The Banana Splits Movie

1.50

Un dulce recuerdo de la infancia, para aquellos que crecieron a finales de los años 60, se destruye con saña en una absurda película llena de ultraviolencia

por ANDRÉ DIDYME-DÔME | 18 Sep de 2019

Danishka Esterhazy / Dani Kind, Finlay Wojtak-Hissong, Romeo Carere, Steve Lund, Maria Nash, Naledi Majola

Un legendario programa de televisión infantil se convierte en una película gore, poco graciosa, poco aterradora y para nada imaginativa. Cortesía Warner


El show de los Banana Splits fue un popular programa infantil de televisión producido por los estudios Hanna-Barbera, que se transmitió de 1968 a 1970. Cuatro personajes disfrazados de animales antropomórficos (el perro Fleegle, el león Drooper, el gorila Bingo y el elefante Snorky), que tenían una banda de pop (inspirada en The Monkees), servían como anfitriones para diferentes series animadas incluidas en el programa, como Los caballeros árabes, Los tres mosqueteros, Los osos montañeses, Micro aventuras y La isla del peligro (esta última de acción real y protagonizada por el fallecido Jean Michael Vincent).

Después de 31 emisiones, el programa fue cancelado (aunque tuvo una resurrección efímera en 2008, cortesía del canal Cartoon Network). Y pese a que se le recuerda por ser ridículo, poco gracioso e inclusive patético, el programa infantil de alguna manera se adueñó del corazón de muchos televidentes.

Ahora, casi cincuenta años después de su cancelación, llega una película “directo a video” que destruye cualquier recuerdo agradable de la serie. En clave de película gore y utilizando las mismas premisas de la película para televisión Kiss Meets The Phantom of the Park (la malograda película de 1978 sobre la agrupación de rock, también producida por Hanna-Barbera) y de Willy Wonka y la fábrica de chocolate, La película de los Banana Splits nos muestra cómo estos cuatro animales hacen todo lo posible por evitar la cancelación de su programa.

En esta cinta de la directora Danishka Esterhazy (quien debe odiar con toda su alma a los personajes), nos cuentan la historia de Harley (Finlay Wojtak-Hissong), un niño que adora el programa y que vive con su madre Beth (Dani Kind), su padre Mitch (Steve Lund) y su hermano mayor Austin (hijo del matrimonio anterior de Beth, interpretado por Romeo Carere). En el cumpleaños de Harley, Beth le consigue unos boletos para poder asistir a la grabación de un programa de Los Banana Splits en vivo, llevado a cabo de los estudios Taft (nombre real de los estudios donde se grababa el show). Zoe (Maria Nash), una amiga de Harley que no gusta mucho del programa, termina acompañando a la familia.

En la visita al estudio, nos enteraremos que Mitch es un hombre odioso, egoísta y adúltero. También sabremos que Austin es un buen hermano mayor y que se siente atraído por Paige (Naledi Majola), la anfitriona del show. A su vez, conoceremos a algunos miembros de la audiencia, como Thadd (Kiroshaan Naidoo) y Poppy (Celina Martin), una pareja de fanáticos que quiere transmitir el episodio por su cuenta de Instagram; y Parker (Lia Sachs), una niña que es presionada por su padre Jonathan (Keeno Lee Hector) para convertirse en estrella infantil. Asimismo, sabremos que el programa está a punto de ser cancelado por Andy (Daniel Fox), el nuevo vicepresidente de programación del canal y que Los Banana Splits son unos robots animatrónicos creados por Karl (Lionel Newton), un anciano demente encargado también de su programación.

Acto seguido, Los Banana Splits se salen de control y le meten una chupeta hasta el fondo de la garganta a Stevie, queman el rostro de Jonathan con un soplete, atropellan a Mitch con el Banana-Buggy, parten en dos a Thadd con una sierra y le hacen el “banana split” a Andy, entre otras atrocidades. Beth, la madre, para defender a sus hijos, termina convirtiéndose en una combinación entre Ripley de Alien y Sarah Connor de Terminator, y lucha para destruir a los malvados personajes del decadente programa de televisión.

El primer error de esta película consiste en ambientarla en la época actual (según la historia, el programa se emite desde 1968 hasta nuestros días). El segundo error está en la ausencia de sentido del humor. Y el tercer error (el más fatal), es que The Banana Splits Movie pretende ser una cinta de terror que no aterra y su gore, aunque ultraviolento, es torpe y poco inventivo.

Warner Media, los dueños actuales de Hanna-Barbera, crearon en 2016 una línea de cómics que actualizó a algunos de sus personajes más icónicos, ubicándolos en escenarios más oscuros y serios, como es el caso de Los Picapiedra, Jonny Quest, Scooby-Doo, Los Supersónicos y El León Melquiades, entre otros. Es una lástima que Los Banana Splits no hayan tenido el tratamiento inteligente e ingenioso de estos nuevos cómics. El resultado parte el corazón: unos personajes que hacen parte de la memoria colectiva de quienes crecimos con ellos, son destrozados con saña; de la misma forma que las películas animadas de Don Gato producidas en Argentina, acabaron con el simpático felino.


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