Zof Ziro y Granuja “no copian” las críticas y se lanzan al vacío

El dúo conocido como Gordo Sarkasmus esquiva la negatividad, repasa su evolución y reclama por su derecho de hacer lo que “les dé la gana”

POR DAVID VALDÉS | 02 Oct de 2018

<p>Zof Ziro y Granuja nos cuentan cómo se creó Gordo Sarkasmus, por qué no hay que preocuparse por las críticas y cuáles son sus próximos proyectos. Fotografía por Jorge Moreno. </p>

Zof Ziro y Granuja nos cuentan cómo se creó Gordo Sarkasmus, por qué no hay que preocuparse por las críticas y cuáles son sus próximos proyectos. Fotografía por Jorge Moreno.


“Al principio pensábamos que esto solo nos iba a dar problemas”, comenta Zof Ziro, mientras arma el primer porro del día. Granuja, viendo un partido del Arsenal, asiente, le da la razón a su socio y añade: “Yo nunca creí que el rap fuera a dar plata de la manera que está dando ahora”.

En una mañana fría en Bogotá, el dúo recuerda que hace 10 años vivir del rap era un sueño, pero también era un plan –un poco utópico– sobre lo que se querían dedicar toda su vida.

– No queríamos camellar en una oficina, pero igual necesitábamos un plan B.

– ¿Y sí tenían un plan B?

– No [Risas]. Un día en el carro de Mateo (Granuja) decidimos que necesitábamos hacer una vuelta seria ya mismo.

Así comenzó todo en Medellín. Ziro tenía un estudio y ya llevaba unos años en el hip hop. Pero su conexión con Granuja ocurrió el día que lo citó a rapear. “Mateo era todo lo contrario al imaginario de cómo debe ser un rapero. La gente tenía ese estigma de que tenía que ser pobre o venir de un ghetto, pero no. Hasta eso me parecía chimba. Era un atractivo a la hora de hacer Gordo Sarkasmus, que la gente se quitara ese pensamiento, ese raye”, recuerda Ziro.

Peldaño a peldaño, Gordo Sarkasmus se dio a conocer con sus beats frescos y letras sarcásticas, como dúo y en solitario. Ambos, como la mayoría de los raperos y productores, se refugiaron en el aprendizaje empírico y se dedicaron a cacharrear la consola y los programas hasta acuñar un estilo. “Cuando escucho esos temas [los primeros] me río y pienso: ‘¿Por qué dije eso? ¿Qué es esa pista tan peye?’. Lo hemos pulido más”, cuenta Granuja.

Luego de dos volúmenes de Hallowinners y La patria boba, consagraron un sonido limpio, preciso y más contundente en temáticas con Herejías. Con su lanzamiento y otros LPs, dio la impresión de que nada podía parar la nueva ola de raperos paisas. Se juntaron con Métricas Frías y Mañas de Doble Porción y Crudo Means Raw, formaron un súpergrupo llamado La Gra$a y golpearon fuerte con cyphers, álbumes en conjunto y un sinfín de sencillos que despegaron en las redes sociales.

Tampoco dejaron de experimentar. Más allá de las críticas y los mensajes negativos de varios fans de La Gra$a, Granuja y Zof Ziro no se preocupan y reclaman por su derecho de hacer lo que ellos quieran. “Si uno lo hace por convicción propia, no tiene por qué sentirse achicopalado. Me siento lleno, me gusta”, dice Granuja, antes de que Ziro meta una cucharada más directa: “No hay que copiar. Llega un man que me conoció por lo que hago a decirme cómo lo debo hacer. ¿Qué sentido tiene eso? Lo más fácil hubiera sido quedarse en el rap”.

Granuja, Rapiphero y Zof Ziro antes de su concierto en Bogotá. Fotografía por Natalia Zambrano.
Granuja, Rapiphero y Zof Ziro antes de su concierto en Bogotá. Fotografía por Natalia Zambrano.


Hoy ambos tienen proyectos personales y quieren sacar el mayor provecho de lo que han aprendido. “Nunca limitamos las temáticas. Hablamos de todo”, asegura Ziro. Tiene razón, así ha sido desde que empezaron: su día a día en Medellín (Circulo vicioso de Granuja), la religión y la situación política en Colombia (Herejías de Gordo Sarkasmus), el estilo ego trip (La bomba de Ziroshima de Ziro) y, obvio, sus skills.

Infinito será la próxima producción de Ziro, con beats más espaciales y densos, un poco más lentos que los usuales. Fuera de alcance fue su primer sencillo, que se destacó por su videoclip y su gran estética audiovisual. Granuja, después de lanzar el instrumental de 18 canciones Messier 64, también trabaja en un disco en solitario, con beats propios, pero aún no revelado un adelanto.

Hoy se jactan de una vida tranquila, haciendo lo que les gusta y sin preocupaciones. “Las plataformas digitales dan plata de verdad, es una especie de salario. Hacemos lo que queramos y ya”, dice Granuja, pasándole el cigarro a Ziro. Ambos se ven felices y sin afán en su día a día, pero ansiosos por sacar nuevos temas. De Gordo Sarkasmus no sabremos mucho en unos meses, pero de Granuja y Zof Ziro habrá para rato.

RELACIONADOS

Zof Ziro y Granuja “no copian” las críticas y se lanzan al vacío
Vér

Deja tu opinión sobre el articulo: