RF: Hobbs & Shaw

2.00

El spinoff de la franquicia de acción no da la talla, a pesar de contar con la exitosa pareja entre Dwayne Johnson y Jason Statham

por PETER TRAVERS | 01 Aug de 2019

David Leitch / Dwayne Johnson, Jason Statham, Vanessa Kirby, Idris Elba

La trama predecible y la cantidad de efectos especiales arruinan las actuaciones de Johnson y Statham.


Rápidos y furiosos: Hobb & Shaw es la novena entrega de la franquicia Rápidos y furiosos (con ganancias de más de cinco mil millones de dólares) y su primer spinoff. Eso significa que, si no has visto ninguna de estas películas protagonizadas por Vin Diesel desde 2001, no estarás confundido… de hecho, no importará carajo. Hobbs & Shaw cuenta con dos protagonistas carismáticos que ya conocemos: Dwayne Johnson como Luke Hobbs, un agente gubernamental y padre soltero, y Jason Statham como Deckard Shaw, un militar sumamente estricto. Alrededor de ellos gira la historia. Se ve irresistible, ¿no?

Bueno, no tanto. El director David Leitch (John Wick, Deadpool 2) mantiene la acción y la comedia a una velocidad impresionante. Además de que la historia de 134 minutos de duración tiene más tramas secundarias que Downton Abbey, Hobbs y Shaw se insultan como si fueran unas adolescentes de bachillerato. Pasan desde las “piernas de Hobbit” de Shaw hasta el parecido de Hobb a un “tatuaje de un bebé gigante”. Por otro lado, Idris Elba la pasa de lujo interpretando a Brixton, el “Superman negro”, un agente británico retirado que se transformó en un villano que quiere acabar con la humanidad a través de un virus. Luego nos presentan a Vannessa Kirby, quien actúa como Hattie, la hermana de Shaw (Helen Mirren interpreta a su madre, quien también tiene una mente criminal maestra) y agente del MI6. Después de que Hattie se robara y se inyectara el virus, comienzan los problemas.

Extraer el virus sin matar a Hattie o acabar con toda la vida existente del planeta; esa es la trama que los escritores Chris Morgan y Drew Pearce prepararon. Todos sabemos hacia dónde va la historia (como si no supiéramos que Hobbs va a coquetear con la hermana de Shaw…), y felicitaciones por no pretender que nos contarían algo nuevo e innovador. “Esta es la cuarta vez que salvo al mundo”, dice Hobbs mientras suspira.

Las hazañas de Johnson y Statham son tan ilógicas y surreales en Hobbs & Shaw que se vuelven contagiosas. Por ejemplo, Hobbs atrapando un helicóptero con una cuerda y jalándolo con sus propios brazos hasta el piso, o la pelea coreografiada de Shaw en un corredor. Definitivamente, la cinta tiene sus momentos. El problema es que los repite con frecuencia, hasta el cansancio. Acrobacia, explosión, pelea, acrobacia, explosión, pelea. Rápidos y furiosos 7 logró mezclar la acción con un corazón genuino y honesto, pero en esta entrega no lo logran. En Hobbs & Shaw creen que es suficiente con pretender, y probablemente lo sea para algunos, pero con tantos efectos especiales se vuelve demasiado irreal. Al punto que no parece que hubiera una intervención humana, solo tecnología vana y carente de sentido.


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