The Stone Roses: de piedra y adorados hasta el final

La banda de culto de Mánchester no volverá a tocar

POR SANTIAGO DE JESÚS | 19 Sep de 2019

<p>Stone Roses tras su reunión en 2011.</p>

Stone Roses tras su reunión en 2011.


Esta semana se conoció que The Stone Roses, una vez más, se separó oficialmente. La noticia no trascendió por fuera del Reino Unido, en realidad esta banda de Mánchester no es muy conocida fuera de su tierra. Hace 30 años hizo giras por Europa, era el grupo favorito de Liam Gallagher y sus miembros eran estrellas en Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte.

El álbum debut de Stone Roses de 1989, que lleva el nombre de la agrupación, comienza en un punto muy alto. El bajo de Mani presenta el groove de I Wanna Be Adored, de a poquitos se le unen Reni (que es brutal en la batería durante todo el LP) y John Squire, que juguetea en la guitarra hasta que Ian Brown admite que no le hace falta vender su alma y que desea que lo adoren. En el siguiente tema, She Bangs the Drums (una oda a una baterista) declara, “The past is yours/ But the future’s mine” [El pasado es tuyo/ pero el futuro es mío]. El futuro, en realidad, nunca le perteneció al cuarteto de Mánchester. Lo dejaron escapar, pero a finales de los 80 era la banda de rock más grande de Inglaterra. Tres décadas después del lanzamiento de ese disco, el grupo anunció su final.

El guitarrista John Squire fue el que lo dijo. En una entrevista con The Guardian le preguntaron si la banda se había terminado. Él simplemente dijo “sí”. Cualquier pregunta sobre Stone Roses la responde con pocas palabras. Ahora tiene una exposición de arte en Londres, pero solo invitó a Mani a la inauguración.

En 1989, Ian Brown le gritaba en la cara a Liam y Noel Gallagher la gran sensación de irse de la casa, agarrar el control de su vida y abrirse al mundo con Waterfall. Después Oasis se tomaría al Reino Unido junto a Blur, Pulp y su combo de brit pop.

Irónicamente, This is the One de Stone Roses suena cada fin de semana en Old Trafford, el estadio del Manchester United, rival del Manchester City que los Gallagher aman. De acuerdo a The Sun, a Gary Neville, ese lateral derecho legendario de Sir Alex Ferguson, le gustaba tanto la canción que la pidió para la entrada del equipo. Hasta el día de hoy, con ese United deteriorado de Solskjaer, Pogba y De Gea salen a la cancha con el mismo tema.

Pero imaginarse esa guitarra introductoria de Squire, con el teatro de los sueños repleto, en un partido entre el United de Ferguson y Arsenal de Wenger, con Roy Keane odiando a Patrick Vieira; que la voz de Ian Brown haya inaugurado ese legendario 2-0 con el que el Arsenal perdió su invicto de 49 partidos en Premier con goles de Van Nistelrooy y Rooney; ya pone a Stone Roses en otro nivel.

Antes de lanzar su primer álbum, la banda venía tocando en la escena de Madchester junto a Happy Mondays o The Charlatans, con esas raves donde se unía el rock guitarrero con la electrónica a punta de éxtasis en el medio. De esa experimentación salieron canciones como Don’t Stop, en la que Brown y compañía tomaron la parte instrumental de Waterfall, la pusieron en reversa y escribieron una nueva letra.

Mi tema favorito (si a alguien le importa) es Made of Stone, uno de los tracks más oscuros de la banda. El bajo y la guitarra se complementan para imponer un aire tenebroso, hasta fúnebre en las partes previas al coro, que cambia a un tono más alegre con las primeras líneas en las que Brown a veces fantasea, pero con carros incendiándose en calles solitarias.

Con canciones así, hubiese sido una locura que Stone Roses no se convirtiera en una de las bandas más grandes de Inglaterra. En el documental The Stone Roses: Made of Stone de Shane Meadows (This is England) se muestra cuando el grupo salió en las noticias londinenses. “Una banda relativamente desconocida agotó las siete mil localidades del Alexander Palace exclusivamente con el impacto del boca a boca”, dice la presentadora.

Estaban en la cima con solo un disco. “Somos el grupo más importante del mundo porque tenemos las mejores canciones y ni siquiera hemos empezado a mostrar nuestro potencial”, comentó Brown en una entrevista con NME en 1989. Pero se venía lo más difícil.

En los siguientes años Stone Roses giró por todo Europa, pasó por un proceso legal entre disqueras tras firmar con un sello grande y en 1994 salió Second Coming, que no fue bien recibido por la crítica. Al año siguiente se empezaron a notar los problemas personales con la salida de Reni, y en 1996, tras la partida de Squire, la banda se disolvió.

El documental de Meadows muestra a la banda en 2011 en la rueda de prensa donde los cuatro integrantes anunciaron su regreso. “Nuestro plan es agitar el mundo”, dijo Brown, antes de revelar las fechas de tres presentaciones que salen en Made of Stone: los dos shows en Heaton Park (después hubo una tercera fecha) y el primer concierto de Stone Roses en 15 años. Este último se hizo en Parr Hall, se anunció en la tarde del evento a través de Facebook y todos los que llegaran con una boleta para Heaton Park, una camiseta, un disco, o un vinilo del grupo, entraban gratis. Cientos de personas se quedaron por fuera.

“No podría estar más feliz. El Manchester City ganó la liga, Stone Roses se vuelve a juntar. Es demasiado. Es la mejor banda que salió de Mánchester”, dijo Liam Gallagher en Parr Hall.

Durante los próximos años se presentaron en festivales como T in the Park, Isle of Wight y Coachella, además de lanzar un par de sencillos. En junio de 2017 fue su último concierto. Ese día, el cantante dijo, “No estén tristes porque se acabó, alégrense porque pasó”. Solo hace falta mirar el video de abajo para al menos ver la locura que significa Stone Roses en el Reino Unido, los adoran. El deseo de Ian Brown, al final, se cumplió.

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