Morfonia

4.00

La veterana banda regresa con el álbum más sorprendente del rock nacional en este año

por RICARDO DURÁN | 20 Nov de 2018


Desde sus comienzos en los 90, Morfonia siempre fue un bicho raro y encantador. Más ambicioso (en términos musicales) que sus colegas de esa época, dejó un registro fundamental en uno de los pocos buenos discos en vivo que tiene nuestro rock (Morfonia - En vivo, 1999), y su discografía ha sido tan prometedora como intermitente, alimentando esa imagen de banda de culto que la ha acompañado.

Antigueto parlante es, ante todo, un disco virtuoso y equilibrado; es inteligente sin ser petulante, es diverso y dinámico sin ser incoherente, es potente sin tropezar en los clichés del rock obvio, suena actual sin recurrir a los atajos de las tendencias, y su espíritu se apoya en la historia noventera de la banda bogotana sin dejar de sonar universal.

Rinoceronte, Calibre 24 e Hijos de tigre (los primeros sencillos), fueron la evidencia de la maravilla que estaba por venir. Y el resto del disco no decepciona. Se siente como si estuviéramos caminando por alguna calle bogotana mientras nuestros audífonos disparan con precisión perdigones de rock & roll, jazz y rock progresivo. Lo que Morfonia nos ofrece aquí es un generoso y elegante entramado de saxofones, samples, programaciones, riffs poderosos, tempos y solos retorcidos, una batería impecable, y un sintetizador colombiano que se llama Isabel.

Su única debilidad es la misma que padecen muchos otros discos de rock colombiano: las voces no siempre están a la altura de la ejecución instrumental. Más allá de esa objeción, Antigueto parlante es un disco (raro y encantador) que estábamos necesitando; una pieza auténtica y contundente en medio de tanto ruido monótono, predecible y prescindible.

No se enreden en la confusa declaración de principios del título. Lo que sí resulta clarísimo es que la espera ha valido la pena, Gregorio Merchán (batería, teclados, samples) y Rodrigo Mancera (guitarras) se han apuntado un verdadero triunfo, una obra de arte con todas sus letras.


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