Locos al volante

3.00

Una comedia de acción que parece sacada de la década de los ochenta, de no ser porque sus protagonistas van a la caza de un maleante montados en un Uber

por ANDRÉ DIDYME-DÔME | 29 Jul de 2019

Michael Dowse / Dave Bautista, Kumail Nanjiani, Mira Sorvino, Iko Uwais, Natalie Morales


Locos al volante es un nuevo intento por revivir las comedias de acción conocidas como Buddy Cops, en las que un policía rudo y serio es acompañado en sus correrías por un policía (puede ser también un delincuente, un perro o un civil) cobarde y gracioso.

En la tradición de 48 Horas, Lethal Weapon, Running Scared, Stakeout, Red Heat, Turner & Hooch, K-9, Last Boy Scout, Bad Boys, Rush Hour, Kiss Kiss Bang Bang y 21 Jump Street (por mencionar algunos ejemplos), llega esta película que busca darle un aire contemporáneo a un género perteneciente al siglo pasado, incorporando la experiencia Uber a la trama, y otorgándole una sensibilidad millennial a la contraparte graciosa de la pareja.

Aquí, el policía rudo y serio es encarnado por Dave Bautista, un actor que, al igual que sus colegas Dwayne Johnson o John Cena, proviene del mundo de la lucha profesional y quien ha demostrado en cintas como Guardianes de la galaxia o Blade Runner 2049 tener un enorme carisma, como también un gran talento para la comedia. Su amigo cobarde y gracioso es Kumail Nanjiani, un comediante que en series como Portlandia y Silicon Valley, así como en la estupenda comedia romántica The Big Sick, ha evidenciado un enorme talento.

La historia es la siguiente: Vic (Bautista) es un policía tras la pista de un narcotraficante llamado Tedjo (interpretado por Iko Uwais, el protagonista de ese clásico de la acción llamado The Raid). Como es costumbre con este tipo de películas, Vic pierde de manera trágica a su compañera Becca (Karen Gillan, sin el disfraz de Nebula de Guardianes de la Galaxia) a manos del villano. Es así que, pese a las advertencias de su jefe Angie (Mira Sorvino), Vic buscará la manera de atrapar a Tedjo y vengar la muerte de su amiga, así eso implique descuidar la relación con Nicole, su única hija (Natalie Morales).

Por otra parte, Stu (Nanjiani) es el empleado sensible y políticamente correcto de una tienda de artículos deportivos, cuyo jefe es el engreído y pesado Richi (Jimmy Tatro), quien se burla constantemente de él. Para poder subsistir, Stu trabaja manejando un auto eléctrico arrendado y lo utiliza como un Uber (de ahí el apodo de Stuber impuesto por Richi). Mientras aspira obtener una calificación de cinco estrellas, Stu también sueña con poder conquistar el corazón de Becca (Betty Gilpin), una “amiga” y socia de él en un gimnasio, quien lo manipula a su antojo.

Vic se ha sometido a una operación láser de los ojos y no puede ver muy bien, pero (¡Oh sorpresa!) recibe una información crucial que puede llevarlo a la captura de Tedjo. Es así que termina solicitando un Uber y Stu (¡Oh Sorpresa!) termina convirtiéndose, sin quererlo, en su compañero de aventuras.

El director Michael Dowse (autor de la película de culto It’s All Gone Pete Tong y de la desastrosa evocación de los años ochenta Take Me Home Tonight) logra un buen equilibrio entre la comedia y la acción apoyándose, en gran parte, en la química generada por sus protagonistas.

Los amantes de este tipo de cintas van a pasar un rato muy divertido, pero aquellos que no hacen parte de la tradición y que buscan una película más seria, profunda y compleja, van a retorcerse en sus sillas durante hora y media.


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