No te preocupes, no irá lejos

3.50

El relato de superación personal sobre la vida del dibujante John Callahan es una película hermosa y poderosa gracias a la experticia de su director y al inmenso talento de sus actores.

por ANDRÉ DIDYME-DÔME | 11 Jan de 2019

Gus Van Sant / Joaquin Phoenix, Jonah Hill, Rooney Mara, Jack Black

Foto cortesía de Diamond


Gus Van Sant, el autor de joyas cinematográficas como Drugstore Cowboy, To Die For, My Own Private Idaho,Good Will Hunting, Finding Forrester, Elephant y Milk, nos presenta una hermosa película basada en las memorias del humorista gráfico John Callahan, publicadas en 1989.

Joaquin Phoenix, uno de los mejores actores en la actualidad, interpreta a este hombre alcohólico que quedó cuadripléjico luego de un accidente automovilístico y que gradualmente fue dejando una vida de vicio, depresión y comportamientos autodestructivos, para encontrar, en un peculiar grupo de alcohólicos anónimos y en el humor políticamente incorrecto, el sentido de su existencia.

Phoenix y Van Sant se reencuentran quince años después (ellos trabajaron juntos en la perversa y divertida To Die For), para demostrar que el poder y la fuerza de su colaboración no ha disminuido en lo más mínimo. Por medio de una estructura narrativa fragmentada, nos cuentan cómo Callahan es víctima del accidente que lo deja confinado en una silla de ruedas en el que Dexter, el conductor y compañero de tragos, sale ileso. También exponen el lazo afectivo que se forma entre Callahan y Donnie, el líder de un grupo de alcohólicos anónimos conformado por Reba, Corky, Hans y Martingale. Así mismo, nos hablan de la inmensa soledad de Callahan, cuyos orígenes se encuentran en el abandono materno y de la relación que se da entre él y Annu, una terapeuta voluntaria proveniente de Suecia y luego convertida en azafata.

Jack Black y Jonah Hill, dos actores acostumbrados a la comedia, se salen de su marco de seguridad para entregarnos unas interpretaciones memorables. Black, como Dexter, logra un retrato sublime de un hedonista que luego logra reconciliarse con el hombre al que le causó un daño irremediable. Hill, como Donnie, confecciona a ese líder homosexual que busca ayudar a otros como él, apoyándose en los detalles y en las minucias. Pero tampoco podemos dejar de lado a las rockeras Kim Gordon (Sonic Youth), Beth Ditto (The Gossip) y a Carrie Brownstein (Sleater-Kinney), algunas de las mujeres que hicieron parte de la rehabilitación de Callahan. Rooney Mara (actual pareja de Phoenix) también aporta mucho como Anuu, el amor de Callahan, y Udo Kier (antiguo colaborador de Andy Warhol) logra un personaje muy divertido como Hans, otro de los miembros de alcohólicos anónimos.

Pero es Joaquin Phoenix quien logra darle centro a la cinta con su estupenda interpretación de un perdedor que encuentra en el humor negro la clave para sublimar sus traumas y demonios. Gracias a la dirección de Van Sant, que combina los dibujos de Callahan con una cuidadosa dirección de arte (a cargo de Jahmin Assa); una discreta, pero emotiva banda sonora (cortesía de Danny Elfman); un ojo atento para la construcción de personajes y experticia para dirigir actores, No te preocupes, no irá lejos supera los lugares comunes de las películas de superación personal y resalta el inmenso talento del director y de su protagonista.


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