El regreso del héroe

3.00

Una comedia romántica ubicada en el siglo XIX que nos recuerda a las películas ligeras pero entretenidas que se solían hacer en la Francia de los años 50

por ANDRÉ DIDYME-DÔME | 20 Jun de 2019

Laurent Tirard / Jean Dujardin, Mélanie Laurent, Noémie Merlant, Evelyne Buyle, Christian Bujeau

Un fanfarrón, machista y mujeriego se hace pasar por héroe de guerra, y una mujer inteligente e independiente trata de desenmascararlo. Cortesía Cine Colombia


A finales de los años cincuenta, los críticos de la revista Cahiers Du Cinéma (quienes más adelante se convertirían en los directores de la Nueva Ola Francesa), rechazaron a un cine francés que se basaba en guiones literarios convencionales y a los directores que fallaban al utilizar el medio de una manera personal. Y es que, en ese entonces, la producción cinematográfica francesa era, en términos generales, predecible y basada en fórmulas, optando por adaptaron clásicos de la literatura francesa o llevando a la pantalla farsas ligeras, para poder competir con el mercado norteamericano dominante.

Siguiendo la tradición de este tipo de películas que odiaban Truffaut y Godard, llega a las salas de cine El regreso del héroe, una comedia romántica de enredos ambientada en los inicios del siglo XIX. Jean Dujardin (el ganador del Óscar por su papel en The Artist), interpreta al Capitán Neuville, un hombre que toca las puertas de la casa de campo de la familia Beaugrand para pedir la mano de Pauline, la hija menor de la familia (una histriónica Noémie Merlant).

Los padres de Pauline (interpretados por Evelyne Buyle y Christian Bujeau), aceptan la proposición, pero el Capitán Neuville debe ir a pelear en las guerras napoleónicas. Cuando este desaparece sin dejar rastro y la pobre Pauline queda desconsolada y al borde de la muerte debido a la pena moral, la hermana mayor Elisabeth (Mélanie Laurent de Bastardos sin gloria), arma una estrategia para que ella se recupere: por medio de cartas se hace pasar por Neuville y le cuenta relatos de heroísmo desmedido y amor incondicional.

Elisabeth decide darle punto final al romance imposible, haciéndole creer a su hermana y a sus padres que Neuville murió trágicamente en una batalla en la India. Pero tres años más tarde ocurre lo inesperado. Neuville aparece en el pueblo como todo un vagabundo apestoso y alcohólico, y Elisabeth busca deshacerse de él dándole dinero, para que su hermana (quien ya está casada y tiene dos hijos) no desestabilice su vida con el regreso de su amor del pasado.

Sin embargo, Neuville utiliza el dinero para asearse, conseguir un caballo y regresar a la casa de los Beaugrand, asumiendo el papel de héroe de guerra, mientras que en la realidad es un desertor que nunca había pensado en Pauline de una manera seria.

Tratando de imitar la estructura narrativa de una novela de Jane Austen, El regreso del héroe (coescrita y dirigida por Laurent Tirard), nos muestra de una manera más que predecible como Elizabeth, una mujer independiente y que inicialmente detesta a Neuville por todo lo que representa (machista, mujeriego, cobarde, mentiroso), termina sucumbiendo al encanto del fanfarrón.

Esta es una película con una hermosa fotografía y dirección de arte suntuosa, con un prestigioso elenco de actores, con un muy buen manejo del ritmo y con unos momentos auténticamente cómicos. Pero su ligereza efímera la convierte en un producto que logra divertir, pero que será rápidamente olvidado, como muchas de las películas francesas que los críticos de la Nouvelle Vague detestaban (aunque tienen su encanto).


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