Historias de miedo para contar

3.00

Cuentos de terror para niños

por DAVID FEAR | 11 Oct de 2019

Todd Phillips / Zoe Margaret Colletti, Michael Garza, Gabriel Rush, Natalie Ganzhorn, Austin Abrams

Cortesía CBS Films


“Nos contamos historias de miedo para poder vivir”, dijo una mujer sabia alguna vez. Pero a veces contamos historias para asustar a los demás. Como la del chico que golpea a un espantapájaros en un maizal hasta que una noche este decide golpearlo. O la leyenda urbana de la chica que tenía un barro en la cara lleno de huevos y arañas. Estos y otros cuentos aparecen en esta película, una adaptación de la terrorífica antología de Alvin Schwartz –con ilustraciones de Stephen Gammell– sobre espectros, homicidas y cadáveres, que aterrorizó a una generación de lectores y fue vetada en varios colegios.

Esta película, dirigida por André Øvredal, y producida y coescrita por Guillermo del Toro, busca dar escalofríos y helar los huesos. No sorprende que el director de La forma del agua esté detrás de esta cinta, ya que se puede ver una recreación de las ilustraciones de Gammel que ayuda a crear la atmósfera.

La historia se desarrolla en 1968 en un pequeño pueblo de Pensilvania, cuando el Halloween todavía era algo inocente; los niños se disfrazaban y le lanzaban bolsas de mierda al matón del colegio. Y eso es exactamente lo que hacen los protagonistas Chuck (Austin Zajur), Auggie (Gabriel Rush) y Stella (Zoe Margaret Colletti), hasta que el chico los persigue hasta una mansión abandonada para desquitarse.

La leyenda dice que la decrépita casa era el hogar de Sarah Bellows, una chica que se enloqueció en 1890, al parecer por culpa de la magia negra. La chica llevaba una especie de diario que escribe espontáneamente historias macabras en sangre que se materializan en tiempo real. —“No lees el libro — dice Stella solemnemente—, el libro te lee a ti”. Y es en este punto donde empiezan a aparecer las historias de horror de la antología y empiezan a atormentar a los chicos. Hay bastante horror sacado de las fórmulas, pero la cinta resulta entretenida. Y aunque será vista por muchos cuarentones nostálgicos, vale la pena llevar a sus hijos a verla.


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