JIGSAW

2.00

​Vuelve y juega

por RODRIGO TORRIJOS | 03 Nov de 2017

Michael Spierig, Peter Spierig / Matt Passmore, Tobin Bell, Callum Keith Rennie


Si el juego sigue siendo divertido y lucrativo para quienes ponen las reglas, la gente seguirá jugando. Los disfraces de Jigsaw ya son parte de la celebración de Halloween, así como las pelis de terror son parte fundamental de la industria cinematográfica. En tiempos en los que títulos como It o Get Out han ratificado la rentabilidad del miedo y sus posibilidades de reinvención para dialogar con el momento actual, no resulta sorprendente que los veteranos se midan a una nueva partida. Así que 13 años después el Jigsaw activa de nuevo su maquinaria de tortura, pero parece estar ligeramente oxidada.

Siguiendo el rastro de cadáveres mutilados la policía encuentra la pista de John Kramer, el hombre que se hizo conocer como Jigsaw y que murió 10 años atrás. La octava entrega de esta serie se mantiene dentro del canon que la hizo popular y esto mismo la convierte en una versión previsible y ligera de sí misma, apela demasiado al condimento de la “sangre de utilería” y a los sustos calculados, sus actores (poco memorables) no tienen mucho que hacer con el guion, así que solo los recordamos “dando alaridos de dolor”. La mezcla de policial y cinta de terror no resulta fundamental para el desarrollo de la trama, la concentración en el artificio, y el olvido del desarrollo de los personajes le quita el peso al miedo y convierte a Jigsaw en una aventura plana y previsible con una anagnórisis forzada al final. ¿Quién tenía esperanzas en la octava parte de algo?

El miedo a correr algún riesgo y la siempre poderosa excusa de “acercar a las nuevas generaciones a la saga” juegan en contra, la oportunidad de explorar diferentes aristas del juego es despreciada. Sin embargo entretiene y es comprensible, pero JigSaw no resulta imprescindible.


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