Valles T: de los buses a los gallos internacionales

El freestyler colombiano nos cuenta cómo la improvisación cambió su vida y por qué cree que la localía es un factor clave en las batallas

POR DAVID VALDÉS | 19 Mar de 2019

<p>​Cortesía prensa Red Bull</p>

​Cortesía prensa Red Bull


A Camilo Ballesteros no le avergüenza su pasado y siente orgullo de su crecimiento. A punta de improvisación, palabras y rap demostró que sí se puede vivir del freestyle. Unos años atrás se subía a los buses a rapear y daba cátedra en las batallas callejeras en Cali junto a sus colegas, sin siquiera imaginarse que esas “tiraderas” –grabadas por varios aficionados– acumulaban más de 400.000 reproducciones en YouTube. “Solo queríamos rapear y eso hizo crecer la cultura sin que nos diéramos cuenta. Hice eso un buen tiempo, porque me gustaba y no le seguía horarios a nadie”, recuerda Camilo, quien ahora es conocido en Colombia y Latinoamérica como Valles-T.

Como partidario de la independencia y el amor al arte, nunca se detuvo. Con un parlante y un micrófono salía a las calles a sobrevivir, buscando una sonrisa o cualquier reacción de las personas ante sus palabras. Los samples de La Etnnia y Busta Rhymes estallaban mientras él, con su personalidad entradora, creaba una oración sobre lo que estaba pasando. “Eso siempre es mágico y fue lo que me enamoró de esto. Más que sentarme a escribir, sacar una canción y que se mueva en las redes, me gusta transmitir en vivo, mirando a la gente a los ojos”, confiesa.

Las cosas cambiaron en 2016, cuando se coronó campeón de la Batalla de los Gallos de Red Bull en Colombia y clasificó a las finales internacionales ante gigantes como Arkano (España) y Aczino (México). Viajó a Perú con altas expectativas, pero con miedo de primerizo, un miedo amateur. Después de clasificar a cuartos de final, perdió frente a Jota, el local, pero sentó un precedente y eso impulsó más su sueño.

Valles T tenía dos caminos: ser artista de rap o freestyler. Al final, decidió lo que le dictaba su corazón. Aunque parezca que las dos profesiones son muy parecidas, para él ambas conllevan esfuerzos distintos. “Si eres artista debes estar en un estudio, repasar las letras y aprendérselas, grabarlas y darles intención. A mí eso me aburre, porque siempre quiero improvisar algo nuevo”, confiesa. “El que escribe no está pensando en que otra persona le va a responder y no está bajo esa presión de los freestylers. Son dos carreras distintas y no hay una más fácil que otra”.

Cortesía Prensa Red Bull
Cortesía prensa Red Bull.


El colombiano tomó la decisión, saltó al vacío y practicó hasta el cansancio las 24 horas del día y los siete días de la semana. Las palabras fueron su gran compañía y su mente no lo dejaba en paz con las rimas. ¿Cómo entrenaba? La búsqueda del conocimiento fue la fórmula secreta del MC: “Siempre recuerdo esta frase: ‘un rapero nunca te va a dar más allá de su conocimiento’. Para ser el mejor, siempre hay que aprender más y empaparse de lo que está pasando”, asegura.

La edición de 2018 fue su segunda oportunidad en la internacional. La tensión y la incertidumbre crecían en los camerinos unas horas antes de competir. Aunque parezca que el mayor miedo de un improvisador es quedarse en blanco, no lograr un punchline certero o no dar con la rima, realmente es que le toque contra el local. En este caso, Wos. Últimamente, los campeones o finalistas de las competencias son los locales porque tienen al público a su favor y logran convencer al jurado por su favoritismo.

Valles-T, con más experiencia en su espalda, derrotó a KDT (República Dominicana) y a Pepe Grillo (Chile), pero cuando llegó a la semifinal se encontró con Wos y perdió por una votación de 3 a 2. Aunque en redes sociales el debate continúa, muchos aseguran que Valles T debió ganar y avanzar a la final. Incluso él cree que todo hubiera sido distinto en Colombia. “Ser local pesa. Si hubiera sido en Colombia, yo hubiera ganado”, confiesa.

Al final, por más ruido que haga el público, los que deciden son los jueces. Las estructuras, las métricas, la rima, el punchline y la relación con la respuesta es lo que califican y “da puntos”. Por ejemplo, Wos en su última frase contra el colombiano dijo: “en cualquier lugar del mundo me querrían más a mí”. Segundos después, Valles-T desenfundó una de sus mejores respuestas: “Obvio, te querrían más a ti / Porque tienes ojos azules y te luce la nariz / Pero recuerda que esto no es por belleza / Es por el intelecto que hay por dentro de la cabeza”.

Para el oriundo de Cartago lo realmente importante es que la improvisación sea de verdad, no preparada: “No puede sacar una rima sobre mitología griega y hable de quién sabe quién. Puede sonar bacano y que la gente grite, pero ¿quién sabe si no la preparó? Cuando es de momentos, tiene más respeto”. A pesar de los insultos y las echadas en cara, ningún MC se lo toma personal. Aquí nadie es enemigo de nadie y se tratan como profesionales. Una vez terminan la batalla, cada uno se felicita y se abraza, deja claro que todo quedó en la tarima y demuestra el afecto con sus colegas. “Somos una familia, una comunidad. Incluso a veces, una amistad se fortalece tanto que ya no se batalla igual”, confiesa.

Cortesía prensa Red Bull. DENTRO DEL PODIO Valles T luchó y logró el tercer puesto de la Batalla de los Gallos de Red Bull frente a Bnet (España).
Cortesía prensa Red Bull. DENTRO DEL PODIO Valles T luchó y logró el tercer puesto de la Batalla de los Gallos de Red Bull frente a Bnet (España).


Con tan solo 21 años, Camilo cree que tiene futuro en las Batallas, pero no se quiere adelantar. En lugar de hablar sobre sus sueños, habla de sus cercanos y el orgullo que tienen por él: “Lo más bonito es lo que sienten mis familiares. Me dicen: ‘antes salías para el bus con un parlante, ahora sales con una maleta para el aeropuerto’”. Aunque ya dejó su labor callejera y puede vivir con lo que le da el freestyle, se nota en su voz que extraña compartir con aquellos transeúntes que lo acompañaban en las mañanas. Que no les extrañe encontrárselo en un bus en Cali. Tírenle una sonrisa.

ZONA GRIS

¿Qué es la Batalla de los Gallos?:

Es una competencia de freestyle anual en la que 16 campeones de Hispanoamérica se enfrentan en distintas modalidades por el cinturón. Imaginen una puesta en escena parecida a las batallas de rap de la película 8 Mile, la cinta autobiográfica de Eminem. Dos freestylers improvisan frente al público (la última competencia internacional convocó a 11.000 personas), un presentador los acompaña y un DJ lanza los beats. Cinco jurados votan y deciden, a partir de distintas modalidades, cuál de los dos clasifica.

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