Top 10 : momentos delirantes de Peñalosa

Luego de tres años de mandato, el burgomaestre ha dejado un legado de salidas en falso y situaciones inverosímiles dignas de una comedia o un musical

POR PABLO DOBER | 08 Feb de 2019


Fue elegido como un “salvador” por muchos que temían volver a los carruseles de corrupción y las montañas de basura en las calles (poco ha cambiado). Nadie dice que no haya hecho nada por la ciudad, pero lo mucho o poco que ha logrado se ha visto opacado por sus desaciertos, que muchas veces parecen rayar en la locura o en la insensatez. Está desconectado de una gran mayoría que no logra comprender su forma de actuar. Con despotismo –y con un ego del tamaño de Bogotá–, se niega a escuchar y a ver la realidad de una capital que está harta de los problemas de siempre; y, por momentos, parece estar viviendo en un mundo paralelo y utópico que solo existe en su imaginación. Su costumbre de comparar a Bogotá con Tokio y París solo demuestra una clara desconexión con la realidad y una falta de contexto tan grande como la inseguridad que padecen los capitalinos.

Incoherencias, contradicciones, memes, doctorados cuestionados, polémicas ambientales, arbitrariedades y una expedición botánica por los cerros de Bogotá han menoscabado su credibilidad. Se ha ganado la antipatía de muchos ciudadanos que, al no percibir cambios notorios en sus problemas cotidianos, no ven la hora de que termine su alcaldía. Al día de hoy, es clara su desesperación por tratar de mostrar resultados de última hora para salvar su imagen y dejar de ser esa caricatura de sí mismo en la que por mérito propio se ha convertido.

Estos son los 10 momentos más memorables de Enrique Peñalosa, hasta ahora.

1-¿Qué es un ladrón?

En una rueda de prensa de una campaña contra los colados en el trasporte público bogotano, en junio del año pasado, el alcalde definió la palabra ladrón mejor de lo que lo podría haber hecho la Real Academia Española.

“Un ladrón no es alguien que nació ladrón, no. Nadie nace ladrón. El ladrón es el que roba. Entonces, el que roba es un ladrón. El que roba es un ladrón, entonces recordemos que la persona que roba no es una persona buena que roba de vez en cuando. La persona que roba es un ladrón”.

2- Su expedición botánica

El 20 de octubre de 2018, en compañía de algunos de sus funcionarios, Peñalosa emprendió una caminata programada para tres horas al Sendero de las Mariposas, en los cerros orientales de la capital. Pero el destino les tenía preparada una sorpresa que no olvidarían. Después de cuatro horas de trayecto, perdieron su punto de referencia y uno de los guías del Acueducto aceptó estar perdido. Con dificultad, finalmente lograron comunicarse con los Bomberos, que los rescataron luego de nueve horas en medio de la agreste maleza. Sus detractores afirman que la naturaleza le estaba dando una lección por sus decisiones respecto a la tala de árboles y a la Reserva Forestal Thomas Van der Hammen.

3– ¡Santas licuadoras luminosas, Enrique!

Muchos quedaron atónitos con uno de los trinos más célebres del burgomaestre, en el que, muy a su manera, trataba de explicar que no abusaba de sus privilegios como mandatario de la capital. Cada una de sus letras nos sumergió en un viaje lleno de psicodelia.

4– El baile del alcalde

En su alcaldía también ha habido espacio para la lúdica, como lo demuestra en un baile que le permitió desplegar toda su destreza sobre la pista.

5– Como ratas a un metro (imaginario)

En pleno siglo XXI, mientras los chinos han llegado al lado oculto de la Luna, en Bogotá se sigue debatiendo la idea de hacer un metro (que tal vez nunca vaya a existir). En declaraciones a una emisora, el alcalde desató una polémica al asegurar que “a los ciudadanos les parece sexi el metro subterráneo porque no lo han usado, pero cuando ya tienen que meterse bajo tierra, como una rata, todos los días en unos túneles que huelen a orines, con mucha frecuencia… en cambio un metro elevado es más agradable”. Como era de esperar, las redes sociales arremetieron contra él, e incluso crearon el hashtag #APeñalosaLePareceSexy

6- Transmilenio

Prácticamente todo lo que tiene que ver con este sistema de transporte –que se le quedó pequeño a la capital hace mucho tiempo– se ha convertido en una polémica: sus motores, el sobrecupo desmedido, sus constantes colapsos, la troncal de la Séptima… Sin embargo, el alcalde lo sigue defendiendo como una obra maestra que, hoy por hoy, cuenta con una de las tarifas más altas de transporte para los usuarios en Suramérica. En resumen “Trasmilenio es un bus, es más grande y es más caro, pero sigue siendo un bus”, como lo afirma la banda Sabroders en esta canción.

7- ¡Qué hueso Soacha!

En un evento convocado por ProBogotá se buscaba plantear la idea de crear un área metropolitana con los municipios circundantes de la ciudad. Respecto a la integración con Soacha, el alcalde afirmó: “A mí no me van a dar solo el hueso, con todo respeto, a mí también me dan la carne, que es donde pagan impuestos altos”. Probablemente no tenía ánimo de ofender, pero no era la primera vez que se refería a Soacha en un tono despectivo. Y son este tipo de frases las que hacen que muchos reafirmen su percepción de él como un hombre clasista.

8– Ingeniería para dummies

En 2016, en entrevista con Noticias Caracol, el mandatario sostuvo que las obras para el metro comenzarían en el segundo semestre de 2018 y que el sistema estaría terminado en 2022. Afirmó que los bogotanos lo podrían disfrutar y que sería casi como volar bajito en un helicóptero atravesando toda la ciudad, disfrutando el paisaje de las montañas, disfrutando de la vista de la ciudad”.

Aquí otra estupenda explicación para el ciudadano de a pie: “Las líneas de metro siempre se hacen bien, porque si no se hacen bien entonces los metros se estrellan y la gente se mata”.

9 – “Patas arriba”

“De vez en cuando en la oficina es bueno respirar profundo y cambiar de perspectiva”, afirmó el alcalde al compartir esta foto en sus redes sociales. Esta fue tomada por muchos como una analogía a su gestión.

10 – Si usted lo dice…

Ante el desconcierto de la presentadora Socorro Porro, de Pulzo, Peñalosa ratificó que las respuestas rápidas no son lo suyo cuando ella le preguntó qué era lo más aburrido de los debates al estar en campaña: “La poca inteligencia que yo tengo es muy lenta, entonces yo me acuerdo es como a los dos o tres días, en la ducha, qué es lo que debí haber contestado”.

RELACIONADOS

Top 10 : momentos delirantes de Peñalosa
Vér

Deja tu opinión sobre el articulo: