agosto y, aunque hasta la fecha no se ha radicado la primera cuenta de cobro, las contrataciones ya se hicieron. Era ahora o nunca cuando se debían exponer las irregularidades alrededor de este reprochable favorecimiento de la alcaldía de Enrique Peñalosa con el candidato más opcionado para sucederlo.


Conclusiones en relación con esta contratación:

¿Saben qué? Voten por el que quieran, pero acá dejamos constancia.

1. Se lleva a cabo por un monto por fuera de la media estadística para la Escuela Galán.

2. Tiene lugar en un momento inoportuno, precisamente en el remate de la campaña electoral en Bogotá.

3. Presenta irregularidades que inducen a pensar en direccionamiento de la Licitación.

4. Existe favorecimiento a miembros de la campaña del candidato Carlos Fernando Galán.

5. Todo ocurre en medio del total silencio del alcalde, de la gerente de Trasmilenio y de los Galán. ¿Y si hubiera pasado en otra ciudad? ¿Si se llamara Escuela Noño Elias?

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NOTA: ESTE MATERIAL PERIODÍSTICO ES DE ABSOLUTA RESPONSABILIDAD DE SUS AUTORES.

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