Slash

2.50

Algunas canciones del álbum más reciente del guitarrista sonarían bien en el sucesor de Chinese Democracy

por KORY GROW | 24 Oct de 2018


Cuando Slash lanzó su primer álbum en solitario – It’s Five O’clock Somewhere, bajo el nombre de Slash’s Snakepit en 1995– llevó a los fans a preguntarse “¿Qué pasaría?”... es decir, ¿Qué pasaría si esas canciones fueran de Guns N’ Roses? “Si escribo algo, mi prioridad es que sea para Guns”, le dijo el guitarrista a Rolling Stone en esa época. “Axl dijo que no era la clase de música que quería hacer, así que la cogí para mí”. Hoy, tras casi 25 años de disputas, el guitarrista ha vuelto a Guns N’ Roses (algo que parecía muy poco probable) y ha lanzado un nuevo álbum como solista.

Aunque sus compañeros de banda en Myles Kennedy and the Conspirators habían estado trabajando en Living the Dream antes de que él regresara a la banda que lo hizo famoso, es difícil no preguntarse qué habría pasado si hubiera llegado a mostrarle estas canciones a Axl y las hubieran llegado a trabajar con el bajista Duff McKagan. La pregunta surge porque, de algún modo, la música muestra los rasgos característicos de Slash como guitarrista; tintes de blues al final de los riffs, solos agudos llenos de notas largas y riffs de boogie-woogie.

En este Living The Dream están representados todos sus estados de ánimo. El solo de guitarra en The One You Loved Is Gone tiene un fraseo blusero que va creciendo progresivamente. En The Great Pretender, demuestra que puede tocar su instrumento con auténtico liricismo, y en la sección principal de Boulevard of Broken Hearts canaliza el drama de GN’R en su momento cumbre.

Por todo esto, Slash es uno de los pocos guitarristas que pueden tener una carrera como solistas sin cantar, tener una banda, y gozar del mismo éxito de un cantante. Sin embargo, algo parece faltar. Kennedy and the Conspitators ya han hecho tres discos con él (incluyendo Apocalyptic Love, de 2012, y World on Fire, de 2014), y se sienten como una banda, pero parece que les falta algo del toque de la música que Slash ha hecho con Guns N’ Roses. Y, en gran medida, se debe a las letras; son predecibles y no están a la altura del nivel interpretativo de Slash. Parecen demasiado cautelosas.

Las canciones son temas rockeros que hacen recordar los días gloriosos de GN’R, y Serve You Right, Mind Your Manners o Slow Grind podrían sonar bien en el sucesor de Chinese Democracy. Y aunque sus letras sean algo insípidas, suenan mejor que lo que se oye en las emisoras de hard-rock hoy en día. Por eso, es fácil preguntarse, “¿Qué pasaría?”... ¿Qué sigue?


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