Mumford and Sons

2.00

La banda experimenta en su nuevo disco, Delta, y decepciona con su nueva música

por JON DOLAN | 03 Dec de 2018

Mumford and Sons se queda corto en su nuevo disco. Gavin Batty


Mumford and Sons se convirtió en una de las historias de éxito más raras del siglo XXI gracias a una combinación entre la música folk dominada por el banjo y la fuerza del rock moderno, algo así como un caballo y un buggy hechos en la fábrica de Tesla.

Pero la banda no quería pasar toda su vida llenando estadios de hockey, así que abandonaron los instrumentos acústicos en su tercer LP, Wilder Mind de 2015, un disco de indie rock grabado en Brooklyn con Aaron Dessner, guitarrista de The National, que duplica el romanticismo del cantante, Marcus Mumford. En términos comerciales fue una jugada desastrosa y, de algún modo, su cuarto álbum, Delta, corrige el camino con una visión ecléctica del pop gracias al productor Paul Epworth (Adele, Coldplay). Los beats en Picture You y Woman podrían estar en una canción de Khalid, y el sencillo Guiding Light vuelve a traer los coros en los que todos los integrantes participan (típicos de la banda). Epworth utiliza algunos trucos para darle a los arreglos de cuerdas una sensación hipnótica que recuerda al blues de África Occidental.

El problema con Delta es que parece no aguantar las ambiciones que tenía el grupo. En varias ocasiones confunden la seriedad con la depresión, revelando un alma oscura que está detrás de esa imagen folk. “Come and suffer here” [Ven y sufre aquí], canta Mumford en Slip Away, como si estuviera inaugurando una sala para personas llenas de traumas. Muchas de estas canciones tratan sobre la muerte, el divorcio, las drogas y la depresión. If I Say refleja dos de estos temas, mostrando el fin de una relación con imágenes tristes. Esta obsesión por temáticas oscuras afecta negativamente la música. En The Wild, la voz de Mumford es totalmente opacada por la orquestación y su sonido lúgubre. Pero Darkness Visible es peor: El músico Gill Landry lee el poema Paradise Lost sobre un track que parece como si Trent Reznor se convirtiera en el protagonista de Una mente brillante.

La visión de Mumford del romance en realidad no mejora el panorama. En Forever se pone regañón y mojigato: “I’ve known pious women/Who have led such secret lives/Shameless in the dark/So shameful in the light” [He conocido mujeres devotas/ Que han llevado vidas en secreto/ Sin pena en la oscuridad/ Pero vergonzosas en la luz].

Él no fue hecho para esta época, lo cual es una paradoja en el corazón de Delta. Mumford and Sons era mucho más agradable cuando sus integrantes pretendían ser los mineros trabajadores. En comparación a lo de ahora, eso era un look decente.


Deja tu opinión sobre el artículo: