Edson Velandia & Luciano Awa

4.00

El maestro de Piedecuesta nos presenta un colorido álbum familiar

por RICARDO DURÁN | 06 Sep de 2018

Cortesía prensa Edson Velandia


Los Velandia no se quedan quietos

Color, ingenio y calidez son las claves de este divertimento, que brilla especialmente en canciones como Serenauta (un vallenato sideral que nos recuerda a Bovea), Emilio (en homenaje a un pequeño sobreviviente de Armero), La bruja (dedicada a alguna maestra de primaria), No megus, La tetica y la versión libre de Aserrín aserrán.

Hecho junto a su hijo Luciano –que aporta algunas voces e ilustra este hermoso libro / CD– y su compañera, Adriana Lizcano, Montañero recopila canciones grabadas en un ambiente completamente casero, con los instrumentos que Velandia y los suyos tenían a la mano. Al viajar con poco equipaje se dieron el lujo de saltarse todas las fronteras, y el resultado es encantador.

Para Velandia la música es parte de algo mucho más grande, un elemento imprescindible en el juego de la vida, la banda sonora de un ritual interminable. Tal vez por eso nos dice con absoluta certeza que “la música infantil no existe, como no existe la música senil”. Montañero está lleno de canciones estridentes, inteligentes y divertidas, como cualquier niño o niña.


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