Bird Box: a ciegas

3.00

Sandra Bullock protagoniza una película de ciencia ficción sobre alienígenas que usan la vista como un arma

por PETER TRAVERS | 28 Dec de 2018

/ Sandra Bullock

Sandra Bullock en Bird Box: a ciegas. Saeed Adyani/Netflix


¿Recuerdas Un lugar en silencio, el cual creó un mundo posapocalíptico en donde alienígenas aparecían de la nada y te mataban si hacías ruido? Bird Box es prácticamente la misma historia, solo que mirar a las criaturas de otro planeta es lo que acabará contigo. Si ves a uno de los extraterrestres, querrás suicidarte de inmediato; ya sea lanzándote frente a un bus, un carro o lo que sea. Puedes ver cómo esta fuerte premisa funciona por un rato, hasta que ya no lo hace.

Basada en el bestseller de Josh Malerman, esta adaptación nos atormenta con monstruos que nunca nos muestra. Y esto no es porque si los viéramos, todos nos suicidaríamos; es más probable que sea porque entonces no estaríamos tan asustados. Ese es el dilema en el que se encuentra la directora Susanne Bier. A partir del guion de Eric Heisserer (La llegada), la ganadora del Óscar por En un mundo mejor depende de la dinámica de grupo de los sobrevivientes para generar suspenso. Y no lo logra con mucho éxito.

Le ayuda mucho el hecho de que la ingeniosa Sandra Bullock –una auténtica estrella de cine que realmente sabe actuar– se adueña de la pantalla. Vemos por primera vez a su personaje, Malorie, en un primerísimo plano, leyendo una cartilla sobre mantener los ojos bien cerrados a dos niños de cinco años (Julian Edwards y Vivien Lyra Blair). A partir de ahí, nos muestran el pasado para ver cómo el mundo se metió en ese problema. Ahí es cuando la heroína embarazada, junto a otros ocho sobrevivientes (no preguntes qué sucedió con su hermana, interpretada por Sarah Paulson), buscan refugio en la casa de un tipo sospechoso y repugnante llamado Douglas (John Malkovich). Y un viaje en carro a la tienda con los ojos vendados le da a la película su mejor momento de tensión. Malorie se hace amiga de Olympia (Danielle Macdonald de Patti Cake$), que también está embarazada, y aprende a confiar en Tom, un veterano de la guerra de Irak (Trevante Rhodes de Moonlight). Una atracción romántica nace entre Tom y Malorie, lo que parece improbable dada la circunstancia de vida o muerte en la que se encuentran.

Es mejor no decir mucho sobre el desarrollo de la trama, que usa cada giro posible (el final es extraordinario). Y la hipnótica música de Trent Reznor y Atticus Ross promete mucho más de lo que la película ofrece. Por cierto, los pájaros en las cajas están allí para activar las alarmas cuando los monstruos se acercan. Ellos ven mucho más que nosotros, lo que también es parte del problema. ¿Por qué las aves tendrían toda la diversión?


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